La medida busca incentivar el recambio de estos aparatos en medio de la polémica por resolver quién asumirá el costo de este proceso.

El Gobierno anunció que llegó a acuerdo con tres empresas distribuidoras eléctricas para que éstas paguen $10 mil pesos a cada cliente dueño de medidor para que los puedan reemplazar por nuevos aparatos denominados “inteligentes”.

Las empresas que participarán de este incentivo son Enel, Grupo Saesa y Chilquinta y se estima que beneficiará a más de 2,4 millones de hogares en el país, según los cálculos que entregó el ministerio de Energía.

La ministra del ramo, Susana Jiménez señaló que este acuerdo va en directo beneficio de los consumidores “el medidor tradicional si se compra nuevo tiene un costo entre los 10 mil y 15 mil pesos, por eso esta propuesta de incentivar monetariamente al cambio resulta una propuesta que puede ser interesante para la ciudadanía”, señaló.

Este jueves se llevó a cabo además una protesta en contra de esta situación por parte del Movimiento Ciudadano Aquí la Gente, quienes no se mostraron conformes con la medida anunciada por el Gobierno.

Para el vocero de la organización, Ernesto Medina, esto es solo una medida de parche, similar a la compensación por la colusión en el papel higiénico “es una limosna como las 7 lucas (sic) del confort, acá está encerrado algo más grande, las distribuidoras han ganado millones de pesos. Hacemos un llamado al presidente a que se ponga al servicio del pueblo y no de las empresas”.

En paralelo, en el Congreso avanza la iniciativa promovida por un grupo de senadores de la oposición, que busca que estos costos de renovación de empalmes y medidores no corra por cuenta de los usuarios.

Luego que fuese aprobada en general la iniciativa, la senadora de la Democracia Cristiana, Ximena Rincón, valoró el avance del proyecto “la iniciativa impone a las empresas concesionarias o de aquella que preste el servicio de distribución de energía, el deber de solventar toda acción ejecutada en los empalmes y medidores, ya sea de instalación de equipamientos nuevos, su revisión o reparación, salvo cuando demuestre que la destrucción o daño fue originada por culpa o dolo del consumidor o cliente”.

Quienes se pronunciaron también respecto de este anuncio fueron los encargados de la empresa distribuidora CGE, quienes a través de un comunicado de prensa sostuvieron que “CGE está participando en la mesa técnica convocada por el Ministerio de Energía con el fin de dialogar y conversar los distintos aspectos para una exitosa implementación del proyecto de medidores inteligentes, abordando todas las inquietudes que esta medida ha despertado en la comunidad”.

En esa línea agregan que “CGE está comprometida con la modernización de la distribución eléctrica, la calidad de servicio y el cumplimiento de la normativa. En este contexto, una vez concluido el trabajo de la mesa técnica, la empresa evaluará todas las iniciativas planteadas y propondrá un plan integral que permita la adopción de esta tecnología, con la aceptación de la ciudadanía y de sus más de 2,8 millones de clientes”.

Crédito: Claudio Medrano – Diario UChile