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El ministro Hernán Crisosto sentenció a 106 hombres y mujeres que formaron parte de las acciones que realizó la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) en el secuestro, desaparición y muerte de 16 personas.

El ministro en visita Hernán Crisosto condenó a 106 ex agentes de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) por su responsabilidad en los secuestros calificados de 16 personas durante los primeros años de dictadura en el marco de la denominada Operación Colombo.

Esta es una de las sentencias más masivas y en ella se encuentran militares, policías, asistentes, secretarias y auxiliares que participaron en acciones de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA).

Entre los condenados se encuentran César Manríquez, Pedro Espinoza, Raúl Iturriaga y Miguel Krassnoff, quienes sumaron a sus actuales condenas 20 años de presidio en calidad de autores de los secuestros.

“La sentencia no solamente comprende a aquellos que participaron de las capturas, sino que a todo el aparato de terror donde los secretarios, los guardianes, mozos, vigilantes de perímetros externos se hacían parte de la trama criminal. La mayoría de las sobrevivientes relata que quienes abusaban sexualmente de ellas eran guardias y durante mucho tiempo estas personas aparecían como inocentes. Estos fallos van haciendo justicia en el sentido de no solo sancionar cuatro o cinco sospechosos de siempre, quienes fueron jefes de comandos operativos, sino que también a todos aquellos que los mantuvieron en cautiverio, aplicaron tormentos y que finalmente los hicieron desaparecer”, explicó el abogado querellante en la causa, Hiram Villagra.

Además, junto con la condena, el juez Hernán Crisosto ordenó al Fisco a pagar una suma total de $5.065 millones a los familiares de las víctimas.

Víctimas de un montaje 

Durante la Operación Colombo, 119 opositores a Augusto Pinochet fueron secuestrados entre el 17 de junio de 1974 y el 6 de enero de 1975 en distintas comunas de la Región Metropolitana. Según los antecedentes, las víctimas fueron llevadas a distintos centros de detención como Londres 38, José Domingo Cañas, Tres y Cuatro Álamos, y Villa Grimaldi.

Pero el caso no sólo se limitó a las detenciones, sino que también implicó un complejo montaje liderado por los medios de comunicación. Es así como el 24 de julio el diario La Segunda publicó un artículo titulado Exterminados como ratones, haciendo referencia a que los opositores al régimen implicados en la Operación Colombo habrían fallecido producto de rencillas internas. Más tarde esta tesis fue abalada por la revista Novo O’Dia de Curitiba, Brasil, y Lea de Buenos Aires, Argentina.

“Hay que recordar que Colombo correspondió al intento de cerrar el tema detenidos desaparecidos como una gran mentira. Como ya la presión internacional era muy fuerte, se decide mandar un mensaje a la sociedad en el sentido que estas personas se mataron entre ellos, pugnas internas fuera del país, y para eso fue fundamental el rol del aparato comunicacional del Estado, donde la cadena de Agustín Edwards fue muy importante”, manifestó sobre el caso el jurista Hiram Villagra.

Cabe señalar que las víctimas del caso son Francisco Aedo Carrasco, Juan Andrónicos Antequera, Jorge Andrónicos Antequera, Jaime Buzio Lorca, Mario Eduardo Calderón Tapia, Cecilia Castro Salvadores, Juan Carlos Rodríguez Araya, Rodolfo Espejo Gómez, Agustín Fiorasso Chau, Gregorio Gaete Farías, Mauricio Jorquera Encina, Isidro Pizarro Meniconi, Marcos Quiñones Lembach, Sergio Reyes Navarrete, Jilberto Urbina Chamorro e Ida Vera Almarza.

Crédito: Rodrigo Fuentes  – Diario UChile