publicidad-webypunto-300x250

Un estudio elaborado por investigadores de la Facultad de Ciencias Forestales de la Universidad de Chile reveló que cada año Chile estaría perdiendo más de 59 mil millones de pesos por la presencia de especies exóticas invasoras que, además, generan graves daños al ecosistema y la flora y fauna nativa.

El estudio “Valoración económica del impacto de un grupo de Especies Exóticas Invasoras sobre la biodiversidad en Chile” establece que especies como el visón, el castor, el jabalí, el conejo, la avispa chaqueta amarilla, el espinillo y la zarzamora, generan pérdidas que se aproximan a los $86,5 millones de dólares, que equivalen a más de 59 mil millones de pesos al año

Claudia Cerda, encargada del estudio y académica de la Facultad de Ciencias Forestales de la Universidad de Chile, explicó que en la investigación se abordó el impacto a componentes de la biodiversidad, especialmente a especies nativas.

Mientras que respecto de los sectores productivos que son afectados, indicó que se aprecian pérdidas en el ámbito de la vitivinicultura, por la presencia de avispas chaquetas amarillas, en la producción de manzanas y ciruelas, además de efectos negativos en el turismo.

“Los impactos son gigantescos. A nivel de biodiversidad sabemos que afecta a especies nativas que queremos proteger como el pájaro carpintero, marsupiales nativos o plantas endémicas. Claramente hay pérdida de funcionamiento ecológico que es clave para funcionar servicios ecosistémicos”, sostuvo.

El estudio fue presentado por el ministro de Medio Ambiente, Marcelo Mena, quien calificó el trabajo como una investigación inédita porque hasta el momento no había evidencia sobre el impacto económico que provocan estas especies.

El jefe de la cartera advirtió que si no se toman las medidas para controlar estas especies, en el escenario más favorable, Chile podría perder cerca de 1900 millones de dólares en los próximos 20 años, por lo que enfatizó en la necesidad de erradicarlas.

En ese sentido, manifestó que hoy existe una política activa por parte del Servicio Agrícola Ganadero (SAG) para controlar la llegada de especies extranjeras. “Lo que estamos pagando hoy es el resultado de decisiones erróneas de años cuando se introdujeron en Magallanes los castores para reproducción o el jabalí para la caza y la producción de carne. Todo eso terminó provocando graves daños, por lo tanto yo creo que es importante contar con los resguardos sanitarios necesarios”

El ministro Mena comentó que se entiende que estas especies son introducidas y no son parte del ecosistema, por lo tanto, dijo que no son dignas de protección de la biodiversidad. “El no actuar contra ellas significa la amenaza de especies endémicas y que en muchos casos están en peligro de extinción”, sostuvo.

Por su parte, Cristobal Briceño, académico de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad de Chile, explicó que para medidas de control es importante que se consideren las particularidades de cada especie.



El veterinario dijo que existen cuatro grandes amenazas para la biodiversidad, provocadas por el ser humano. Estas son: la pérdida de hábitat, la contaminación, el cambio climático y las especies invasoras. Estas últimas afectan gravemente a los territorios como Chile.

“Para el caso de las islas y de nuestro país, que es una isla biogeográfica, representa una de las mayores amenazas para la biodiversidad. Aunque Chile no tiene gran cantidad de especies comparado con Perú o Brasil, sí posee un alto nivel de especies endémicas, es decir, que solo se encuentran en este territorio. Considerar esta característica es muy importante cuando hablamos de proteger la biodiversidad”, dijo.

De acuerdo a la información proporcionada por el Ministerio de Medio Ambiente, actualmente en Chile existen 1.119 especies exóticas invasoras que se han asilvestrado o naturalizado en el territorio, muchas de las cuales compiten por alimento y hábitat, depredando a especies nativas.

El Archipiélago Juan Fernández se convirtió en la primera comuna de Chile en contar con un Plan de Acción para el control de estas especies, medida que se replicará en las regiones de Los Ríos, Los Lagos, Aysén y Magallanes. Además, se contará con un plan nacional que regulará el ingreso de estas especies y de las ya establecidas.

Crédito: Karina Palma – Diario UChile