El excanciller y exembajador en EEUU, se refirió a la actual elección presidencial en el país nortemaericano la que calificó como “única en la historia” dada la polarización que ha generado al interior del país. Además, realizó un balance de la gestión de Donald Trump asegurando que el actual mandatario ha creado las condiciones para situar al país en un nivel secundario en la política internacional.

En conversación con Radio y Diario Universidad de Chile, el excanciller y actual académico de nuestra casa de estudios, Juan Gabriel Valdés, se refirió al proceso eleccionario que se está llevando a cabo en los Estados Unidos, y particularmente a lo reñido que ha resultado la contienda entre Joe Biden y Donald Trump.

El exembajador destacó la pérdida que el actual mandatario estadounidense ha sufrido en estados que en la elección pasada le había sido favorable como Michigan y Winsconsin, lo que sumado a la potencial pérdida de Nevada, podrían entonces sepultar las aspiraciones de reelección de Trump.

Valdés relevó el alto porcentaje de participación electoral que ha demostrado el proceso 2020, lo que se ha visto reflejado en que Joe Biden se haya convertido en el candidato presidencial más votado de la historia de Estados Unidos, no obstante además estos comicios han demostrado la alta polarización en la que se encuentra hoy la sociedad estadounidense.

“Esta es una elección extraordinariamente polarizada que refleja no solamente una polarización política debido al estilo de Trump, como piensan no reflexivamente tantos medios de comunicación en el mundo que centran el asunto en la personalidad de Trump, sino que refleja una división, una contradicción muy profunda en el seno de la sociedad norteamericana, en la identidad de la sociedad norteamericana. Esta es una elección que no es como cualquier otra, esta es una elección única en el siglo y probablemente única en la historia de Estados Unidos”.

El académico de la Universidad de Chile señaló que el factor multiétnico y multicultural de la sociedad estadounidense se tornado fundamental, ya que ha variado al balanza de poder interna, dejando atrás al electorado tradicional, de gente blanca ligado a las labores agrícolas, quienes se han visto rezagados en el último tiempo, particularmente con la globalización.

Este panorama ha generado una contradicción al interior del país, y un conflicto de identidades que ha favorecido al Partido Demócrata que ha logrado recoger y traducir en votantes a los integrantes de las diferentes etnias y culturas que se están imponiendo en el país del norte, y que ha debilitado por otra parte a los republicanos, pero que sin embargo sigue defendiendo sus intereses y logrando éxitos electorales.

“Aquí lo que hay es un movimiento de defensa de un tipo de Estados Unidos que está siendo superado por la realidad y es una lucha contra esa realidad, y eso tiene mucho que ver con palabras muy feas como racismo, populismo autoritario, nacional populismo, como una visión de desprecio y rechazo hacia los distintos que es preocupante, y que ha sido seguida por el Partido Republicano al pie de la letra”.

Respecto de la responsabilidad que le cabe al Partido Demócrata en el actual estado de cosas en Estados Unidos, ya que dejó de representar a las capas medias y bajas del país que se vieron avasalladas por la globalización y por la pérdida de puestos de empleo por la retirada de empresas a países como México o China, generando una sensación de traición de parte de los demócratas.

Lo mismo ocurrió con la crisis de 2008, cuando muchos norteamericanos vieron cómo perdían sus casas y con las medidas para paliar los efectos de la crisis, finalmente, beneficiaron una vez más a los grandes bancos y empresas por sobre las personas.

“Ese tipo de visiones de la situación norteamericana, llevó, claramente, a un rechazo a los demócratas de una parte muy importante de los trabajadores norteamericanos y de gente modesta de Estados Unidos, que se volcó a la opción reaccionaria, vale decir no es pasó a una fase en la cual demandaba cambios sociales más profundos a partir de opciones políticas distintas, como la que representa Bewrnie Sanders, sino que optó por Trump”

Respecto de la influencia que esta elección puede tener sobre América Latina, Juan Gabriel Valdés reconoció que para Estados Unidos, nuestra región ha perdido importancia en los últimos años, excepto probablemente el problema de la violencia en Centroamérica o la crisis migratoria propiciada en esa región.

De todos modos, el exembajador vaticinó un cambio en la relación de Estados Unidos con América Latina después de esta elección, quizás no a un nivel tan profundo o relevante, pero con puntos destacados como un eventual resurgimiento del TPP de parte de una potencial Administración Biden en la Casa Blanca.

“Creo que hay un cuadro de cambio hacia América Latina que va a haber que mirar bien y va a haber que entender qué dimensiones tiene porque no va a ser prioritario, la prioridad va a ser entenderse con Europa y establecer con China un tipo de competencia que no derive en conflicto. Esa va a ser la lógica de Biden”.

Finalmente, el excanciller Valdés realizó un balance de la gestión de Donald Trump señalando que el actual presidente ha acelerado la pérdida de hegemonía de Estados Unidos en el mundo, representado en el desmantelamiento del multilateralismo que el país del norte construyó desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, lo que es signo de debilidad desde su punto de vista: “Estados Unidos sale más débil internacionalmente de Trumo, de lo que estaba antes”.

Crédito: Diario UChile