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Los resultados oficiales de las elecciones del Comité Central del Partido Socialista arrojaron una fuerte caída del “escalonismo”. El subpacto que encabezó el ex senador solo alcanzó cuatro representantes, siete menos que hace dos años. Esto complica las aspiraciones presidenciales de Ricardo Lagos, considerando que Camilo Escalona ha sido el “hombre fuerte” del ex mandatario al interior de ese partido.

Luego que se conocieran los resultados pormenorizados de las elecciones para el Comité Central del Partido Socialista realizadas el domingo pasado, las cifras reflejan que uno de los principales damnificados fue el ex senador y ex presidente de ese partido, Camilo Escalona. Y por añadidura la candidatura presidencial de Ricardo Lagos.

Escalona es uno de los hombres fuertes del “laguismo” al interior del PS, por lo que la pérdida de representación de esa corriente al interior del Comité Central, perjudica las ya débiles opciones que tiene el ex mandatario de ser ungido como el candidato de esa colectividad.

En concreto, si bien la lista C “Unidad Socialista”, que encabezaba el ex ministro Álvaro Elizalde y que también integraba Camilo Escalona, resultó victoriosa con una amplia mayoría, el subpacto que lideraba el ex senador sacó una votación menor a la esperada y de hecho perdió cupos en el Comité Central.

De acuerdo a los datos entregados por el PS, el subpacto de Escalona consiguió en total 1.410 votos, muy lejos de los 5.814 que obtuvo la lista de Elizalde. Esto se traduce en que la corriente “Nueva Izquierda” de Escalona solo consiguió cuatro cupos al interior de la instancia soberana del PS.

Si se compara esta votación con la que logró en 2015, el “escalonismo” perdió siete puestos en el Comité Central, por lo que el nivel de influencia del otrora líder del socialismo se ve reducido considerablemente. Claro que el año pasado se produjo un quiebre en la “Nueva Izquierda”, que llevó al diputado y ex presidente de ese partido Osvaldo Andrade a renunciar a esa corriente y separar aguas con Escalona.

Es probable que el fuerte tropiezo de Escalona cayera como una bomba en el equipo de campaña de Lagos, que está encabezado por el ex ministro y militante socialista Máximo Pacheco. Desde septiembre del año pasado, Lagos y sus aliados han tensionado fuertemente al PS para lograr que ese partido proclame al ex mandatario como su carta presidencial. Cabe recordar que desde el momento en que Lagos anunció su intención de repostularse a La Moneda, Escalona saltó de inmediato a propagar la idea de que el socialismo tenía que proclamarlo como su abanderado para las elecciones. En una entrevista radial en noviembre pasado, Escalona afirmó que “una mayoría absoluta del Comité Central apoyaría la postulación de Ricardo Lagos, esa es la situación que yo veo luego que la senadora Isabel Allende declinara de su postulación”.

Cuatro meses después, la situación es completamente distinta. Si las opciones del laguismo de lograr una proclamación al interior del PS ya eran bajas, después de la votación del domingo las cosas parecen casi imposibles de remontar para los partidarios del ex Presidente.

“Vamos a definir a nuestro candidato, y este puede ser un militante de nuestro partido, un independiente, o un militante de otro partido de la Nueva Mayoría”, afirmó ayer Álvaro Elizalde en una entrevista a T13 Radio. Con ello, el flamante jefe del PS no sólo cerró un poco más la puerta a Lagos, sino que al mismo tiempo la dejó entreabierta para el senador Alejandro Guillier, quien goza de respaldo en las bases del PS y la simpatía oculta de Isabel Allende.

En las filas del PS ha sido un secreto a voces que la candidatura de Lagos no ha caído bien en la militancia de base. En especial, después de la operación política que el equipo y simpatizantes del ex mandatario realizaron para forzar a Isabel Allende a deponer su candidatura presidencial en octubre pasado.

Con la actual composición directiva del PS, cualquier espacio de influencia que pudo tener Lagos con Camilo Escalona en el partido se reduce considerablemente y lo obliga a buscar otros apoyos al interior del socialismo. Pero estancado en las encuestas, donde pasó de tener un 5% de apoyo a sólo 2%, es improbable que el otrora hombre fuerte del eje PPD-PS logre aunar voluntades.

Crédito: Claudio Medrano – Diario UChile