Este lunes Bolivia presenta su réplica a las argumentaciones presentadas por Chile la semana pasada. El equipo jurídico boliviano señaló que dicho país ha mantenido una postura inalterable respecto de una salida al mar desde 1895.

A las 5:00 AM en punto, hora chilena, el abogado iraní Payam Akhavan comenzó su intervención ante La Corte Internacional de Justicia de La Haya, en lo que fue el alegato final de Bolivia para argumentar la obligación de Chile de negociar una salida soberana al mar para el país vecino.

El abogado, siguiendo la tónica de lo que ya ha expuesto Bolivia, indicó que Chile se encuentra jurídicamente obligado a negociar porque ha contraído el compromiso a través de diversas fuentes, como tratados y actos unilaterales.

“históricamente (Chile) estuvo dispuesto a negociar la salida soberana al mar para Bolivia”, sin embargo, continuo el jurista, “intentó disociarse de su promesa histórica con Bolivia”.

Akhavan expuso el memorándum de 1926 en donde Chile prometería una salida soberana al mar a cambio de un “intercambio”. “En el derecho internacional las palabras importan. Y las palabras de Chile eran que aceptaban la colocación de un puerto boliviano en el Pacífico”, aseveró.

El abogado también hizo referencia a la tesis apocalíptica de Chile de que sería un golpe a la diplomacia si la Corte fallara a favor de Bolivia.

“Esto naturalmente es absurdo y saca la cuestión de contexto, la práctica que rige las relaciones de Bolivia y Chile es particular, por no decir única. ¿Cuántos países han negociado sobre una salida al mar por más de un siglo?”, se cuestionó.

El siguiente expositor fue el abogado español Remiro Brotons, quien dijo que “ni Dios ni la Corona Española le otorgaron el litoral boliviano a Chile. La fuerza le otorgó ese acceso violando un tratado vigente”.

El abogado insistió en la acumulación de pruebas que demuestran el compromiso de Chile de negociar con Bolivia un acceso soberano al mar. En ese sentido se pone en evidencia la disputa entre ambas partes y la ilusión de Bolivia de lograr su anhelo.

“Para Chile no hay lenguaje que obligue una instancia jurídica. Pareciera que sólo acepta una camisa de fuerza para iniciar una negociación”, afirmó el jurista.

Brotons se refirió, para demostrar la obligación de hile de negociar, al Memorándum Trucco y a la Declaración Conjunta de Charaña de 1975.

Lo que mantenemos ante la Corte es que, de acuerdo con el Derecho Internacional, Bolivia tiene un derecho adquirido a que Chile negocie con ella -con el objetivo de convertir en realidad- el acceso soberano al Océano Pacífico”, concluyó el jurista.

El siguiente turno correspondió a la británica Amy Sander. Comenzó diciendo que Chile pretende que las decisiones de la OEA carecen de todo peso jurídico, sin embargo aclaró que toda resolución de esta organización debe ser respondida.

“Chile no puede ahora aceptar lo que le conviene y rechazar lo que no le conviene”, afirmó la abogada, al tiempo que indicaba que Chile participó activamente en las resoluciones de la OEA.

Sander citó a José Miguel Insulza cuando este era Secretario General de la OEA. En ese sentido, quien también fuera agente de Chile ante La Haya habría afirmado que la salida soberana al mar por parte de Bolivia “era interés de todo el continente”, y que es un tema que “hay que resolver”.

“Existen 11 resoluciones en la OEA que advierten que el tema es de interés de todo el hemisferio (…) Chile pretende que puede ser un estado miembro de la OEA (…) pero que puede desacatar sus resoluciones”, afirmó la abogada.

El siguiente jurista en tomar la palabra fue el francés Mathias Forteau, quien dijo que “Chile quiere que Bolivia olvide las obligaciones de negociar que hubo en el pasado”.

“La táctica chilena ha sido recordar ciertos momentos de la historia y obviar otros” afirmó el jurista.

“Bolivia lamentó nuevamente en marzo de 1978 la falta de acción de Chile y esto llevó al fracaso del ciclo de negociaciones de Charaña”, dijo Forteau, sin embargo sostuvo que es falso que el fracaso de esas negociaciones suponen el fin de la aspiración boliviana a una salida al mar.

El abogado también se refirió a la Agenda de los 13 puntos impulsada por Evo Morales y el primer gobierno de Michelle Bachelet. Al respecto expresó que el tema marítimo estaba estipulado en esta.

“Cuando se hicieron promesas de negociar y se adquirieron compromisos, no se puede admitir que el trascurso del tiempo haya diluido los compromisos”, dijo el abogado refiriéndose a todas las ocasiones que Bolivia estima que Chile se comprometió a negociar.

El británico Vaughan Lowe fue el siguiente jurista en argumentar la demanda de Bolivia. “El desarrollo económico de Bolivia depende de exportación por puerto marino, y Chile se cierra a cualquier diálogo ahora cuando antecesores plantearon lo contrario”, planteó el abogado.

“Bolivia puede encontrar una fórmula para un acceso soberano al mar que incorpore lo intereses de ambos países”, afirmó Lowe.

El jurista sostuvo que Chile se niega a discutir el acceso soberano al mar de Bolivia en los distintos foros regionales, y cuando lo hace bilateralmente, se niega argumentando el Tratado de 1904. Por tanto, el derecho internacional es a lo único que Bolivia puede acudir.

“Bolivia pide que, en este caso, se escuche la voz del derecho internacional”, dijo Lowe.

La francesa Monique Chemilier-Gendreau, fue la sexta jurista en tomar la palabra, y lo hizo recordando la obligación de negociar de Chile.

“Resulta imposible negar que ambos estados han compartido la necesidad de negociar una salida soberana al mar para Bolivia. Chile se ha arraigado en el proceso de negociación. Ambas partes se han visto en esta vía, y eso confirma que hay que negociar con miras a concluir en un acuerdo”, afirmó.

“El enfoque de Bolivia destaca la asimetría de comportamiento entre ambos estados: Chile se apoderó del litoral de Bolivia por medio de la guerra, y Bolivia usando medios pacíficos, busca que Chile vuelva a la mesa de negociación”, destacó la jurista francesa.

La abogada dijo que Chile ha hecho nacer en cada boliviano lo que en derecho se conoce como expectativas legítimas, y a la Corte le corresponde resolver esta situación al dictar la obligación de Chile de negociar.

El coagente de Bolivia, Sacha Llorenti fue el siguiente en exponer. “Desde hace 139 años, Bolivia tiene la posición continua y persistente de retornar al Océano Pacífico con soberanía y recuperar su cualidad marítima”, afirmó.

Llorenti destacó que la demanda de su país está arraigada en el derecho internacional, y para resolverla, Bolivia tiene propuestas concretas.

Es siguiente en hacer uso de la palabra fue el agente y ex presidente de Bolivia, Eduardo Rodríguez-Veltzé.

“Bolivia solicita respetuosamente que reconozca y declare que Chile tiene la obligación de negociar con el Estado Plurinacional de Bolivia con miras a alcanzar un acuerdo que le conceda a Bolivia un pleno acceso soberano al Océano Pacífico”, pidió Veltzé ante los jueces de la Corte.

“Nuestra causa no es hostil contra Chile, deberíamos poner fin a esta fuente de conflicto”, finalizó.

Crédito: Camilo Villa – Diario UChile