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Uno de los proyectos emblemáticos para el Gobierno se ha transformado por estos días en un dolor de cabeza para las autoridades del Ejecutivo. El desorden interno en la coalición, las disputas entre los abanderados presidenciales y la incapacidad tanto de los candidatos como del Gobierno para alinear a las colectividades, ponen en duda no sólo este proyecto, sino que lo que resta de la agenda legislativa del Gobierno.

Continúa la incertidumbre sobre el futuro de la elección de gobernadores regionales. Luego que la semana pasada el Partido Socialista junto al PPD y a los radicales propusieran posponer los comicios para 2020.

Desde ese momento, el tema se ha tomado la agenda de gobierno, parlamentarios y candidatos presidenciales del bloque de Gobierno, prueba de ello es que este martes, desde La Moneda convocaron a una reunión extraordinaria y urgente para abordar el proyecto contenido en las promesas presidenciales de Michelle Bachelet, pese a los esfuerzos, no hubo mayores acuerdos.

Por eso, tras la cita, la vocera Paula Narváez aclaró que depositarán toda la confianza en los partidos de la Nueva Mayoría, asegurando que ahora es de ellos la responsabilidad de sacar adelante la ley.

El presidente del Partido Comunista, Guillermo Teillier, reafirmó esta postura, apuntando a que los tiempos para la implementación de esta reforma estarán dados por los acuerdos que alcancen las colectividades. “La fecha tiene que ver con el acuerdo político entre los partidos en realidad (…) lo importante aquí es la voluntad expresa de todos a contribuir con los proyectos”.

Sin embargo, el presidente radical se mostró en desacuerdo con la resolución gubernamental. Para Ernesto Velasco es fundamental que el Gobierno lidere los acuerdos políticos, los que construye de la mano con partidos y parlamentarios, explicó.

En la DC, su presidenta y candidata presidencial, Carolina Goic reiteró su llamado a aprobar cuanto antes los proyectos que viabilizan la elección de las nuevas autoridades regionales y a expresar con votos, no sólo buenas intenciones, el compromiso asumido frente a la ciudadanía.

Con la decisión del Ejecutivo de no liderar un acuerdo en la coalición, aumentan las dudas sobre la implementación de la elección de gobernadores, tomando en cuenta que han sido los partidos y los parlamentarios los que han puesto barreras a su aprobación.

Asimismo, bajo la lógica del Gobierno, surgen cuestionamientos respecto del efectivo cumplimiento de la agenda legislativa, en donde aún restan importantes proyectos que están en trámite como la interrupción del embarazo bajo tres causales o la reforma a la educación superior.

Un panorama complejo para el Gobierno tomando en cuenta, por un lado, las tensiones entre los dos candidatos de la coalición a raíz de este tema y por otro, las dificultades que podría tener el Ejecutivo para alinear a los parlamentarios en torno a una agenda común, a 10 meses que finalice el mandato de Michelle Bachelet.

Crédito: Montserrat Rollano – Diario UChile