El arzobispo de Santiago encabezó la festividad de la Virgen del Carmen, marcada por protestas y cuestionamientos sobre su permanencia en el cargo.

Una complicada jornada vivió este lunes el arzobispo de Santiago, Ricardo Ezzati, durante la celebración de la fiesta de la Virgen del Carmen, durante la cual encabezó una ceremonia en el Templo Votivo de Maipú.

Asistentes a la eucaristía portaron carteles acusando encubrimiento de la Iglesia a los sacerdotes involucrados en casos de abusos sexuales, mientras que la organización de laicos de Osorno -que protestó por largo tiempo contra el obispo Juan Barros- pidió su abandono del cargo.

“La salida de Ezzati es de una extrema prudencia en consideración de que un arzobispo que está tan cuestionado, con pérdida de tanta autoridad. No puede prolongar su estadía al mando de una diócesis que tiene seis millones de personas”, dijo Juan Carlos Claret, vocero del grupo.

“La segunda quincena de julio y la primera de agosto es el mes de receso del Vaticano, por la cual pareciera que, a no ser de que haya una medida urgente de parte del Papa Francisco, lo más probable es que la remoción se prolongue hasta septiembre, lo que para Chile es un tema importante”, añadió.

Luego de la misa, Ezzati consideró que el protocolo que existe en la Iglesia para tratar los casos de abusos sexuales “debe modificarse”.

“Estoy totalmente de acuerdo que debiera ser inmediatamente la justicia civil la que tome estos casos y los juzgue de acuerdo a la ley del país”, sostuvo.

Consultado por el caso de Óscar Muñoz, ex canciller del Arzobispado de Santiago que fue detenido por abusar al menos a siete menores de edad, la autoridad religiosa respondió: “Cuando uno no sabe que una persona ha cometido un error, ¿qué cosa puede hacer?”.

En la misma línea, el administrador apostólico de Rancagua, Fernando Ramos, ex obispo auxiliar en Santiago, dijo que el Arzobispado solo conoció las denuncias contra Óscar Muñoz cuando las admitió: “Él fue el que informó esta situación. Yo vine a tomar conocimiento después de eso y quedé muy sorprendido, porque no tenía ningún antecedente de conductas de este tipo, que son totalmente rechazables”, aseguró.

Asimismo, Ramos dijo que se analiza la modificación de los protocolos: “Quizás hay hacer otros protocolos más precisos al respecto, para que los menores de edad y las personas más vulnerables siempre estén resguardadas ante cualquier posibilidad de abuso de cualquier persona”, señaló.

Crédito: Diario Uchile