El subsecretario del Interior, Juan Francisco Galli, aseguró que un aumento de estos casos entre junio y agosto de este año sería consecuencia de una indicación de oposición por el proyecto en trámite. Al respecto, expertos y comunidad migrante aseguran que dicha hipótesis es “insólita e irresponsable”.

Como una especie de confirmación de los argumentos del oficialismo para rechazar una indicación en el debate por la Ley de Migraciones, fue tomada unos datos brindados esta semana por la Policía de Investigaciones.

Durante el transcurso de este año, de enero a agosto, la PDI reportó un aumento de ingresos clandestinos de extranjeros al país, situación que, según consignó El Mercurio, tendría mayor auge entre los meses de junio y agosto.

Esta situación, según el Gobierno, coincide de forma no casual con el actual debate por la Ley de Migraciones en el Parlamento, y sobre todo con una indicación de oposición, que dice relación con habilitar un proceso de regularización extraordinaria, durante los 90 días siguientes a la aprobación de la ley.

Juan Francisco Galli.

Frente a esto, el subsecretario del Interior, Juan Francisco Galli, ha instalado una nueva hipótesis en el debate, y la ha denominado “efecto llamado”, es decir, una vocería de alerta ante esta posibilidad de regularización, y que habría movilizado clandestinamente, según la PDI, A 1198 personas en agosto, 764 en julio y 587 en junio.

Un fenómeno de antes

Por supuesto, los dichos de Galli han sido rechazados primero por las organizaciones migrantes en el país, principalmente porque se trataría de una estrategia común del Gobierno respecto de este tema, pero sobre todo porque muestra los datos de forma sesgada e irresponsable.

Rodolfo Noriega.

Así lo manifestó, por ejemplo, en conversación con nuestro medio, el integrante de la Coordinadora Nacional de Inmigrantes, Rodolfo Noriega, quien más bien relacionó este efecto con un problema de movilización que ya venía presentándose anteriormente y que en muchos casos se vio coartada por las restricciones impuestas por el Gobierno.

“Si es que hubiera habido tal efecto, estas personas habrían estado en la frontera apenas se empezó a discutir este asunto, cuando se abrió la posibilidad de la regularización. Estas personas ya estaban bordeando el país, porque principalmente son venezolanos. Entonces, si ellos se desplazaron desde Venezuela, no habrían podido mágicamente llegar a Chile en agosto, que es la medición que tienen allí, que es el día que se aprobó la indicación. Es una elucubración y es sacarse la responsabilidad de su política migratoria”, criticó.

Efectivamente, según lo planteado por Noriega, solo en agosto de este año, de la cifra total de ingresos clandestinos al país, la PDI contabilizó 868 correspondientes a personas de nacionalidad venezolana. No obstante, esta situación viene siendo continua desde hace ya algún tiempo, razón por la cual, para el académico de la Cátedra de Racismo y Migraciones Contemporáneas de nuestra universidad, Luis Eduardo Thayer, no tendría relación con lo planteado por Galli.

Esto es más bien una instrumentalización de los datos en función de la discusión y de presionar al Parlamento, en términos de la discusión del proyecto de ley. Por qué no tiene ninguna relación, uno porque el alza viene de antes, empezó en 2018 y se debe justamente a la existencia de condiciones de expulsión de los países de origen de los migrantes, a propósito de las crisis económicas, y otro lado al endurecimiento de las condiciones de acceso al territorio”, explicó.

Luis Eduardo Thayer.

Asimismo, en conversación con nuestro medio, Thayer se refirió al trámite de este proyecto, y recordó que se trata de una ley que aún no ha sido aprobada, lo cual dejaría sin efecto la posibilidad de que el aumento denunciado por el Gobierno se deba a una expectativa por un proceso de regularización.

“Es absolutamente insólito que las personas migrantes vengan clandestinamente al país porque se está discutiendo la posibilidad de que haya un proceso de regularización extraordinario. Puede que no lo haya, puede que lo haya. Es una discusión que está en el Senado, que va a pasar la Cámara, probablemente va a pasar a comisión mixta, no se sabe el tiempo de esto. Es bastante insólito lo que señala el subsecretario y también la presentación acrítica que hace El Mercurio”, indicó.

 

El actual proyecto de Ley de Migraciones cuenta con más de 200 artículos revisados en su paso por diversas comisiones del Senado. Por tal motivo, su trámite y sobre todo la votación de los artículos ha sido un proceso que, si bien se inicio a fines de agosto, aún continuará discutiéndose en las siguientes semanas.

Hasta el momento, hay que recordar, ya se han aprobado algunas indicaciones bastante relevantes, como por ejemplo, la que abre la posibilidad de reunificación familiar o la del principio de no devolución para las personas que argumentan ser víctimas de persecución. Sin embargo, las indicaciones más controversiales, que son las relacionadas con la visa de oportunidad laboral o el proceso de regularización extraordinaria, aún están quedando relegadas para el paquete final de la votación.

Crédito: Eduardo Andrade – Diario UChile