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Mientras el Mineduc investigará la situación de la Universidad Iberoamericana, sigue adelante el proceso para definir el futuro de Arcis. Para Patricio Basso, ex secretario ejecutivo de la Comisión Nacional de Educación, el problema de fondo es el CAE: “Las universidades privadas solo existen, gracias a que en el gobierno de Lagos se inventó el Crédito con Aval del Estado”.

Este lunes era la fecha oficial para el inicio de clases. Sin embargo, los alumnos de la Universidad Iberoamericana debieron guardar sus cuadernos hasta que se solucionen los problemas financieros de una institución que, pese a su falta de fondos, está acreditada por dos años por el Consejo Nacional de Acreditación.

Desde el ministerio de Educación reconocieron que no cuentan con los antecedentes del caso que se destapó cuando Félix Viveros renunció a su cargo de rector. Viveros, al momento de dimitir, explicó que la casa de estudios tiene una deuda que supera los 1200 millones de pesos, entre los que se encuentran 600 millones que deben devolver al Crédito con Aval del Estado (CAE).

Para los estudiantes, la situación no compromete el funcionamiento de la institución, por lo que descartan que sea un nuevo capítulo como el ya vivido por los matriculados en la Universidad del Mar. Diego Espinoza, presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad Iberoamericana, señaló que, a pesar de las declaraciones del ex rector, el año académico se desarrollará de modo normal a partir del 13 de marzo para los casi tres mil alumnos.

Espinoza agregó que la universidad no es una entidad con fines de lucro y si presenta deudas es porque durante más de tres años no estuvo acreditada, por lo que no recibió financiamiento fuera de los aranceles de los estudiantes. “Jamás nos han cobrado un peso adicional. Hay muchos estudiantes que se atrasan y siguen teniendo clases. Por eso todos entendemos que esto es un show medíatico”.

No obstante lo señalado por el presidente de Federación de Estudiantes de la Universidad Iberoamericana, el Mineduc ya abrió una investigación para solicitar a la Comisión Nacional de Acreditación los antecedentes que le permitieron acreditar a esta casa de estudios en octubre del año pasado por dos años más, es decir, hasta 2018.

El problema no solo se circunscribe a la Iberoamericana. Recordemos, que los cuatro estamentos que representan a la Universidad Arcis están en mesa de negociación con el Mineduc para buscar alternativas al inminente cierre que los amenaza.

Antes de ellos, los estudiantes de la Universidad del Mar ya tuvieron que ser reubicados luego de la crisis que determinó el cierre de la casa de estudios.

Para Patricio Basso, ex secretario ejecutivo de la Comisión Nacional de Acreditación (CNA), la crisis financiera que están viviendo estas universidades privadas se debe a que dependen exclusivamente del crédito con aval del Estado y no son capaces de financiarse de otro modo: “Todas las universidades que dependen del CAE, porque no tienen la calidad suficiente para conseguir estudiantes, van a tener problemas. El sistema de universidades privadas solo existe, gracias a que en el gobierno de Ricardo Lagos, siendo Mariana Aylwin la ministra de Educación, se inventó esta ridícula forma del Crédito con Aval del Estado, lo que ha endeudado a muchas familias sin siquiera obtener un título”.

De acuerdo a lo explicado por el ex secretario de la CNA, parte de los costos que tienen hoy las universidades es el pago que hacen a los bancos que financiaron a los estudiantes mientras cursaban su carrera.

Según Basso, las instituciones deben avalar en parte a los alumnos que reciben el CAE mientras que el Estado debe comprar la deuda de los estudiantes. Como la tasa de titulación es baja en muchas universidades privadas, éstas terminan pagando grandes cantidades de dinero a los bancos que entregaron el crédito.

Por su parte, desde la Confech, Daniel Andrade, señaló que para evitar estas crisis financieras es necesario que la educación superior sea pensada desde un sistema que asigne los roles que deberán cumplir tanto las universidades privadas como las estatales. “Nos parece grave que se abra una poda del proyecto, dejando estos temas de fondo, de lado. Solucionar estos problemas, es lo que mejoraría a la educación superior”.

Según el dirigente para evitar estos casos es necesario terminar con el sistema crediticio y de financiamiento individual, y pasar a un mecanismo que proporcione un financiamiento directo a las instituciones que vayan acompañados de una regulación.

Crédito: Karina Palma – Diario Uchile