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Pese a las diferencias en ocho distritos, el candidato presidencial de la coalición podría reforzar su liderazgo interno. En tanto, las colectividades ven el vaso medio lleno, puesto que llegaron a acuerdo en la mayoría de los territorios.

El panorama en Chile Vamos es favorable en términos electorales. Tienen la primera opción de ganar las elecciones presidenciales según las distintas encuestas, aunque todavía queden cerca de tres meses de campaña.

Pese a esto, tal como es común en las coaliciones políticas, no pudieron ponerse de acuerdo en materia parlamentaria en ocho distritos, por lo que encomendaron la decisión a Sebastián Piñera para que él decida los nombres en siete de los casos. Mientras que en el distrito 19, que comprende principalmente la Provincia de Ñuble en la Región del Bío Bío, se resolverá a través de encuestas.

Más allá del orden final, el ex presidente y actual candidato a La Moneda podría perfilarse como el ganador de esta negociación parlamentaria, puesto que las colectividades le han entregado su poder de decisión, dándole la posibilidad de perfilarse como un líder en términos políticos para el conglomerado.

El cientista político Kenneth Bunker ve que las decisiones que tome Piñera en la disyuntiva pueden confirmar su perfil de conductor de Chile Vamos. Las condiciones internas del bloque estarían dadas para esto, según su análisis:

“Piñera está en una buena posición para interferir, porque lo primero que hizo al lanzar su candidatura fue ir a buscar el apoyo de la UDI, el partido más de derecha de la coalición, con eso ya se aseguró que ellos estarían comprometidos”, manifestó Bunker.

Pero hay un tema a resolver. Desde un principio la disyuntiva ha sido si debe primar la igualdad de condiciones o el peso de cada colectividad. Esto porque en Chile Vamos conviven dos partidos con tradición y alta cantidad de militantes, como lo son la UDI y RN, junto con dos emergentes, como es el caso de Evópoli y el PRI.



En este esquema, la colectividad presidida por Alejandra Bravo ha optado por una postura amigable con los grandes para tomar impulso. Mientras que Evópoli ha tenido una conducta más ambiciosa con el fin de posicionarse como alternativa política a nivel nacional. Aunque para ambos partidos tienen la misma obligación de conseguir al menos cuatro diputados para mantenerse legalizados ante el Servel.

En este sentido, Kenneth Bunker plantea que el principal conflicto es el punto de Evópoli y es eso lo que tendrá que dirimir Piñera. Es decir si es que en definitiva la colectividad de Felipe Kast va con 20 o 40 cupos, donde el ex mandatario podría plantear un punto intermedio que deje conforme a todas las partes.

Pero también Piñera podría tener sus costos, y esto lo sabía probablemente, por lo mismo estiró su intervención en el acuerdo parlamentario hasta el final. Esto dependerá de la reacción que tengan los partidos a su decisión final.

Ante la intención de Evópoli, por ejemplo, se verían afectados los grandes en el distrito 11 de Las Condes y Peñalolén, donde la colectividad de Felipe Kast está decidida a llevar a Francisco Undurraga y Hernán Larraín Matte. Pero para esto RN o la UDI deberían disminuir un cupo, puesto que por lista en aquel distrito pueden ir sólo siete candidatos.

La ventaja parlamentaria

La Nueva Mayoría no se puso de acuerdo y competirá por separado. En el Frente Amplio, la principal noticia durante los últimos días fue el lío en el distrito 10 a raíz del ingreso de Alberto Mayol en la competencia de aquel territorio.

En el caso de Chile Vamos, si bien no se pudieron poner de acuerdo en este punto, competirán en lista única. El bloque derechista, tal como en el caso de las primarias presidenciales, saca ventaja frente a la Nueva Mayoría respecto del momento de unidad que viven por estos días.

Así lo apunta Eduardo Salas, secretario general del PRI, quien resta dramatismo a esta dificultad para llegar a acuerdo en ciertos distritos, resaltando la lista única, la que considera favorece las expectativas parlamentarias del conglomerado:

“Que no nos pongamos poner de acuerdo puede acontecer, pero que tengamos una fórmula para resolver en esos casos es algo positivo. Los partidos hicimos la pega, llegamos hasta 21 distritos, altísima capacidad de acuerdo, salvo unas acotadas diferencias en siete distritos, principalmente con Evópoli”, expresó Salas.

Respecto de su colectividad, el dirigente mostró que ya están satisfechos, porque aseguró que ya están definidos los diez cupos que el PRI llevará en distintos distritos del país.

Crédito: Maximiliano Alarcón – Diario UChile








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