En conversación con Radioanálisis, la parlamentaria cuestionó la decisión del Ejecutivo respecto no suscribir el “Acuerdo de Escazú”. “Comprendo que quieran alinear al poco sector de respaldo que les queda, pero la inconsecuencia que genera para la ciudadanía queda a la vista”, dijo.

La presidenta de Revolución Democrática, Catalina Pérez, criticó la decisión del Gobierno que, el pasado martes, ratificó su postura respecto de no firmar el “Acuerdo Regional sobre Acceso a la Información, la Participación Pública y el Acceso a la Justicia en Asuntos Ambientales en América Latina y el Caribe”, más conocido como “Acuerdo de Escazú”.

En conversación con Radioanálisis, la diputada por la región de Antofagasta sostuvo que los argumentos del Ejecutivo esgrimidos en contra del acuerdo “son vergonzosos” e “inentendibles”, ya que contradicen la postura que ha mantenido el país desde 2012 cuando se inició la tramitación del pacto medioambiental.

De acuerdo a ello, manifestó que “el Gobierno vuelve a sumir al país en un bochorno internacional sin precedente”. “Reiteradamente ha ofrecido certezas a los grandes empresarios de nuestro país que depredan los territorios. Esa es la única forma en que me explico los argumentos irrisorios, rayando en lo inexplicable, del Gobierno”, dijo la diputada.

Catalina Pérez también criticó dos de los argumentos levantados por el Ejecutivo en contra del “Acuerdo de Escazú”. El primero tiene que ver con la incertidumbre que generaría el estar sometido a posibles sanciones internacionales en materia ambiental. El segundo guarda relación con la protección de los derechos humanos de los dirigentes medioambientales.

Al respecto, la dirigente afirmó que el acuerdo es claro y que “otra cosa es que el Gobierno no esté de acuerdo con fortalecer la participación ciudadana en materia ambiental”. 

“Ambas situaciones las ha tildado de peligrosas (…).  Me parecen argumentos de una gravedad tremenda, viniendo de un Gobierno que va a ser recordado como uno de los principales vulneradores de los derechos humanos desde la dictadura”, apuntó la parlamentaria.


Del mismo modo, Pérez sostuvo que la decisión busca mantener unido uno de los bloques más conservadores del oficialismo: “El Gobierno necesita una coalición que se desarma a pedazos (…). Comprendo que quieran alinear al poco sector de respaldo que les queda, pero la inconsecuencia que genera para la ciudadanía queda a la vista”.

La diputada también indicó que ahora se juega la entrada en vigencia del “Acuerdo de Escazú”, ya que se requiere cierto número de países suscritos para que el pacto sea aplicado. Por lo mismo, sostuvo que ya se ha iniciado una ofensiva regional para que el tratado sea aprobado. De acuerdo a ello, manifestó que Chile podría suscribirlo con posterioridad. 

Crédito: Diario UChile