Discúlpenme, estimado lectores de este breve artículo, que talvez sea uno de los últimos que yo escriba, después de haber redactado más de trecientas notas, columnas y publicaciones de algunos libros, que de seguro dentro del ámbito de la inconsciencia ciudadana y de la falta de interés por la lectura, poco o nada se puede esperar, en especial de aquellos que de acuerdo a su estatus, posición o compromiso con el contenido de esta nota , harán caso omiso a lo que se escribe, haciendo VISTA GORDA U OIDOS SORDOS.
He querido rotular este apartado con un concepto que sin duda describe con mucha propiedad la situación que vive, el profesorado de nuestros días. Nótese que no digo maestro o profesional, por cuanto ya desde tiempos remotos, aquella persona que habiendo estudiado y obtenido un título de PROFESOR, se ha ido convirtiendo con el pasar de los años en un obrero de la educación, Y NO DIGO EN UN SIMPLE OBRERO, para no denigrar ese otro concepto que también mancilla la labor de mucha gente de trabajo.
Efectivamente, ya estamos pronto a celebrar el mentado DIA DEL MAESTRO, concepto que me hace recordar una desgraciada anécdota sucedida con las ignorantes expresiones vertidas por una persona en televisión, a quien no voy a mencionar su nombre, solamente me voy a referirme a las expresiones desatinadas que dijo en una malograda ocasión, diciendo….¡HOY ES EL DIA DEL MAESTRO”… el día del carpintero, del maestro gasfíter, del maestro mecánico, en fin de todos estos”. ¡QUE BARBARIDAD!, QUE DESCARO, QUE INGORANCIA!
Pero para que vamos a sentirnos mal los profesores activos o jubilados con este garrafal error de expresión, si a través del tiempo, como ya se dijo, esta persona que ya estuvo o está en estos momentos al frente de la educación de infantes, de niños o adolescente…. ¡así ya es considerado!
En consecuencia este 16 de Octubre del 2018… ¿que tendremos que conmemorar? Colmando de alabanzas una vez más y de manera ilusa, engañosa, indebida, engatusando esa siempre mal ponderada misión del “profesional de la docencia”.
Digo engañosa e indebida, puesto que, ¿de qué sirve expresar palabras bonitas, hacer actos conmemorativos, dar abrazos y entrega de flores, diplomas y otros embelecos a un profesional que está dando o ya ha dado parte de su vida a una formación valórica y actitudinal a sus educandos?
Todo con vistas a cristalizar en cada uno de estos niños y jóvenes, valores actitudes y conocimientos, para mostrarles y encausarles en la senda de un buen futuro profesional. Misiones que se condensan en los principios DEL SER, DEL SABER Y DEL SABER HACER.
En verdad: …. ¿de qué sirve colgar medallas en sus cuellos, a veces encorvados por el desaliento y los años de trabajo, la voz afónica, las manos reventadas de llevar libros y los ojos cansado de tanto corregir y revisar trabajos y pruebas? … si con el correr de sus vidas se le ha puesto a este profesional, grilletes en los pies para evitar su movilización, esposas en sus manos y mordazas en su boca a fin de malograr sus sentimientos de malestar, por las bajas remuneraciones y otras desconsideradas situaciones socioeconómicas, llegando al término de su vida laboral activa, contando con paupérrimas jubilaciones.
Mientras que sus otrora jóvenes alumnos, educandos o estudiantes que pasaron por las aulas estando frente a ellos durante días, meses y años, y hoy ocupan altos cargos de decisión y manejo económico del país….¡ se han olvidado de sus maestros educadores!
En lo anterior me refiero específicamente a la clase gobernante de nuestro país, a los políticos, quienes, mientras aprueban proyectos de evaluación docente, de prometer una mejor educación con gratuidad, con una carrera docente que incluye múltiples obligaciones que debe cumplir el profesor, entre ellas: ser un docente comprometido con el aprendizaje de sus alumnos, facilitadores del aprendizaje, innovadores en sus prácticas metodológicas, capacidad de trabajo en equipo, manejar buenas relaciones con sus jefes, pares, personal paradocente, apoderados, alumnos y de servicios menores, ser un líder pedagógico, poseer un carisma que le permita despertar en el alumno y apoderado deseos de hacer cosas y aprender, ser flexible, tolerante y dispuesto a la reflexión crítica y autocrítica, ser transparente en su conducta, honestidad, lealtad, ser solidario v respetuoso con los demás y consigo mismo.
En Síntesis constituirse en una especie de “SÚPER HÉROE DE LA EDUCACIÓN”, acatando y debiendo cumplir además durante toda su trayectoria laboral otras tantas absurdas leyes y normativas que en nada le benefician en lo personal al magisterio, solo obligaciones, compromisos y más responsabilidades, frente a lo cual cabe la pregunta…. ¿Qué recibe a cambio?, a lo más un irrisorio aguinaldo o un insignificante reajuste a sus bajas remuneraciones.
Mientras la clase gobernante legisla para sus propios intereses, para llenarse los bolsillo de dinero, porque la gestión política así es considerada, “una oportunidad para enriquecerse a sí mismo y a su parentela” “PARA SER SERVIDOS Y NO PARA SERVIR”.
Realidad social, política y económica que atestigua y refrenda la historia, puesto que el gremio del profesorado en Chile, después de ser una de las principales colectividades en la lucha por sus reivindicaciones, su poderosa fuerza como agrupación magisterial, fue prácticamente cercenada, mutilada, dividida en épocas de dictadura, debilitando y diluyendo de manera progresiva su condición laboral, a partir del trascendente y lamentable suceso del traspaso del área fiscal a la privada, obligando engañosamente a la inmensa mayoría (como dicen los políticos) a tener que cambiar su situación social, económica y Previsional, perdiendo con ello las escasas garantía que en otros tiempos tenía el profesorado, especialmente en materias de salud.
Dentro de este desastroso marco de intereses privativos, para que vamos a hablar de la “famosa DEUDA HISTORICA DEL MAGISTERIO”, que aún sigue vagando o descansando en paz en la nebulosa vía láctea, o en las lejanas instancias del Olimpo Griego, justicia económica para el cual muchos eventuales beneficiarios ya no están en este mundo.
¿Qué vamos a celebrar entonces este 16 de Octubre, DIA DEL MAESTRO? A mi entender y a manera de conclusión podremos decir al conmemorar este día:
“INFELIZ DÍA DEL OBRERO DE LA EDUCACIÓN”

OMAR GONZALEZ HURTADO
CORRESPONSAL SERVICIO WEB.