La cantante falleció producto de un cáncer de páncreas que le fue diagnosticado en 2010.

Durante semanas, había sido noticia: Aretha Franklin, una de las voces más importantes de la edad de oro de la música negra estadounidense, se encontraba gravemente enferma a raíz de un cáncer de páncreas que le fue diagnosticado en 2010.

En agosto había sufrido varias recaídas. Sin embargo, hace unos días, los familiares de la cantante habían informado que Franklin se encontraba en su hogar en Detroit, donde incluso se había permitido bromear.

No obstante, este jueves, fue comunicada la muerte de la cantante de 76 años.

La artista, pese a su estado de salud, se había mantenido vigente, actuando en diversos escenarios. En 2017, por ejemplo, protagonizó un concierto para la Fundación Elton John en Nueva York.

En marzo de 2018, sin embargo, actuó por última vez. Entonces, se le recomendó mantener reposo absoluto.

La leyenda del soul
Aretha Louise Franklin nació el 25 de marzo de 1943 en Tennessee, Estados Unidos.

Se inició como cantante en la Iglesia donde predicaba su padre, quien era un pastor muy cercano a Martin Luther King.

Allí, Franklin cantaba gospel junto a sus hermanas.

La artista también vivió en carne propia lo que fue la discriminación racial en Estados Unidos.

En 2008 fue elegida por la revista Rolling Stone como la mejor cantante de todos los tiempos.

Durante su carrera, obtuvo 18 premios Grammy.

Entre sus mayor éxitos se encuentran (You Make Me Feel Like) A Natural Woman (1968), Day Dreaming (1972), Jump to It (1982), Freeway of Love (1985) y A Rose Is Still A Rose (1998).

Crédito: Diario Uchile