Mientras varias naciones instauran restricciones de circulación, Corea del Sur ha logrado contener la epidemia con la tecnología moderna, y sin recurrir al confinamiento de su población.

“Testeen, testeen, testeen”, insistió el director de la Organización Mundial de la Salud Tedros Adhanom Ghebreyesus en conferencia de prensa el lunes en Ginebra. La realización de pruebas es, en efecto, el arma más eficiente para identificar a los pacientes portadores del Covid19, lo que permite romper la cadena de contagios.

Es precisamente el método que han ido aplicando con éxito países como Corea del Sur. La identificación precoz y el rastreo del entorno de las personas contaminadas han permitido estabilizar la curva de los contagios que, en cambio, aumenta exponencialmente en Irán, Francia, España, Alemania y Estados Unidos.

Pruebas gratuitas y reconocimiento facial

Este lunes, el pequeño país asiático solo ha registrado 74 nuevos casos. Primero, apostó por la detección masiva del virus mediante pruebas gratuitas y sistemáticas con la ayuda de una cincuentena de unidades móviles. Y mientras en Estados Unidos solo se han realizado 10.000 pruebas, debido a su alto costo, Corea del sur ha practicado tests gratuitos a 270.000 personas pudiendo así rastrear las cadenas de contagios de forma precoz.

 Luego, las autoridades surcoreanas identificaron, mediante cámaras de reconocimiento facial, a todas las personas que han estado en contacto con el enfermo y las ubicaron telefónicamente con las herramientas de geolocalización. Una práctica impensable en países como Francia donde la protección de datos personales es particularmente estricta.

Disciplina entre la población

También ha sido notable el civismo de la población coreana, al contrario de los franceses que se aglutinaron en bares y parques públicos a pesar de la alerta sanitaria.

“He visto que rápidamente y de forma muy disciplinada, todo el mundo adoptó los gestos de protección [contra el virus]. Muchos supermercados fueron totalmente cerrados y desinfectados. Muchos lugares públicos habitualmente frecuentados se vaciaron, sin que las autoridades tuvieran que pedir nada a la población”, observó Solène, una francesa que reside en Corea del Sur.

Su novio, Bruno, ha recibido, por su parte, alertas frecuentes en su teléfono celular coreano. “Todos los días recibimos información de la compañía telefónica sobre la situación de la epidemia en nuestra zona, con el número de casos de Covid-19. También instauraron la app Emergency ready app que enviaba alertas de ese tipo”, dijo a RFI.

Las autoridades de Seúl no descartan adoptar medidas de confinamiento si la epidemia repunta. Pero, hasta ahora, el cierre de escuelas y el rastreo de los enfermos ha sido suficiente para disminuir la curva de los contagios. Y ha evitado el confinamiento de poblaciones enteras, una decisión drástica pero desastrosa para la economía.

Crédito: RFI – Diario UChile