La ONG presentó un análisis a la reforma impulsada por el Ejecutivo. Para Marcos Kremerman incrementar el aporte de un 10 a un 14 por ciento no significa mayor rentabilidad de los fondos previsionales, y advirtió que ni un aumento al 18 por ciento serviría para una mejora real en las jubilaciones y tasas de reemplazo.

Fundación SOL presentó un nuevo estudio que analiza el proyecto de reforma al sistema de pensiones propuesto por el gobierno de Sebastián Piñera.

El documento ya fue dado a conocer la semana pasada en la Comisión de Trabajo y Seguridad Social de la Cámara de Diputados, donde se entregaron cifras concretas respecto a la prenormativa que, según sus autores, no soluciona ni mejora la crisis previsional que afecta hoy a los trabajadores y jubilados.

Para el economista de la ONG, Marco Kremerman, se debe partir de la base de que el actual sistema de capitalización individual está quebrado socialmente, tomando en cuenta que los actuales jubilados, obtuvieron la mejor rentabilidad que fue de 7,8 por ciento, sin embargo, en la última década llegó al 3,8 por ciento. Indicadores que según el experto es casi imposible que vuelvan a mejorar.

“Cada punto menos que las AFP consigan para los ahorros de los cotizantes, la pensión baja en un 40 por ciento. El que se pensione en 40 años más, aunque cotice un 18 por ciento, cuatro puntos más de lo que propone la idea del Ejecutivo, aumentará su ahorro en 80 por ciento, pero enfrentará rentabilidad ocho puntos menos a la que experimentaron los jubilados de hoy día. Por tanto, se mantiene la crisis previsional, ni siquiera la mejora, por lo tanto estamos frente a otra falsa promesa, tal como la hizo el hermano del presidente, quien prometió 70 por ciento como tasa de reemplazo”, afirmó.

Los datos del informe revelan que a diciembre de 2018 el 50 por ciento de los 684 mil jubilados en la modalidad vejez edad -la modalidad más masiva- obtuvieron una pensión inferior a 151 mil pesos, monto que incluye el Aporte Previsional del Estado.

De acuerdo a la propuesta de gobierno, a partir de 2021 existirían cinco tipos de Pensión Básica Solidaria (PBS) diferenciadas por tramos de edad.

El economista de Fundación Sol, Marco Kremerman, indicó que al hacer una comparación entre los montos finales de este subsidio con y sin reforma, concluyó que en 2024 la Pensión Básica Solidaria aumentaría en menos de 13 mil pesos para el tramo que va entre los 65 y 69 años. En el caso del tramo de 85 años y más, la reforma implicaría un incremento de casi 62 mil pesos.

“El sistema sí ha funcionado, pero para los grandes capitales, quienes han utilizado ese dinero barato, porque tienen que pagar muy poco por ese, entre comillas, préstamo, que se hace de ese dinero al invertirlo en bonos, acciones, depósitos a plazo en el caso de la banca. Esos 212 mil millones de dólares que hoy administran las AFP, el 75 por ciento del PIB, al final ellos son los grandes ganadores, ellos son los que defienden el sistema, además de los dueños de las administradoras que pertenecen a compañías de seguros internacionales, la mayoría de los Estados Unidos”, argumentó.

En el caso del Aporte Solidario el proyecto de gobierno también considera una diferenciación por tramo de edad. Según el análisis de la fundación, el efecto de la reforma implicaría un aumento de casi 18 mil pesos, para una pensión base de 350 mil y de 13 mil pesos en el caso de una pensión base de 50 mil, para el tramo entre 65 y 69 años.

El estudio de Fundación SOL también analiza el impacto en las pensiones y la cobertura que tendrían los aportes a la clase media, las mujeres y a quienes posterguen su edad de jubilación propuestos por el proyecto de gobierno.

En el caso de los futuros pensionados, el economista de la ONG, Marco Kremerman, apuntó a la baja cobertura que tendrían estos beneficios.

“Las cuentas individuales, como solución ya fracasaron, por lo que hay que transitar a un sistema que incorpore los principios de la seguridad social, y eso sí o sí incluye reparto. Me refiero al reparto moderno, no al reparto como los defensores de las AFP lo traen a colación como un slogan, que toda la plata que se recauda se paga inmediatamente, sino que, se ocupa principalmente para pagar pensiones, pero se deja un colchón para hacer frente a la transición demográfica, para que las condiciones de los cotizantes y pensionados de 40, 50 o 60 años más, no cambien abruptamente, porque hay pocas personas cotizando y muchos pensionados”, subrayó.

Según el informe, en el primer año de vigencia de la ley menos del 36 por ciento de las mujeres y el 32,6 por ciento de los hombres cumplirían con el mínimo de años cotizados para acceder al aporte a la clase media.

Desde Fundación SOL afirmaron que las proyecciones muestran que la reforma de pensiones propuesta por el gobierno tendrá un impacto acotado en el corto plazo debido a que el sistema de cuentas individuales, se ven afectados por factores externos como la rentabilidad, esperanza de vida y precarización laboral.

Marco Kremerman concluyó que una reforma como esta podría incluso generar un retroceso en el nivel de pensiones en los próximos 50 años.

Crédito:Diario Uchile