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Pese a que enviaron la solicitud hace varios meses, desde la mesa política de la coalición todavía no han dado una respuesta a Ukamau y Socialismo Allendista. El criterio que utiliza el pacto es que cuenten con orgánicas en al menos cinco regiones, algo que no estarían cumpliendo.

En enero del presente año se conformó de manera oficial el Frente Amplio, aglutinando a una serie de partidos y movimientos que plantearon una alternativa a los dos conglomerados tradicionales de la política de nuestro país.

La buena evaluación de sus hasta entonces representantes más reconocidos, Giorgio Jackson y Gabriel Boric, llevó a que la recién nacida coalición tomará la decisión de entrar con fuerza en las elecciones de este año. Hoy tienen dos precandidatos presidenciales, Alberto Mayol y Beatriz Sánchez.

Sin embargo, la falta de experiencia o el hecho de verse obligados a ir construyendo una campaña sobre la marcha, ha generado algunos inconvenientes a nivel orgánico. Uno tiene que ver con el ingreso de movimientos o partidos al pacto.

En su momento la polémica en este sentido fue por el rechazo a la entrada del Partido Progresista y el movimiento de Alejandro Navarro, País. Estas fueron por razones específicas, relacionadas con los caudillos de ambas colectividades. El candidato presidencial del PRO, Marco Enríquez-Ominami, es investigado en el caso SQM, algo que fue determinante en el rechazo. Mientras que la cercanía del senador Navarro con la Nueva Mayoría le cerró la puerta a su movimiento

Hoy, en tanto, son tres movimientos los que no integran el Frente Amplio, pese a sus ganas: Izquierda Cristiana, el movimiento Ukamau y el Socialismo Allendista. Pero esto en términos formales, porque a diferencia del PRO y País, los citados movimientos trabajan de manera activa en todo lo relacionado al Frente Amplio, incluso hoy son pieza fundamental de la campaña de Alberto Mayol.

Desde el Frente Amplio explican que el criterio que se acordó, en términos generales, con todas las organizaciones que forman parte de la coalición para permitir el ingreso de nuevas fuerzas, es el que cuenten con orgánicas en al menos cinco regiones distintas del país. Algo que no cumplirían los nuevos postulantes.

Pese a la explicación formal, Esteban Silva, presidente del Socialismo Allendista y jefe de campaña de Alberto Mayol, manifestó a Radio y Diario Universidad de Chile que no se explica por qué aún ni siquiera han recibido una respuesta oficial de la mesa política del Frente Amplio respecto de la solicitud de ingreso presentada en diciembre.

“Lo vemos como algo inexplicable. Esperamos sea corregido a la brevedad. El Socialismo Allendista es una fuerza que tiene expresión en más de seis regiones y presencia social, sindical, estudiantil, intelectual, por lo tanto, cumplimos todos y cada uno de los requisitos que desde el origen del Frente Amplio se establecieron”.

Caso similar es el que ocurre con el movimiento Ukamau. Doris González, vocera del movimiento de pobladores, contó a este medio que en enero fueron invitados al lanzamiento del conglomerado, y en dicha instancia, pronunciaron su interés por ingresar de manera formal. La respuesta fue que enviaran una carta, la que aún no tiene respuesta.

De todas formas, Ukamau y Doris González trabajan actualmente por el pacto. De hecho la vocera es candidata a diputada representando al Frente Amplio.

“Estamos participando en algunos comunales. De hecho la candidatura que vamos a representar como Ukamau y que voy a representar yo en el Distrito 8, bajo el alero del Frente Amplio. Estamos trabajando en la campaña de Alberto Mayol. Pero no estamos en el Frente Amplio, no tenemos una respuesta de si podemos ingresar o no”, dijo González.

Una de las razones que explicarían la demora sería la urgencia de la agenda presidencial. Fuentes internas reconocieron a Diario y Radio Universidad de Chile que, probablemente, estas solicitudes ni siquiera se han revisado, y que se haría luego de que baje la intensidad de la campaña a La Moneda.

Por su parte, Álvaro Hernández, coordinador de la Izquierda Cristiana, explicó que a ellos se les rechazó el ingreso por no contar con representación en cinco regiones del país. Pese a esto, al igual que en los demás movimientos que no han entrado de manera formal, ellos se han mantenido trabajando. Es más, Hernández señala que en la Izquierda Cristiana ni siquiera existe un resentimiento al respecto, tampoco han vuelto a intentar el trámite para entrar a la mesa, porque por ahora están satisfechos con el trabajo territorial que realizan con las bases del Frente Amplio, ya que consideran que es fundamental el aporte en este espacio.

Integrar más al mundo social

Probablemente el Frente Amplio ha dejado de lado el trabajo orgánico debido a la urgencia con que han debido posicionarse en las candidaturas de este año. Pero según los principios de los movimientos que no han podido ingresar, el trámite no sería de difícil solución.

Aunque un punto que sí se ha sido debatido en otras instancias es el alcance de esta coalición en los distintos sectores del país. Esteban Silva planteó que alrededor de la candidatura de Alberto Mayol existe un crecimiento de las fuerzas populares de izquierda, algo que se refleja en la paricipación del Partido Igualdad, marcando una diferencia con la que encarna Beatriz Sánchez.

“Hemos ido haciendo crecer un Frente Amplio popular, de izquierda, con planteamientos claritos, que son los que expresa Alberto Mayol, por lo que creo que el Frente Amplio como cúpula está al debe de reflejar esta diversidad y pluralidad que se ha expresado en el Frente Amplio”, aseguró Silva.

Algo similar señaló Doris González: “Falta territorio, falta pueblo (…) Quedarse sólo con movimientos que vienen desde las luchas estudiantiles es un error. Hay que tener un marco amplio que permita tener estas diversas visiones que vienen desde los movimientos sociales y que están construyendo desde distintos ámbitos”.

Uno de los partidos que sí integra de manera oficial la coalición, Poder Ciudadano, a través de su representante, Karina Oliva, rebate la crítica explicando que incluso existen organizaciones que trabajan a nivel regional y que no son parte de la mesa, pero no significa que estén aisladas.

Pese al clima de unidad aparente, Oliva cuestionó la molestia de los allendistas. “El tema de cómo representamos también es un tema no menor y que no lo podemos dejar centralizado en orgánicas de Santiago. Si el Socialismo Allendismo tiene una militancia de no más de quince personas, por qué va a tener una sobrevotación y decisión que orgánicas que tienen 5 mil militantes”.

Otra que salió a defender la pluralidad del conglomerado fue la candidata de Revolución Democrática y del Movimiento Autonomista, Beatriz Sánchez. La periodista pidió que se dejara de mirar al Frente Amplio de forma poco seria. Por eso hizo un llamado a terminar con “la caricatura de que el Frente Amplio es un grupo de universitarios locos… yo no soy tan jovencita y no hay puros universitarios atrás. Pido respeto por la pega que estamos haciendo”, dijo en una entrevista a La Tercera.

Crédito: Maximiliano Alarcón – Diario UChile