publicidad-webypunto-300x250

“Aunque existen diferencias entre los operadores en torno al futuro inmediato del tipo de cambio, la mayoría estima que, dada la coyuntura internacional y nacional, es posible que el dólar siga cayendo para romper, incluso, el piso de los 630 pesos”.

Los exportadores chilenos no tienen mucho que agradecer al presidente Donald Trump. Desde que el empresario asumió la primera magistratura norteamericana, el peso chileno ha mostrado un fortalecimiento del orden de $5, llegando a niveles por bajo los $640, una cifra respecto de la cual muy pocos especialistas y agentes habrían apostado antes de su asunción del mando de la principal potencia mundial.

En efecto, hace un par de semanas, la mayoría de los analistas estimaban que el dólar tendería a ubicarse en un nivel más alto del que está actualmente, especialmente debido a que durante la campaña y mientras se acercaba a su inesperado triunfo electoral, sus discursos y promesas de mayor gasto fiscal en grandes planes de infraestructura dieron un fuerte impulso a la divisa a nivel global, manteniéndose en Chile en el orden de los $670.

Pero después de las primeras semanas de gobierno de Trump, la moneda norteamericana ha venido perdiendo fuerza debido a las, cada vez mayores, evidencias de que el programa fiscal propuesto por el magnate no es viable para un país cuya deuda supera el 100 por ciento de su PIB y que, además, se encuentra en proceso de alzas de sus tasas de interés, razones por las cuales difícilmente podrá cumplir rápidamente con sus promesas. Esta convicción ha revertido la apreciación del billete verde a nivel mundial y ha favorecido entre los inversionistas la canasta de monedas emergentes de países con buen comportamiento institucional y mejores tasas que las de EE.UU. o Europa.

Crédito: Roberto Meza A – Diario UChile