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La mano derecha de Donald Trump, republicano, conservador y cristiano, se encuentra realizando una gira por Latinoamérica con el objetivo de acercar posiciones respecto de asuntos económicos y geopolíticos. En el medio de un conflicto abierto con Corea del Norte y la posibilidad de una intervención en Venezuela, la segunda cabeza de Estados Unidos busca aliados y respaldo.

Este 16 de agosto Mike Pence, vicepresidente de Estados Unidos, aterrizará en suelo nacional en el marco de una gira latinoamericana que lo llevará también a Colombia, Argentina y Panamá. “Conforme a las instrucciones del Presidente (Donald Trump), viajaré a Centro y Sudamérica más adelante este año, para continuar construyendo sobre el buen trabajo que se está realizando en este conferencia”, dijo Pence en su momento.

El objetivo del periplo, según el comunicado emitido por la Casa Blanca, es reunirse con líderes de gobierno y grupos empresariales “para reafirmar el compromiso del Presidente de profundizar el comercio bilateral y los lazos de inversión con la región, y continuar entregando el apoyo de la Administración a la cooperación en seguridad, las relaciones comerciales, la agricultura, y el desarrollo de la infraestructura”.

En Chile, Pence se reunirá con Michelle Bachelet en La Moneda, que estará acompañada de Rodrigo Valdés, ministro de Hacienda y Andrés Rebolledo, titular de Energía.

¿Quién es Mike Pence?

Michael Richard Pence fue miembro de la Cámara de Representantes de Estados Unidos por Indiana entre 2001 y 2013. En 2013 asumió como gobernador del estado de Indiana en representación del Partido Republicano, cargo en que se mantuvo hasta que en 2016 la convención de su colectividad definió su candidatura a la vicepresidencia acompañando a Donald Trump.

A sus 58 años Pence ha sido reconocido por su ultraconservadurismo y su profundo apego al cristianismo.  “Soy cristiano, conservador y republicano, en ese orden”, se ha definió en alguna ocasión.

Como gobernador aprobó una ley que permitía la negación de servicios a homosexuales en base a motivos religiosos. Por la presión social tuvo que dar pie atrás.

Debido a su extensa trayectoria republicana, se dice que Pence funciona como el puente entre Trump y el partido. El vicepresidente ha hablado del magnate describiéndolo como “un luchador, un constructor y un patriota”, sin embargo han tenido discrepancias públicas importantes. Pence ha votado a favor en todos los tratados de libre comercio que se han propuesto y ve con buenos ojos una liberalización y apertura de la economía China. A diferencia de Trump, el vicepresidente también ha respaldado el Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP).

Los flancos abiertos de Estados Unidos



No es un misterio para nadie que Estados Unidos tiene una serie de flancos abiertos en materia de conflictos internacionales. En ese marco es que la visita de Pence asoma como una buena oportunidad para buscar el respaldo de sus políticas intervencionistas. Así lo señala Fernando Estenssoro, analista internacional: “lo más probable es que esté buscando algún tipo de apoyo o compromiso a las políticas de Estados Unidos en la región, principalmente Venezuela, pero eso no significa que se le vaya a otorgar. Las últimas declaraciones de Donald Trump le quitaron todo el piso posible. Hacía muchas décadas que no se escuchaban declaraciones propias de un aficionado, como lo está haciendo Trump, pero él debe estar buscando apoyo a las políticas hacia América del Sur. Lo que no está claro es cuáles son las políticas, porque el nivel de improvisación no se había visto antes”.

La semana pasada Donald Trump concedía una conferencia de prensa en la que era consultado por la realidad de Venezuela en medio de la crisis política y social que vive el país de Maduro.

– ¿Puede decirnos lo que está considerando para Venezuela? ¿Qué opciones están en la mesa para lidiar con este problema?

– La gente está sufriendo y está muriendo. Tenemos muchas opciones para Venezuela incluyendo una posible opción militar si es necesario.

– ¿Sería una operación militar liderada por Estados Unidos?

– No hablamos de ello, pero una operación militar es ciertamente algo que podríamos perseguir.

Con estas declaraciones el líder estadounidense dejaba abierta la posibilidad de intervenir el país caribeño para intentar resolver la crisis y abría un nuevo flanco de conflicto para el gobierno norteamericano.

Juan Manuel Santos, Presidente de Colombia, ya se reunió con Pence en Bogotá. En la cita, el mandatario le solicitó a EE.UU. descartar una intervención en Venezuela: “no debe ser contemplada, nadie podría estar de acuerdo, América es un continente de paz, mantengámoslo así”, declaró en la rueda de prensa posterior.

Ante el llamado de Santos, Pence reafirmó el discurso intervencionista de Estados Unidos e hizo un llamado a los países de Sudamérica a actuar juntos para evitar el avance de revolución bolivariana: “El mal régimen de Maduro ha socavado la Asamblea Nacional, ha amordazado la prensa libre y más de 130 valientes venezolanos han muerto en la lucha por la democracia. EE.UU., Colombia y las naciones libres de América Latina no van a permanecer silenciosas. Venezuela está camino a la dictadura y, como dijo el presidente Trump, los EE.UU. no van a quedarse calmos. Vamos a seguir trabajando con las naciones del hemisferio hasta restaurar la democracia para el pueblo venezolano”, señaló.

La respuesta venezolana no se hizo esperar. Fue el vicepresidente de esa nación, Tareck El Aissami, el que replicó los dichos de Pence. “Desde Colombia el vicepresidente Mike Pence emite declaraciones injerencistas que rechazamos categóricamente. No somos patio trasero, señor viceimperial”, declaró. “Viene usted, señor Pence, a pretender darnos lecciones de democracia y su país exhibe impunemente los movimientos neonazis y el odio racial”, afirmó el vicepresidente venezolano, en referencia a las movilizaciones de supremacía racial que se han desarrollado en EE.UU.

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Corea del Norte se ha convertido en otro gran dolor de cabeza para Trump y compañía. Desde 2011, año en el que asumió Kin Jong Un como máximo líder de la república, el país asiático ha acelerado su desarrollo de armas nucleares. El 4 de julio, aniversario de independencia de Estados Unidos, Pyongyang lanzó un misil de prueba que alcanzó una altura de 2.802 kilómetros y cubrió una distancia de 933 kilómetros, lo que demuestra que el país asiático podría alcanzar suelo estadounidense si la trayectoria del misil hubiese sido estándar y no vertical, como lo fue.

El gobernante norcoreano, Kin Jong-un, ha señalado que no le temblará la mano si es atacar la isla de Guam, sede de una base militar estratégica de EE.UU. en el Pacífico, mientras que desde Washington, Trump ha insistido en que las opciones militares están listas para entrar en acción.  Actualmente no existen certezas sobre la verdadera capacidad nuclear de Corea del Norte, pero Estados Unidos sigue de cerca sus progresos. Ante los ensayos, Trump no dudó en responder: “Él (Kim Jong Un) ha estado haciendo muchas amenazas, más de lo normal. Más le vale a Corea del Norte no hacer más amenazas a Estados Unidos. Se encontrarán con un fuego y una furia nunca vistos en el mundo”, replicó.  Mike Pence, advirtió al régimen norcoreano que es mejor “no poner a prueba la determinación” del presidente Donald Trump con los programas balísticos y nucleares de Pyongyang: “Esperamos alcanzar nuestros objetivo de manera pacífica, pero todas las opciones están sobre la mesa. El mundo ha visto la fuerza y resolución de nuestro presidente (Trump) en Siria y Afganistán. Corea del Norte haría bien en no ponerle a prueba”.

La visita de Pence a Chile se desarrollará en el marco de este ambiente beligerante entre ambas naciones. Por eso existe la posibilidad de que el vicepresidente estadounidense solicite a La Moneda el cese de relaciones diplomáticas con Pyongyang, a pesar de lo insignificante de las negociaciones entre ambos países.

Pence visitará La Moneda durante la jornada de este miércoles, por la noche, en el hotel Intercontinental, el vicepresidente estadounidense expondrá en un encuentro organizado por la Cámara de Comercio de Estados Unidos, la Asociación de Cámaras de Comercio de Estados Unidos en América Latina y Amcham Chile, por lo que se espera que Pence aprovechará su discurso para enviar un mensaje a toda la región.

Crédito: Martín Espinoza – Diario UChile