Por ahora, este ahorro implicaría 500 millones de dólares, lo que dista bastante de los 7 mil millones de esta divisa comprometida en el programa de Sebastián Piñera. Desde la oposición se abrieron cuestionamientos sobre eventuales reducciones de fondos para políticas sociales. Pero, desde el oficialismo se descartó.

El ministro de Hacienda, Felipe Larraín, entregó este miércoles un mensaje que intentó comunicar sobriedad. Acompañado del titular de Desarrollo Social, Alfredo Moreno, dijo que distintas medidas adoptadas por su cartera implicarán un ahorro para el fisco de 122 millones de dólares al año y un total de 500 millones de esta moneda durante este período presidencial.

Menos publicidad, menos horas extras –solo hacerlas cuando amerite–, aumentar el intervalo de tiempo en la compra de vehículos, más viajes en clase económica y control de viáticos fueron algunas de las disposiciones anunciadas. “Esta austeridad la vamos a tener nosotros en el sector público para que podamos ir en ayuda de los más vulnerables”, dijo Larraín.

La noticia iba en la línea de lo que comunicó Sebastián Piñera durante su época de candidato, cuando hizo alusión a esta supuesta “grasa del Estado” a la que habría que desaparecer; una interpretación de una porción de los funcionarios públicos que fue criticada, en su momento, por organizaciones como la ANEF, misma entidad que ha denunciado despidos masivos en los servicios públicos durante esta semana.

El diputado Gabriel Silber, miembro de la Comisión de Economía, observó con buenos ojos el anuncio de ahorro. Sin embargo, le llamó la atención la presencia de Alfredo Moreno, autoridad que preside el ministerio donde se evalúan la continuidad de ciertas políticas sociales.

“Vamos a fiscalizar para que eso no implique recorte de programas sociales o beneficios para los chilenos. Pero lo que es la política fiscal, es una buena noticia y se agradece en la medida que se cumpla”, dijo.

La meta de 7 mil millones
El presidente Sebastián Piñera informó durante su campaña que el costo de su programa de gobierno rondaría los 14 mil millones de dólares, cuya mitad (7 mil millones) provendrían de “re-asignaciones de presupuesto provenientes de programas mal evaluados”.

Para el economista y ex miembro del Fondo Monetario Internacional, Luis Eduardo Escobar, el ahorro actual de 500 millones de la divisa norteamericana se aleja bastante de lo comprometido, por lo que “hay una tarea pendiente; están echando mano a las cosas que tienen más cercanas y fáciles de decidir”.

Asimismo, Escobar planteó el conflicto que le provocaría al Ejecutivo quitar a algunos funcionarios a honorarios, tal como está ocurriendo actualmente.

“Hay cosas que se dejan de hacer, porque están todos los que forman parte del equipo de asesores de los ministros, pero después hay gente que hace estudios para los ministerios y otras dependencias. Entonces, los nuevos estudios no son posibles de recortar si quieren re-impulsar la inversión pública, como han señalado”, manifestó.

El economista insistió en la dificultad que resulta lograr 7 mil millones de dólares por estas vías, algo que manifestaron él y otros profesionales que participaron en la candidatura presidencial de Alejandro Guillier; en contraste con lo prometido por el actual presidente.

Distinta es la opinión del diputado Leopoldo Pérez (RN), quien explicó que la caja fiscal en la actualidad se encuentra “bastante escuálida” y se apuró en dar su versión, primero, del impacto de este primer ahorro, y segundo, de la falta de capacidad técnica que se podría dar con el objetivo final.

“Son gastos que no resienten el quehacer de los servicios públicos en cuestión. Eso es lo más inmediato. Y por otro lado, el concepto de amplio ahorro no es solamente apretarse el cinturón. Después vienen las otras medidas de ir re-evaluando programas, decisiones de inversión que tengan mayores niveles de rentabilidad social versus otras, ponerle mucho más ojo a eso”, dijo, y aclaró que no se van a tocar “todos los buenos programas que son necesarios para la ciudadanía y para mejorar la calidad de vida.

Para aplicar esta política inicial solo basta que desde Hacienda se emita un decreto, lo que será informado al Congreso Nacional y en ese momento se podrá saber el detalle de reducciones. Los parlamentarios de distintos sectores estarán pendientes a aquello.

Crédito: Nicolás Massai D_ Diario UChile