“Los verdaderos sueldos de Chile” es el nombre que recibió un estudio publicado este lunes por la Fundación, y que da cuenta, entre otras cosas, de la desigualdad salarial por género, territorio y grupo etario.

Si bien el ingreso promedio en Chile asciende a 554.493 pesos, el 70 por ciento de los trabajadores chilenos gana un sueldo inferior a este monto, índice que señala, una vez más, la dispar distribución salarial en nuestro país.

Así lo demostró el estudio “Los verdaderos sueldos de Chile”, de la Fundación Sol, elaborado por los economistas Marco Kremerman y Gonzalo Durán.

En esta misma línea, el informe reveló que solo el 15,3 por ciento de los trabajadores en Chile recibe un ingreso superior a 850 mil pesos mensuales, mientras que el 50,6 por ciento percibe 380 mil pesos o menos, lo que reafirma el considerable atraso salarial que tenemos en nuestro país, según declararon desde la Fundación Sol.

La investigación se basó en los datos entregados por la Encuesta Suplementaria de Ingresos 2017, y se realizó para poder “profundizar el análisis sobre los salarios en Chile y el valor de la fuerza de trabajo”.

El investigador de la Fundación Sol, Benjamín Sáez, recalcó la importancia de un estudio de estas características, y profundizó sobre la concentración de la riqueza en Chile y la indolencia que, por lo general, tienen los segmentos de mayor ingreso con respecto de la desigualdad.

“Si tú ganas sobre un millón de pesos en tu trabajo, estás dentro del diez por ciento más rico. Dentro de este 10 por ciento, el uno por ciento acumula el 33 por ciento de los ingresos anuales, Chile tiene uno de los records a nivel mundial por la concentración de ingresos, estamos hablando de una acumulación extrema en un grupo muy pequeño de personas. Estas personas, al vivir en un mundo separado dentro del mismo país, al vivir una realidad completamente ajena, tenemos una indolencia moral tremenda. Eso es lo que se observa”.

En 2017, la línea de la pobreza por ingresos en Chile para un hogar promedio de cuatro personas se estableció en 417.348 pesos, por lo tanto, una de las conclusiones más alarmantes que este estudio demuestra es que la mitad de los trabajadores en nuestro país no podrían sacar a sus familias de la pobreza, tomando en cuenta sus reducidos ingresos mensuales por concepto de trabajo.

Otro preocupante punto que sale a flote a raíz del estudio es el de la brecha de género, pues las mujeres ganan en promedio un 29,3 por ciento menos que los hombres.

Para Benjamín Sáez, investigador de la Fundación Sol, esta diferencia se mantiene en el tiempo incluso si la función del hombre y mujer es la misma.

“Solo por ser mujer, la diferencia bruta entre los promedios salariales entre hombres y mujeres es cerca de un 30 por ciento, y eso se tiende a mantener en el tiempo, incluso si uno compara a hombres y mujeres con un mismo tipo de trabajo, los mismos años de experiencia, los mismos tipos de estudios, el mismo sector económico, se observa que esa brecha se sigue manteniendo sobre un 21,7 por ciento”.

Y no solo hay brecha en cuanto a género, pues también la hay territorialmente. Es decir, que los salarios varían según la región en que se pague, por ejemplo, en las regiones de Coquimbo, O’Higgins, Maule, Biobío, Araucanía, Los Ríos y Arica y Parinacota, el 70 por ciento de los ocupados recibe un ingreso inferior a los 500 mil pesos, es decir, del promedio nacional.

En cuanto a los ocupados que dependen de un empleador y, sin embargo, no cuentan con un contrato de trabajo –los que representan el 16,3 por ciento- se pudo comprobar que ocho de cada diez de ellos ganan menos de 420 mil pesos mensuales. Mientras que los llamados trabajadores tercerizados, quienes trabajan para empresas subcontratistas, ganan en promedio un 21,4 por ciento menos que los trabajadores directamente contratados.

Otro punto revelador, es lo que acontece con los jóvenes. Según el informe, 1,3 millones de personas de entre 18 y 28 años de edad se encuentran ocupados, lo que representa el 16,7 por ciento del total de ocupados en Chile. El 50 por ciento de esta cifra gana menos de 316 mil pesos. Solo un 20 por ciento recibe más de 500 mil pesos al mes.

Ahora, si se es joven y mujer, las cifras son aun inferiores, pues el 50 por ciento recibe menos de 300 mil pesos mensuales.

Todo esto aparece en medio de la polémica por la iniciativa ejecutiva del estatuto laboral para jóvenes, aprobada por la Cámara de Diputados y que, según expertos, precarizaría aún más las condiciones de trabajo de los jóvenes.

Crédito: Camilo Villa J. – Diario UChile