Una señal apareció en el panorama luego de la conversación del arzobispo de Malta con Juan Carlos Cruz: la reunión entre el enviado papal y los Laicos de Osorno, que se llevará a cabo este miércoles, no se concretará en la Nunciatura Apostólica –tal como estaba planeada– sino que en una casa vecina ubicada en la misma calle. El gesto les entregó seguridad a los denunciantes de Juan Barros. “Acredita una confiabilidad a los relatos que nosotros vamos a hacer en presencia de él (…) nos parece importante que haya independencia”, dijo Mario Vargas.

La semana pasada el nuncio apostólico de Chile, Ivo Scapolo, hizo llegar un polémico texto a la comisión de Osorno que se reunirá este miércoles con el arzobispo de Malta, Charles Scicluna (que ya está en el país). En una escueta comunicación, y acorde al relato de Mario Vargas –vocero de Laicos de Osorno–, les solicitó el detalle de lo que pretendían tratar en la junta con el enviado papal.

Se sabe que el tema principal en esa reunión será el supuesto encubrimiento que realizó Juan Barros, actual obispo de Osorno, en los abusos sexuales cometidos por Fernando Karadima. Así lo vienen denunciando las víctimas del ex párroco de El Bosque, junto con esta mezcla de apoyo férreo y lucha paralela que ha encabezado Laicos de Osorno. En ese sentido, las palabras de Scapolo no fueron bien tomadas. “Desde la Nunciatura siempre han estado cerradas las puertas para nosotros”, dijo Vargas.

Ante la desconfianza generada por las indicaciones del Nuncio, esta mañana se confirmó un dato que se venía comentando desde el sábado pasado y que resultó una situación adversa para la autoridad del Vaticano en el país. La reunión entre los laicos y consagrados –entre estos últimos está Peter Kliegel, sacerdote que ha criticado abiertamente la permanencia de Barros en el obispado osornino– no será en la Nunciatura Apostólica de Santiago, tal como estaba planificada con antelación.

“Me parece interesante y prudente el cambio de lugar que ha sostenido monseñor Scicluna. Acredita una independencia y confiabilidad a los relatos que nosotros vamos a hacer en presencia de él. El nuevo lugar es Sótero Sanz 260, en las Obras Misionales Pontificias, y eso nos parece importante, que haya independencia de la Nunciatura en relación a los relatos que nosotros vamos a realizar”, explicó Mario Vargas

Saltarse a Scapolo
El traslado de la sede de la reunión provocó alegría y funcionó como una señal efectiva por parte del arzobispo de Malta hacia los que denuncian el presunto encubrimiento de Juan Barros. Distintas personas contactadas por este medio, pertenecientes al clero, hicieron comentarios en esa línea. Incluso uno de ellos declaró que el desplazamiento es muy bien visto, porque “la Nunciatura es nefasta”.

La modificación de la sede de la reunión es una nueva señal de Charles Scicluna, que se suma a la que entregó cuando decidió variar la modalidad de entrevista a Juan Carlos Cruz. Cabe recordar que en primera instancia la conversación se realizaría a través de Skype, y con el paso de los días se cambió a un diálogo cara a cara, con el arzobispo de Malta viajando hasta Estados Unidos para escuchar el testimonio.

“Yo creo que lo que influyó el cambio de escenario puede ser, y lo decimos de manera hipotética, lo que conversó Juan Carlos Cruz el día sábado 17 de febrero con monseñor Scicluna. Hace mención de la situación que vivieron tanto ellos como nosotros, golpeando las puertas de la Nunciatura y nunca siendo atendidos”, dijo Mario Vargas, y agregó que también “las presiones que hicimos desde Chile en relación a los detalles que nos estaba pidiendo Ivo Scapolo para la reunión marcaron una diferencia. De alguna manera, monseñor Scicluna se distancia de la Nunciatura para tener toda la confiabilidad que esto amerita”.

Juan Carlos Cruz, una de las víctimas de Fernando Karadima, entregó su visión acerca de esta señal de trasladar la reunión. “Me parece bien que monseñor Scicluna y monseñor Bertomeu hayan cambiado el lugar para hacer las entrevistas, de modo que nada tenga cercanía al Nuncio, a los obispos y cardenales chilenos. Eso es una señal que de verdad están comprometidos a hacer algo independiente y lejos de esas personas que tergiversan los hechos. Estoy contento”, dijo.

El periodista había dicho el sábado pasado a Radio Cooperativa que su reunión con estas autoridades eclesiásticas había sido “larga, emocionalmente difícil”, pero en la que había quedado “muy contento”. “Me pidió información de los cardenales de Chile, o sea, fue mucho más allá de solo (Juan) Barros. Pude hablar del cardenal (Francisco Javier) Errázuriz, de todo lo que ha hecho, del cardenal (Ricardo) Ezzati, todo lo que no han hecho, de los otros obispos de (la parroquia) El Bosque, hablamos incluso de otros obispos en Chile. Yo creo que esta misión va mucho más allá que solo Barros”, enfatizó.

La Conferencia Episcopal de Chile comunicó este lunes la llegada del arzobispo de Malta a Santiago. En el texto, informaron que “S.E. Mons. Scicluna (…) realizará este encargo de escucha entre los días martes 20 y viernes 23 de febrero, en dependencias de la Nunciatura Apostólica en Chile”, esto último en contradicción con lo afirmado por las personas que hablaron para este artículo.

Crédito: Nicolás Massai D. – Diario UChile