Sin soluciones desde las autoridades, un número no identificado de chilenos y chilenas aguardan su retorno al país. Consulados cerrados y falta de respuestas oficiales se suman al estrés de la falta de recursos para mantenerse en diversos rincones del mundo.

Desde Tailandia, pasando por Europa e incluso en zonas de Latinoamérica, un gran número de chilenos y chilenas no han podido regresar de sus viajes al extranjero, pese al correr de los días, a la insistencia ante autoridades consulares y a las propias gestiones de quienes han tenido que organizarse.

Con el anuncio de la cancelación de vuelos en aerolíneas como Sky, Iberia y Avianca, entre otros, la Cancillería ha entregado las explicaciones pertinentes, pero no han proporcionado soluciones concretas a un gran número de chilenos que viajaron en aerolíneas cuyas sedes no se encuentran en territorio nacional.

“Se calcula que solamente el 10% de los aviones que antes volaban, hoy día lo hacen”, comentó el ministro de Relaciones Exteriores, Teodoro Ribera. “Entre el 18 de marzo al 22 de marzo, 10.900 chilenos retornarán. Esa cifra se ha ido incrementando, pero nuestro problema sigue y radica respecto a aquellos chilenos que compraron boletos en otras líneas aéreas que no son nacionales”, agregó.

Laura Vásquez es una chilena que volvió de sus vacaciones el pasado 22 de marzo desde República Dominicana. En su experiencia, estuvo tres días sin ninguna respuesta, hasta que su aerolínea, LATAM, le informó de la cancelación de su vuelo de regreso.

“Fue un mail súper incierto casi haciéndonos entender que teníamos que volver por nuestros propios medios. Hablando supimos de personas que le habían cancelado los vuelos más de cuatro veces, había personas con bebés durmiendo en el aeropuerto porque ya no tenían cómo seguir pagando los hoteles”, explicó.

Desde su regreso, Laura se ha mantenido en contacto con cientos de otros chilenos que se encuentran varados en Punta Cana, lugar donde ella vacacionó. Según el propio catastro que ella armó, aún quedarían más de 150 compatriotas ahí, mientras que el cónsul de la región, Fernando Placeres Peña, expresó que no tenía “ni idea” de lo que se podía hacer.

“La autoridad consular de Santo Domingo (Karen González) nos habla por Whatsapp, pero sólo nos da el aliento a seguir esperando. Sin embargo, si había mucha insistencia de alguien, ella los bloqueaba. Las autoridades de República Dominicana se han portado mucho mejor que el mismo consulado, entregando facilidades de estadía y alimentación”, dijo la chilena.

En los días en que ella estuvo varada fuera del país, muchos se alegraron al saber que la aerolínea LATAM realizaría “vuelos humanitarios” para poder regresar a Chile, pero se toparon con la sorpresa que estos viajes tenían fines comerciales. Para hacer más expedita su vuelta, Laura tuvo que pagar una multa casi del valor de su vuelo ya cancelado, en dicha aerolínea. En los casos de personas que viajaron en otras aerolíneas, el valor de estos pasajes ascendía a los 2.560 dólares (un poco más de dos millones de pesos chilenos).

“Los vuelos humanitarios no existen. Nosotros nos pudimos dar cuenta que estos nunca llegaron. Las respuestas han sido mínimas y netamente de las aerolíneas, no del Gobierno” , sentenció Vásquez.

Desde LATAM detallaron que han realizado tres vuelos que han enviado desde República Dominicana a Chile, dos de ellos en forma directa: uno el 21 de marzo y otro el 22 de marzo, con 300 pasajeros en ambos. En total, la aerolínea ha realizado 59 vuelos por todo el mundo, que ellos definen como de “rescate”. La compañía, además, expresó su voluntad de poder endosar aquellos vuelos, pero que esto dependía de las otras aerolíneas.

“Creemos que es una situación que no puede permitirse. Las compañías tienen que cumplir con sus obligaciones para y con los chilenos y si no pueden cumplir tienen que endosar los pasajes efectivamente, evitar la burocracia, y que los chilenos volver con compañías distintas”, dijo el canciller Ribera.

Mientras, en Punta Cana las autoridades de la zona han podido entregar ayuda a quienes lo han necesitado, en Cuba la situación es diferente. Meribel González es una de los 290 chilenos que se encuentran en ese país. Ha estado nueve días varada en un hotel recomendado por el cónsul, siendo esta la única respuesta que han tenido de él. Los costos de estadía y alimentación han corrido por cuenta propia.

“Hemos tenido comunicaciones permanentes con correos electrónicos y llamados al consulado hace más de una semana, sin recibir ningún tipo de respuesta para nuestra situación. Nos orientaron a venir a este hotel y de inmediato no te dejan salir a la calle. Tenemos que pagar cerca de 30 mil pesos sólo por la habitación que no incluye comida, además tenemos que gestionar el agua, todo se compra. También tenemos problemas sanitarios en el hotel como ratones y cucarachas”, comentó molesta.

Pero al igual que en República Dominicana, la única aerolínea que ha mantenido vuelos ha sido LATAM, y bajo la figura de vuelos de emergencia. En este caso, también se han priorizado sólo a gente que viajó en esta aerolínea, sin entregar soluciones a quienes aún se mantienen ahí.

“Queremos pedir un vuelo de emergencia, pero tenemos bastante miedo porque hubo un vuelo aparentemente de emergencia que salió el lunes, porque así lo anunció el consulado a sus redes, pero que no avisaron a mucha gente pese a que nosotros hemos hecho todas las gestiones. Sabemos que saldrá otro vuelo con destino a Chile estos días, nuevamente de LATAM, pero no nos han dicho si se le va a dar prioridad solo a la gente que compró a través de esa vía y cómo hacerlo quienes somos de otras aerolíneas que ya nos cancelaron los vuelos”, comentó.

Sobre la posibilidad de vuelos de emergencia con aviones de la FACH, el titular de Relaciones Exteriores negó la posibilidad de éstos en dos ocasiones. “Si usamos esos aviones significaría poder traer 200 personas, pero retornando a Chile estos aviones que la FACH está utilizando para mover instrumental médico, medicamentos y personal, quedarían imposibilitados de volar por 15 días. En estos momentos no podemos dejar de cubrir las necesidades de salud locales”, explicó.

Ignacio Neira es uno de los 14 chilenos que pudo volver desde Tailandia. Llegó el 14 de marzo al país asiático, donde de inmediato notó una baja de turistas, tras el anuncio de la OMS de recomendar a los países cerrar sus fronteras. Frente a esta preocupación, Neira se comunicó con la cónsul chilena en Tailandia, Rosario Aranda, quien no le pudo dar una respuesta clara sobre la situación.

En el aeropuerto de la capital, Bangkok, el chileno se enteró que los precios fluctuaban entre un millón y medio a cinco millones de pesos chilenos si deseaba viajar al día siguiente. Pese a haber gastado sus últimos ahorros en el vuelo, este fue cancelado a última hora.

“Estuvimos todo el día en el aeropuerto insistiendo. Había muchos chilenos ahí, sin mascarillas, así que era un posible foco de contagio. Calculo que ese día eran unos 50 chilenos ahí”, detalló.

Neira es parte de un grupo de Whatsapp llamado “Vuelta a Chile desde Asia”, donde  actualmente hay 230 personas que constantemente se comunican para buscar alguna solución.

El Ministerio de Relaciones Exteriores no ha podido confirmar la cantidad de chilenos que actualmente se encuentran fuera del país esperando retornar, pero Ribera expresó que el número de gente que pretende llegar a Chile se irá incrementado con el pasar de los días, sin embargo, la incertidumbre de si esa vuelta será posible sigue flotando en el aire.

Crédito: Rodrigo Aliaga – Diario UChile