La lista de Fuad Chahín se impuso en las elecciones que este fin de semana definieron la nueva directiva de la Democracia Cristiana. Carmen Frei asumirá como su vicepresidenta. La ex senadora sostiene que la prioridad es reconstruir la unidad del partido, prescindiendo de personalismos. Además repasa la dificultad de posibles alianzas, tanto con el PC como con la derecha.


Este domingo 14 mil personas votaron para elegir a la nueva directiva de la Democracia Cristiana (DC). En el proceso se impuso la lista del ex diputado Fuad Chahín, miembro de la corriente de los colorines, quien asumirá la presidencia de la colectividad. Eso, luego de vencer en las elecciones a Humberto Burotto, quien lideró una lista de última hora y de corte más progresista (asociada a la disidencia del partido). La ex senadora Carmen Frei formó parte de la lista de Chahín y asumirá bajo el cargo de vicepresidenta.

¿Qué análisis hace usted de las conclusiones que arroja este proceso eleccionario en la DC?

Demostramos que es un partido que está vivo. La convocatoria fue impresionante a lo largo de todo el país. Tenemos 30 mil inscritos de los cuales votaron 14 mil. Tenemos mucha confianza porque el mensaje es justamente renovar a nuestro partido, volver a estar con los pies muy en la tierra. Creemos que podemos modernizar nuestro partido, que lo necesita y, sobre todo, demostrar que hay mucha gente que cree que somos capaces de construir un partido nuevo al servicio de la gente, como siempre fue, y olvidarnos de peleas internas y ponernos al servicio de lo que queremos: un país distinto. El trabajo que se viene es grande, porque tenemos que reconstruir muchas cosas, volver a ser u partido moderno y nuevo, que interprete a la gente. Que la gente sienta que nosotros sí estamos en política para servir, no para servirnos a nosotros, lo que se había perdido por peleas chicas que no conducen a nada.

Se ha dicho que la DC está en una crisis o que tiene que resolver con este cambio de conducción la salida de una crisis. En su opinión, ¿está en crisis la DC? Y si es así, ¿qué tipo de crisis?

Creo que estamos en un momento muy difícil. La DC perdió credibilidad. Yo creo que cuando hay personas que se retiran de un partido es un momento duro, pero eso ya pasó, se fueron muchos menos de lo que la gente cree y ahora nos toca resolver la crisis con esperanza. No necesitamos más apellidos, somos lo que somos, una DC que está viva y que espera y confía en poner al día sus ideales y lo que siempre nos motivó. Estamos en un momento muy difícil, sí, pero hay mucha gente que está dispuesta a jugársela para reconstruir nuestro partido.

¿Qué apreciación tiene usted, mirado al largo plazo, de las consecuencias que ha tenido esta identificación por grupos?

Yo creo que los grupos nos han hecho mucho daño. Nunca participé en grupos. Es un gran error. Podemos pensar con matices diferentes, si no somos todos iguales, pero cuando se discute con argumentos sólidos, no con peleas, podemos llegar a ser lo que fuimos en su momento: pioneros de cambios en Chile que hasta el día de hoy están vigentes. Hay que modernizarse. Hay que responder a los jóvenes, a las mujeres y a todos los nuevos desafíos. En las cosas fundamentales nos pondremos de acuerdo, vamos a trabajar con mucho empeño, porque acá no sobra nadie, nos enriquecemos en ponernos de acuerdo y eso es lo que tenemos que demostrar, una tarea bastante difícil, pero más que difícil requiere mucho compañerismo y fraternidad, algo que se había perdido porque los grupos se descalificaban unos a otros. Hay que recobrar una amistad entre nosotros.

La DC tiene una dificultad para procesar sus diferencias de opinión. Da la impresión de que los acuerdos que se toman dan lo mismo porque al final cada uno se va por su lado. ¿Qué debería hacer la DC para avanzar en esa dirección?

Yo creo que perdimos lo que era una amistad que debemos tener entre todos nosotros. Volverse intransigente y quedar metido en un solo grupo y creer que los demás están equivocados nos ha llevado a lo que nos ha llevado. Yo creo que la DC perdió el saber cómo solucionar sus conflictos y terminamos en lo que estábamos. No podemos seguir olvidándonos de la realidad. Un partido también tiene una cierta disciplina que respetar. En eso haremos un llamado muy concreto y el que piensa distinto no va a estar con nosotros, tiene que estar fuera de la DC. Por eso tanta gente fue a votar, porque entendió el mensaje: queremos continuar siendo un partido al servicio de la gente y sin todos estos conflictos que nos hacen perder el norte. Hay que volver a las bases, a las regiones. No podemos ser un partido que funcione en una cúpula. Hay que respetar los acuerdos de las bases y se nos vienen las elecciones municipales y tenemos que empezar a preparar a nuestros futuros alcaldes y concejales. A través del trabajo concreto creo que podremos retomar lo que fuimos.

Se dice que los senadores sienten una desafección por la lista encabezada por Chahín…

Es legítimo que se pueda pensar en matices diferentes, pero al momento de trabajar tenemos que ponernos de acuerdo. Los senadores no son seres especiales que salieron elegidos por ellos mismos. Sin duda que ellos representan algo, y a ese algo tienen que responder. No pueden estar haciendo políticas distintas, y eso es una tremenda tarea que va a tener Fuad Chahín: ser capaz de disciplinarnos a todos. Solo con el trabajo y con volver a nuestras raíces y bases vamos a volver a ser lo que queremos. Si los senadores o diputados quieren seguir su camino propio con personalismos, creo que no les va a ir muy bien. Ellos integran un partido, por algo fueron elegidos, no solo por ser ellos, sino que porque respondían a un partido.

¿Defenderán el centro? ¿Reconstruirán el arco de lo que fue la Concertación? ¿Se incluye al Partido Comunista?

Siempre he dicho: nosotros somos demócratacristianos. No necesitamos más agregado a lo que somos. Estaremos siendo una oposición constructiva y estaremos en alianza en aquellas cosas que tengamos que votar juntos y en que estemos todos convencidos de que sea por el bien de la gente que representamos. Creo que, por el momento, no estamos pensando ni en nuevos bloques ni en nuevas alianzas. Hay partidos con los que nos hemos alejado mucho, tanto en la derecha como en la extrema izquierda. Creo que el PC en este tiempo ha demostrado que somos muy diferentes, que pensamos muy distinto. Nos encontraremos en aquellas cosas que nos unan, pero si no, creo que por el momento nosotros vamos a reconstruirnos primero y después mostrarnos como somos: un partido dispuesto a servir a todos los chilenos sin andar buscando pequeñas cuotas de poder o de alianzas que la gente no comprenda.

¿Y hacia la derecha? ¿Descarta un espacio para alianzas futuras con, por ejemplo, Renovación Nacional?

Con la derecha es difícil. Nosotros justamente creemos que en nuestro país sigue existiendo un capitalismo muy salvaje. Hay demasiada desigualdad y creemos que la derecha va a defender siempre intereses que no son precisamente los de la gente más pobre y necesitada. Nosotros vamos a ser una oposición constructiva, pero también muy atenta a que los trabajadores no pierdan lo que se ha ganado a lo largo de tantos años y que las mujeres realmente seamos consideradas y que la juventud entienda que se puede construir un país distinto. Eso no es precisamente lo que está demostrando ser este gobierno.

Crédito:Diario Uchile