Uno de los autores del informe, Marco Kremerman, indicó que el documento da cuenta que cuando los países OCDE tenían el mismo PIB per cápita que hoy tiene el país, su sueldo base era 70% más alto.

La Fundación SOL presentó este jueves el estudio “Mini Salario: El salario mínimo en Chile en perspectiva comparada”, el cual presenta un panorama de la remuneración base nacional en relación a Latinoamérica, los países de la OCDE y la Unión Europea.

La investigación revela que, al observar los países desarrollados, cuando tenían el mismo PIB per cápita que hoy tiene Chile, su salario base era en promedio un 70% más alto que el mínimo nacional.

Por ejemplo, en 1965 cuando Estados Unidos alcanzó el PIB per cápita en dólares comparables al de Chile hoy, su salario mínimo era 3,1 veces mayor al chileno actual. En Canadá, esta convergencia se da en 1973, cuando su salario mínimo era 2,6 veces mayor. Croacia, que prácticamente tiene el mismo PIB per cápita que Chile, registra un sueldo base 47% más alto. Bulgaria, que tiene un PIB per cápita de casi tres mil dólares inferior a Chile (13% más bajo), sin embargo, registra un salario básico 20% más alto.

El investigador de la Fundación SOL Marco Kremerman, aseveró que estas cifras revelan que el ingreso base no se condice con la realidad económica nacional y que la diferencia con los países OCDE no está dada por factores económicos, sino que por una falta de voluntad política para fijar estándares mínimos en Chile.

“La persona que gana el salario mínimo debe tener la capacidad de sacar a su familia de la pobreza o satisfacer las necesidades básicas, y hoy día cuando el propio Estado, presenta que la línea de la pobreza para un hogar promedio de cuatro personas está en 422 mil pesos, estamos casi en 150 mil pesos alejados de esa cifra. Esto significa que obligatoriamente en una familia dos personas tienen que trabajar, recién para superar la pobreza, lo cual es un contrasentido de acuerdo al objetivo de la política pública”, afirmó.

El autor del estudio, afirmó que el país se ha acostumbrado a vivir con bajos salarios, producto de la influencia empresarial en cada uno de los gobiernos imperantes.

“Por ejemplo, hoy día preguntarle al ministro Larraín, que pueda explicar por qué el salario mínimo está en 276 mil pesos, y no va a tener respuesta. Porque ese valor no está vinculado con ningún nivel de costo de vida, lo que está haciendo es omitir el problema de suficiencia que tiene esta política pública y que en Chile no se ha discutido por más de tres décadas. Vale decir, hay que colocar el salario mínimo en el monto que debería estar, para poder cumplir ese objetivo y desde allí poder discutir cuantos puntos corresponden a inflación y cuantos a productividad”, subrayó.

Recordemos que representantes de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) por estos días se reúnen con el ministro del Trabajo Nicolás Monckeberg, para discutir sobre la propuesta de aumento del salario mínimo.

La presidenta de la CUT Bárbara Figueroa, argumentó que la idea de la multisindical es llegar a los 420 mil pesos.

Crédito: Rodrigo Fuentes – Diario UChile