Como consecuencia del uso masivo e indiscriminado de plaguicidas en nuestro país y debido a la falta de conocimiento sobre sus consecuencias la salud de las personas, es que la Red de Acción en Plaguicidas y sus Alternativas de América Latina (RAP-AL), a través de su coordinadora nacional, María Elena Rozas, analizó los 400 plaguicidas registrados Chile.

La Red de Acción en Plaguicidas y sus Alternativas de América Latina (RAP-AL) junto con la Alianza por una Mejor Calidad de Vida presentó este miércoles el informe “Situación de los Plaguicidas Altamente Peligrosos en Chile” de María Elena Rozas.

El documento analizó los 400 plaguicidas registrados y autorizados en nuestro país por el Servicio Agrícola Ganadero (SAG) y evidenció que 102 de ellos son altamente peligrosos para la salud y el ecosistema, según los sistemas de calificación de la Unión Europea, el Sistema Globalmente Armonizado de Clasificación y Etiquetado de productos químicos y la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos.

“La mayoría de estos 102 principios activos plaguicidas están catalogados con etiqueta verde, es decir, como si estos plaguicidas no causaran ningún daño, lo que es muy peligroso, porque los usuarios los usan con plena confianza. Por ejemplo, el caso del glifosato, que es un plaguicida extremadamente dañino para la salud y el ambiente, que está catalogado por la agencia internacional de investigaciones del cáncer como probable cancerígeno en humanos”, explicó la coordinadora nacional de RAP-AL y autora del documento, María Elena Rozas.

De estos 102 plaguicidas, hay 28 principios activos y sus respectivas marcas comerciales que no están aprobados y 46 plaguicidas peligrosos prohibidos en el mundo. Asimismo, hay registrados 29 principios activos que pueden causar cáncer según calificación internacional, como es el caso del glifosato y el denomil.

Es importante destacar que no todos los plaguicidas del registro son altamente peligrosos, pero si lo son el equivalente a una cuarta parte de ellos. Sin embargo, cada uno de estos químicos es comercializado por más de una marca lo que aumenta su volumen.

De acuerdo a la coordinadora de RAP-AL, María Elena Rozas, lo anterior se debe al poder que tiene la industria agroquímica a nivel mundial, quien ha logrado invisibilizar el daño que causan los plaguicidas a las personas como malformaciones, cáncer, alteraciones genéticas, problemas neurológicos en niños, entre muchas otras.

“Lo que pasa, es que siguen las indicaciones de los fabricantes agroquímicos, quienes han hecho lobby no solamente por muchos años y en todas las agencias reguladoras del mundo. Y han logrado, que no se visibilice el efecto crónico, entonces, en Chile y demás países de la región los clasifican sólo por su efecto agudo. Y esto pasaba también en otras partes del mundo, pero en la unión europea, ahora están bastante más avanzados en las regulaciones y a estos plaguicidas tienen etiquetas de riesgo crónico”, añadió.

Según el informe “Situación de los Plaguicidas Altamente Peligrosos en Chile”, el problema también radica en que en Chile la normativa sobre plaguicidas “es laxa e ineficiente”, además se señala que ha existido “falta de voluntad política por parte de las autoridades para eliminar del registro a los plaguicidas más peligrosos”.

Para María Elena Rozas es necesario y urgente legislar a través de instrumentos que se guíen por el principio de precaución “el Estado y los gobiernos deberían aplicar el principio de precaución, cuando hay un plaguicidas que por su características intrínsecas, por ejemplo, cancerígenas, ese plaguicidas no debiese registrarse y debiera prohibirse en el país “.

María Elena Rozas

El documento también señala que el registro, comercialización y uso de plaguicidas altamente peligrosos en Chile, con efectos cancerígenos y endocrinológicos, vulnera derechos fundamentales, como son el derecho a la vida, a la salud y a un medio ambiente libre de contaminación.Estos plaguicidas que están en este grupo de los altamente peligrosos son los más usados en Chile de forma masiva e indiscriminada.

Desde RAP-AL señalaron que, tras presentar este informe sobre la situación de los plaguicidas peligrosos en Chile, van a solicitar reuniones con el Ministerio de Salud, de Agricultura y del Trabajo para exponer esta situación.

La alternativa a los plaguicidas
De acuerdo a la coordinadora nacional del RAP-AL y autora del informe, María Elena Rozas, hay varias alternativas de agricultura orgánica como también bio insumos y otros productos que no son dañinos para para salud. “Diversos países del mundo, como es el caso de Alemania, los negocios bio, que producen todo sin plaguicidas, hay en cada cuadra. En Berlín, por ejemplo, tu fácilmente puedes encontrar productos que son orgánicos y que vienen de la industria agro ecológica”, explicó.

Además, María Elena Rozas señaló que en nuestro país hay viñas que producen vino orgánico y que en Rancagua existe un gran mercado agro ecológico. Sin embargo, para la coordinadora nacional del RAP-AL “el problema esta en que muchos agricultores siguen las indicaciones de los ingenieros agrónomos que les han enseñado a usar sólo plaguicidas”.

Crédito: Pilar León – DiarioUChile