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El diputado por Magallanes afirma que los objetivos del Frente Amplio contemplan la constitución de una bancada significativa dentro del Congreso. Con menos no se conforma. Su repostulación será definida a mediados de marzo: “Que no se naturalice el hecho de que porque una persona es diputado va a seguir siéndolo o tiene derecho a serlo permanentemente”.

En medio del receso que se toma el Congreso en febrero, algunos diputados descansan poco. Es el caso de Gabriel Boric, que en la vorágine de un año de elecciones y de definiciones importantes no logra desconectarse ni siquiera desde su región natal Magallanes. Pero el Frente Amplio no logra concentrar toda su atención. Con los dimes y diretes entre el Servel y los diputados Boric y Jackson, a quienes un consejero del Servel acusó de “estar paveando” cuando se discutía la política de refichaje, el diputado por Magallanes vuelve a dispararle al organismo denunciando presiones.

¿Qué opina sobre la política de refichaje? ¿Cómo debería ser una política que le baje las barreras de entrada a los movimientos o partidos emergentes?

No creo que esto se trate de una diferencia entre los partidos emergentes y los antiguos. Hay partidos que no son capaces de convocar ni siquiera a su propia militancia y no los entusiasman para formar parte de un proyecto. Es por eso que terminan realizando presiones al Servel que, inaceptablemente, se somete a ellas. Esto porque hoy esos partidos están inflados artificialmente y no son capaces de cumplir con lo que establece la ley. Ahora, el Servel tiene la facultad de facilitarles el trámite, pero claramente lo que da cuenta, además de contribuir al desprestigio de la política, es que los partidos tradicionales no están logrando convocar ni siquiera a su gente.

¿Qué tipo de presiones cree que se ejercieron sobre el Servel?

Hace mucho rato que hay partidos que vienen lloriqueando por la prensa que los requisitos que se establecieron hacen muy engorroso el proceso. Por eso terminaron realizando presiones públicas que son corroborables por todos para que se facilitaran aún más los criterios para el refichaje. Ahora, yo desconozco si es que hubo conversaciones privadas, no tengo cómo corroborar eso, pero dado el carácter cuoteado -que todos sabemos que el Servel se cuotea por partidos políticos- no me extrañaría que haya sido así.

Respecto del nombramiento de la exministra Javiera Blanco para el Consejo de Defensa del Estado (CDE), ¿cree que existe la posibilidad de que constituya una estrategia política para posibles querellas futuras que tenga que enfrentar la Presidenta Bachelet?

Más que una estrategia política, a mí me parece que tiene que ver con una falta de estrategia política y con un error no forzado del gobierno. Debe haber un sector, parte del comité político, que está acostumbrado a ver al Estado como un lugar de favores y, desde mi punto de vista, es absolutamente inaceptable que a una ministra que salió de su cargo por una mala evaluación se le termine premiando con un cargo como el del CDE. Había gente con más méritos y sin tantos problemas. El Gobierno se metió en un tete de manera absolutamente innecesaria. Pero no, no creo que tenga que ver con una estrategia en particular.

Frente Amplio

Se ha esbozado desde el Movimiento Autonomista la opción de conformar un Partido Nacional para representar las candidaturas del Frente Amplio (FA)…

Hay  un debate al interior del FA respecto de cuál es la mejor herramienta para abordar los desafíos que impone la ley y poder estar presente en las elecciones en todos sus frentes. En ese marco, desde el Movimiento Autonomista (MA) efectivamente se ha propuesto la posibilidad de que todas las organizaciones, sin perder la autonomía que tienen, inscriban nacionalmente un partido. Nosotros no estamos defendiendo acérrimamente esa posición, la planteamos como una más dentro de las que pueden ser discutidas. Ahora, eso es algo que se va a zanjar durante este mes o principios de marzo porque los plazos ya están bastante encima y, en particular para la candidatura presidencial, hay que tomar definiciones que no pasen de marzo.

¿Cuáles deben ser las condiciones que debiera tener una hipotética candidatura presidencial del FA?

Lo principal es que debe ser una persona que represente los valores colectivos que estamos tratando de empujar. Que no sea alguien con agenda propia que venga anteponiendo intereses personales por sobre el colectivo. Y la mayoría estamos de acuerdo en ese criterio. Han salido algunos nombres como Claudia Sanhueza, Sebastián Depolo, Luis Messina, Aldo Valle, pero eso no está zanjado. Estamos definiendo, además del nombre, el mecanismo con el cual vamos a elegirlo. La opción que a mí me resulta más atractiva es la de generar unas primarias ciudadanas, porque creo que además es una instancia que permite una organización y una autogestión bien interesante y creo que esa alternativa podría ser un empuje a la constitución del FA en lugares donde todavía no se ha constituido.

De las cartas que mencionó -o de otras-, ¿hay alguna que le despierte particular entusiasmo?

Yo voy a ser parte de una decisión colectiva al interior del MA y por lo tanto mi opinión, en ese sentido, tiene que pesar lo mismo que otros militantes. Sería atentar contra ese principio que yo empezara a candidatear a alguien por la prensa de manera previa.

¿Debiera ser una exigencia que el candidato o candidata del FA sea feminista?

Todos los que componemos el FA hoy día somos o aspiramos a ser feministas. Ha generado cada vez una mayor consciencia la importancia de esta lucha como una prioritaria dentro de las fuerzas que estamos constituyendo el FA. El candidato o candidata debiera ser muy representativo de esa expresión.

¿Lista única o separada? 

Se están discutiendo los mecanismos. Yo no soy parte de la comisión electoral, pero está siendo parte del debate en los diferentes distritos. Aún no está definido. En principio debiera ser una lista única todo el Frente Amplio, independiente de si puede haber subpactos al interior.

¿Cuáles son las expectativas en las elecciones?

Las expectativas siempre van a ser ganar. Por lo menos vamos a presentar candidaturas competitivas en todos los lugares de Chile con el objetivo de tener una bancada lo más potente posible, pero sin perder el norte de que la política no se reduce solamente a lo electoral. Eso es muy importante para este momento constituyente de esta alternativa política. No debemos marearnos con las elecciones y entender que la práctica política debe estar inserta en las luchas sociales y no solamente presentarse una vez cada cuatro años. Eso es precisamente lo que olvidaron los partidos políticos de la transición y nosotros tenemos que tenerlo muy presente.

Efectivamente el FA se plantea un desafío territorial importante, pero el proceso eleccionario es trascendental para consolidar un avance, ¿han establecido alguna meta concreta?

No hay una meta definida aún, pero claramente sabemos que ya pasó el tiempo de la política testimonial. Acá el FA no va a hacer un saludo a la bandera, va a ganar. Y, por lo tanto, vamos a dar la pelea competitivamente en todas las regiones en que nos constituyamos. No sé en qué número se va a terminar traduciendo, pero yo espero que sea por sobre 10 diputaciones de todas maneras.

¿Es el FA es una confluencia de fuerzas de izquierda?

Es eso, pero no puede ser solo eso. Por lo mismo, yo creo que lo más importante es que logremos convocar a diferentes organizaciones sociales que tienen expresiones territoriales como sindicatos portuarios, movimiento No+AFP, diversos movimientos feministas, asambleas territoriales regionales, movimientos regionalistas, etcétera. Yo creo que ese es nuestro desafío como FA y en eso hemos estado trabajando durante las últimas semanas.

En ese marco, ¿por qué no aceptar que el partido de Alejandro Navarro se sumara con un candidato para la primaria presidencial del FA?

Cuando todavía no están definidos claramente quiénes van a ser los candidatos y ni siquiera el mecanismo para elegirlos, que un partido que recién venía ingresando pusiera por delante la precandidatura presidencial del senador Alejandro Navarro, que lleva  22 años en el Parlamento… Además lo hicieron privilegiando el intento de inscribir su partido por sobre la unidad y cohesión del proyecto colectivo que estamos levantando, y ese no es el espíritu que estamos tratando de transmitir. Así se les manifestó a ellos y, en función de eso, decidieron dar un paso al costado del FA. Para nosotros evidentemente todas las fuerzas son bienvenidas, siempre y cuando no se antepongan intereses particulares por sobre los colectivos.

Camila Vallejo dijo que en el FA no había agua en la piscina para recibir al Partido Comunista…

Esa es una opinión de la Camila, habría que preguntarle a ella. El PC tomó la opción de mantenerse en la Nueva Mayoría y la NM es para nosotros una coalición profundamente incoherente. Lo que le quedan son balones oxígeno. Nuestra posición es la de construir por fuera y el PC puede decir lo que quiera.

En una proyección hipotética del FA, y en una posible consolidación como bloque de izquierda, ¿es el PC un integrante imprescindible?

No creo que haya nadie imprescindible en este momento.

¿Su repostulación no está definida todavía?

Lo estamos discutiendo colectivamente y una de las cosas que yo he planteado es que no se naturalice el hecho de que porque una persona es diputado va a seguir siéndolo o tiene derecho a serlo permanentemente. Tiene que haber un análisis político respecto del desempeño cometido y de los objetivos para adelante. En función de eso se está dando un debate y a mediados de marzo debiese estar zanjado. Lo que sí está totalmente descartado es que yo sea candidato de un lugar que no sea Magallanes. Si yo soy candidato va a ser solamente por la región de Magallanes.

Crédito: Martín Espinoza – Diario UChile