El Gobierno llegó a acuerdo con la mayoría de las organizaciones gremiales de la mesa del sector público, sin embargo los representantes del Magisterio de la Salud municipal calificaron el incremento de un 0.7 por ciento como mezquino e inaceptable.

Luego de nueve horas negociando, la mesa del sector público llegó a acuerdo con el Gobierno respecto al reajuste salarial. Sin embargo, del 4.2 por ciento exigido por los funcionarios, solo se incrementarán las remuneraciones en un 2.5 por ciento nominal o un 0.7 por ciento real.
Este reajuste fue firmado por la mayoría de los gremios que participaron en la discusión, sin embargo, los representantes del Colegio de Profesores y la Confederación Nacional de la Salud Municipal (Confusam) se mostraron en desacuerdo con lo que llamaron un “mezquino incremento”.
Como parte de los resultados de la negociación finalizada ayer, se acordó que para quienes ganen menos de 660 mil pesos líquido, les llegará un bono de 170 mil pesos por término de conflicto. Mientras que para quienes tienen ingresos por más de dicho monto obtendrán una bonificación de 85 mil pesos.
“Nosotros estamos disconformes, por eso no firmamos el acuerdo y tampoco lo haremos en los próximos días, porque nos parece absolutamente mezquino e insuficiente y no acorde con las expectativas y las señales que debe dar el gobierno, pensando sobre todo si quiere marcar una diferencia con el candidato empresario, tiene que dar señales de que hay algo distinto. En esto no hay señales, son solo estudios macroeconómicos, fichas tecnocráticas y no hay una disposición a dar señales al mundo social de esa diferencia”, explicitó Mario Aguilar, presidente del Colegio de Profesores.
Mientras, Esteban Maturana, presidente de la Confusam, expresó que “ese 2.5 por ciento de reajuste acordado por la mayoría de la mesa con el Gobierno significa en términos concretos un 0.7 por ciento, es decir, para un trabajador con un sueldo de 400 mil pesos el incremento será de 2.800 pesos al mes, cerca de 94 pesos por día. Esto no alcanza ni siquiera para cubrir un pasaje en el trasporte público. Si alguien considera que estos son resultados satisfactorios estamos en un escenario en que algunos no están entendiendo nada y otros que se están conformando con migajas”.
Respecto de llamar a paralización, Aguilar dijo: “Tenemos claro que esto está bastante cocinado y si el Gobierno le pone suma urgencia va a tener un trámite rapidísimo en el Congreso y, por lo tanto, tenemos que ser muy responsables si tiene sentido y vale la pena mandar a gente a un desgaste por algo que ya no tenga margen de modificación”.
Según expresó el representante de la Confusam, las organizaciones de bases de la atención de salud municipal votaron no continuar en paro, “aunque el acuerdo de la mesa del sector público con el Gobierno merece todo nuestro repudio y es inaceptable. No nos parece responsable con nuestra organización, ni con el país seguir en paro nacional habiéndose tomado esta decisión”.
En este contexto el representante de los profesores explicó que  “la mayoría de los gremios estuvo de acuerdo con aprobar. Ahí hubo un alineación más bien en razón de ser militante de la coalición de gobierno que en razón de atender las necesidades de los trabajadores. Yo dudo que en la base de los otros gremios exista conformidad con esta negociación, porque es bastante mezquina y privilegia cuidar que el sector privado no tenga esta señal, porque el reajuste que se pacta acá es una señal para el sector privado y marca una pauta de referencia y los economistas lo saben, por esto es que creo que esta negociación tenía más que ver con ese asunto que con los trabajadores”.

Crédito: Francisco Velásquez – Diario UChile