Luego de un Imacec negativo, el Ejecutivo corrigió a la baja su proyección de crecimiento y anunció un paquete de medidas con un costo fiscal que alcanza los 5500 millones de dólares. El académico USACh analizó las propuestas y expresó sus críticas a la falta de respuestas concretas a las demandas sociales.

La tarde del lunes, el ministro de Hacienda, Ignacio Briones, anunció públicamente un plan de reactivación económica con costo fiscal de unos $5.500 millones de dólares.

El secretario de Estado explicó que en el Gobierno existía una evaluación de los costos que estaba teniendo en materia económica el llamado estallido social, sin embargo reconoció que fue el dato del Imacec el que generó una mayor preocupación en las autoridades.

“El Imacec anotó una caída de 3,4 por ciento,  se trata de la mayor baja desde julio de 2009. Estimamos que la cifra de noviembre también será negativa, y con la nueva información disponible en el ministerio de Hacienda, hemos corregido a la baja el crecimiento de 2019 a un 1,4%, y para 2020 nuestro escenario central también se reduce a un rango de crecimiento entre 1  y 1,5 por ciento”.

Briones explicó durante una conferencia de prensa – acompañado de los ministros de Interior, Trabajo y Economía, Gonzalo Blumel, María José Zaldívar y Lucas Palacios respectivamente- que el paquete de medidas anunciado es esencialmente transitorio y está enfocado en el próximo año y detalló a qué se imputará el mayor gasto fiscal. “Este total se distribuye en un mayor gasto público en 2020 por US$ 3.025 millones, medidas de apoyo a las MiPymes por US$ 1.950 millones y otras iniciativas por US$ 525 millones”, señaló.

Según la información entregada por el Ministerio de Hacienda, los ejes en los que se moverá esta nueva agenda económica son:

  • Protección del empleo: mediante pactos de jornadas reducidas a las empresas que se han visto afectadas por la crisis, el fortalecimiento del seguro de cesantía y la aceleración del componente solidario en las pensiones.
  • Reconstrucción y reactivación: a través de mayores recursos orientados a la reconstrucción de la infraestructura y bienes públicos afectados por la crisis.
  • Apoyo a pymes: en este ámbito se impulsará la devolución anticipada del impuesto a la renta, facilidades para el pago del IVA, un régimen especial de donaciones a mipymes y apoyo al emprendimiento y al turismo.

El Académico  de la Universidad de Santiago y Director Departamento de Gestión y Políticas Públicas de la Universidad de  Santiago, Gonzalo  Martner explicó esta mañana en nuestro noticiario  Radioanálisis que las medidas del gobierno van en la dirección correcta pero considera que son insuficientes. “El Gobierno hace bien en presentar un cuadro en que se aumenta el déficit fiscal“, aseguró el experto en Economía de las políticas públicas y economía internacional.

Gonzalo Martner

El académico criticó la forma en que el Ejecutivo está tomando las decisiones, más bien reaccionando que planificando. “Uno observa a los ministros que perecieran querer diseñar a largo plazo, pero que están constreñidos por el Presidente, por eso es que el tema económico se instalará en la agenda política pues claramente el primer semestre de 2020 será de recesión económica, con aumento del desempleo y eso no ayuda a la crisis social”, reflexionó Martner.

Respecto de la agenda económica, el economista criticó la falta de respuestas concretas a las solicitudes de la sociedad chilena.”No se ha hecho mención a las demandas sociales, y no me imagino que en el 2020 no se haga un aumento sustancial al salario mínimo y a las pensiones. La buena noticia, dentro del panorama, es que el Estado chileno puede endeudarse, hay márgenes de endeudamiento y eso tiene que ver con políticas prudentes del pasado, pero no se puede endeudar eternamente, así que es importante poner atención a los cambios tributarios indispensables para que no se produzcan problemas mayores a futuro”.

Para Martner es importante tener en  cuenta que el Imacec de octubre solo abarca 13 días de crisis social. El economista señaló que le parece injusta la actitud del ministro Briones respecto de responsabilizar a la violencia y a la protesta social por el mal comportamiento económico, pues hemos tenido un año completo con un mal desempeño en esa área. “Expresión de ello fue las bajas constantes de la tasa de interés del Banco Central. Obviamente la rebelión social agrava el problema, porque el 70 por ciento de la demanda proviene de los hogares y ha habido una conducta de precaución de parte de las familias, por ello hay caída a las ventas y eso afecta a las pymes, y esto afecta a los empleos y así se produce una conducta recesiva”, concluyó el experto y ex subsecretario general de la Presidencia.


Crédito: Diario UChile