Quien asumiría el cargo es el primer Vicepresidente del Perú, Martín Vizcarra. Según informaron los medios peruanos, Kuczynski tenía previsto dar un Mensaje a la Nación, sin embargo, decidió solamente presentar su carta de renuncia al Congreso de la República que comunicaría la aceptación mañana mismo.

Pedro Pablo Kuczyinski tomó la decisión de dimitir luego de la sesión de hoy del Consejo de Ministros, poniendo fin así a su mandato tras un año y siete meses de administración. Perú vive una profunda crisis política que se agravó ayer luego de la difusión de unos vídeos que muestran una presunta compra de votos a cambio de obras.

En el vídeo difundido hace unos minutos, PPK expresó que: “Frente a esta difícil situación que se ha generado y que me hace injustamente aparecer como culpable de actos en los que no he participado, pienso que lo mejor para el país es que yo renuncie a la Presidencia de la República, porque no quiero ser un escollo para nuestra nación a la senda de la unidad y armonía que el Perú tanto necesita y que a mí me negaron. No quiero que ni la patria ni mi familia sigan sufriendo”.

El paso al costado del ahora ex presidente de Perú, se produjo justo un día antes de enfrentar una nueva votación de su continuidad en el Congreso para declarar la vacancia del cargo por “incapacidad moral permanente” debido a su relación con la firma brasileña Odebrecht mientras era un funcionario clave del gobierno de Alejandro Toledo.

El hecho es que la congresista, hija del ex dictador Alberto Fujimori Pedro, difundió un video en que se ve a diputados peruanos ofreciendo obras al legislador Moisés Mamani a cambio de su voto en contra para la destitución del mandatario.

Mención aparte merece que uno de los diputados implicados en el acto es el propio hermano de Keiko, Kenji Fujimori. Al respecto la legisladora escribió en su cuenta twitter “Lamento aún más que mi propio hermano se encuentre envuelto en estas prácticas, que tanto daño nos hicieron como peruanos y como familia”.

Pedro Pablo Kuczyinski compartió en Twitter imágenes de su carta de renuncia y afirmó en la misma red social que su dimisión fue el resultado de una operación política orquestada en su contra por la oposición que lo habría responsabilizado de actos de corrupción en los que él no tuvo participación, según afirmó en el video de renuncia. “Seguiré comprometido con el país. Ante la crisis generada por actos políticos subjetivos, es importante para la Nación que nos aboquemos a las reformas políticas constitucionales para no volver a pasar por este trance e iniciar un nuevo capítulo hacia el progreso y la justicia”, escribió en la red social a modo de despedida.

La vacancia

El presidente peruano, conocido simplemente como PPK por las iniciales de sus nombres y apellido, de no haber mediado su renuncia de hoy, habría enfrentado por segunda vez una moción de vacancia por su “incapacidad moral”. La primera tuvo lugar en diciembre pasado, en la cual “se salvó” por no alcanzarse la mayoría calificada necesaria.

Recordemos que Pedro Pablo Kuczynski fue primer ministro en el gobierno de Alejandro Toledo, cuando la empresa brasileña Odebrecht se adjudicó la carretera interoceánica. A fines de febrero, el ex director de la empresa en Perú, Jorge Barata, reconoció ante los fiscales que la entidad financió con 300 mil dólares la campaña del actual presidente peruano en 2011.

En su artículo 115, la Constitución del Perú establece lo siguiente:

“Por impedimento temporal o permanente del Presidente de la República, asume sus funciones el Primer Vicepresidente. En defecto de éste, el Segundo Vicepresidente. Por impedimento de ambos, el Presidente del Congreso. Si el impedimento es permanente, el Presidente del Congreso convoca de inmediato a elecciones”.

Los medios de prensa peruanos informaron hace unos minutos que Martín Vizcarra regresará mañana a Lima desde Ottawa, Canadá donde se desempeñó hasta hoy como embajador, para asumir, desde mañana jueves, la presidencia de un país que sigue viviendo una división política marcada por los escándalos de corrupción.

Crédito: C. Carvajal y C. Villa – Diario UChile