Con un partido entretenido y rápido, Francia derrotó 4-2 a una Croacia que luchó hasta el final. Es la segunda corona de una selección que pasó de estar en el suelo a tocar el cielo del fútbol mundial en solo ocho años.

Corrieron más, tuvieron más la pelota pero no fue suficiente para Croacia. Los franceses son los nuevos campeones del Mundo sin duda alguna.

Ambas selecciones destacaron por técnica, esfuerzo y eficacia. Mientras Francia llegó a la final con una campaña impecable e invicta, Croacia había dejado atrás a rivales fuertes en partidos difíciles en los que mostraron gran garra. De hecho los jugadores croatas tenían en sus cuerpos al menos 90 minutos de juego debido a los alargues ante Rusia e Inglaterra.

El equipo del tablero de ajedrez comenzó dominando, pero en el minuto 18 serían los galos quienes verían el marcador en su favor luego que Mario Mandzukic pusiera la pelota en su propio arco tras un tiro libre de Modric.

Solo diez minutos después los croatas vieran recompensa a su posesión del balón cuando con un patadón de zurda Ivan Perisic batió a Lloris y marcó el 1-1. El marcador era justo para lo que se estaba viendo en cancha, pero una mano en el área francesa permitió que el 7 de los azules marcara desde el punto penal el 2-1.

Así vino el descanso, pero al retornar fue evidente que Francia había ido a Rusia a conquistar. En el minuto 59 fue’ Paul Pogba quien desde fuera del área marcaría un golazo que aumentó la ventaja contra los balcánicos, la que nuevamente se ampliaría cuando en el minuto 65 Kylian Mbappé sorprendiera al golero Subasic con un zurdazo también desde fuera del área.

Pero los croatas siguieron peleando y tuvieron recompensa cuando un grosero error de Lloris (que a la postre le costaría el Guante de Oro) y una ágil reacción de Mario Mandzukic que aprovechó la ocasión para anotar el 2-4 parcial.

Francia, con Deschamps en la banca, sumó hoy su segundo título mundial en lo que representa el cierre de un proceso complejo de 20 años, desde que fueron campeones en casa en 1998 con el mismo Didier Deschamps en cancha como capitán de Francia y quien alzó el trofeo en el Stade de France. Luego de eso entraron en una espiral descendente de desunión y conflictos que incluyeron varios escándalos como el de la separación de Anelka durante el Mundial de Sudáfrica y la marginación actual de Benzemá, implicado en un presunto chantaje a su compañero Mathieu Valbuena.

Merecido desenlace para “les bleus” que en este julio de 2018, lograron marchar en Rusia y volverán a París con la victoria y como reyes del fútbol mundial. Justo un día después que celebraran un nuevo aniversario de la Toma de la Bastilla y el inicio de su era republicana.


Crédito: Claudia Carvajal G. – Diario UChile