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La prohibición del ingreso a Cuba detonó un nuevo conflicto en el bloque de Gobierno. Desde la falange acusan a los comunistas de ser poco solidarios con la situación, en tanto el PC cuestiona los verdaderos motivos del viaje de la hija del ex presidente a la Isla: “Me pregunto qué intención tenía Mariana Aylwin en este viaje a Cuba, si acaso esta no es una provocación concertada para enturbiar las relaciones en Chile entre el gobierno, el PC y la DC, porque todos sabemos que es una férrea opositora de la Nueva Mayoría”, dijo Daniel Núñez en representación de su partido.

La prohibición de ingreso a Cuba de la ex ministra de Educación y militante demócrata cristiana, Mariana Aylwin, provocó diversas reacciones de rechazo por parte de personeros de la Nueva Mayoría y reflotó el debate respecto de la permanencia de la falange al interior de la coalición oficialista.

La hija del expresidente Patricio Aylwin fue invitada por la disidencia cubana para recibir un reconocimiento póstumo a su padre, por lo que el veto también se consideró una ofensa a una de las máximas figuras del partido.

La presidenta de la DC y precandidata presidencial, Carolina Goic, afirmó que “así como el gobierno ha sido muy claro en señalar su malestar frente a un tema de defensa de los derechos humanos, espero que también exista un pronunciamiento claro de los partidos de la Nueva Mayoría” en un emplazamiento que inclue al Partido Comunista, cercano al gobierno que encabeza Raúl Castro.

De hecho otros dirigentes de la falange aprovecharon la ocasión para enrostrar al PC esta situación, el ex presidente de la Democracia Cristiana Gutenberg Martínez señaló que “para el nuevo gobierno se necesita una política con mayor presencia y actividad internacional, que asuma un liderazgo en la defensa de la democracia, mediante el cumplimiento de la Carta Democrática en toda América y la irrestricta defensa de los DD.HH”.

Martínez agregó que “esto debe estar presente en el programa de gobierno de la nueva coalición 2.0 de centroizquierda, y no es posible mantener ambigüedades, porque la claridad en este tema es parte de una verdadera coalición”.

Al respecto, el diputado del Partido Comunista y miembro de la comisión política de ese partido, Daniel Núñez, cuestionó las verdaderas intenciones de este reclamo: “Me pregunto qué intención tenía Mariana Aylwin en este viaje a Cuba, si acaso esta no es una provocación concertada para enturbiar las relaciones en Chile entre el gobierno, el PC y la DC, porque todos sabemos que es una férrea opositora de la Nueva Mayoría” y agregó que es “destemplado” hablar de una dictadura en Cuba por lo ocurrido.

Esta respuesta provocó molestia al interior de la falange, su primer vicepresidente, Matías Walker, señaló que “con esta respuesta, el PC perdió una gran oportunidad de solidarizar con la DC” y advirtió que “esta falta de solidaridad se tendrá en cuenta al momento de discutir la conformación de una nueva coalición de gobierno”.

En tanto, otros integrantes del pacto oficialista intentaron poner paños fríos a la polémica, la vocera de gobierno Paula Narvaez señaló que “para nadie es novedad que dentro de la Nueva Mayoría hay visiones distintas respecto de temas históricos”, mientras que el senador PPD, Jaime Quintana agregó que lo ocurrido con Mariana Aylwin “es condenable, pero no hay que crear conflicto diplomático donde no lo hay. Se trataba de un viaje privado”.

Los precandidatos presidenciales también se pronunciaron al respecto. La carta del partido Radical, Alejandro Guillier, afirmó que “como nos enseñó Aylwin: prudencia y diálogo para avanzar en más integración y democracia en América Latina, mientras que la opción del PPD, Ricardo Lagos declaró que espera que se rectifique la prohibición de ingreso y se pueda realizar el homenaje a Patricio Aylwin”.

Mientras, en lo oficial, la Cancillería llamó a informar al embajador de Chile en La Habana y envió, además, una carta de protesta a la embajada de la Isla en nuestro país.

Listas y presidenciales

No es un secreto que las diferencias del bloque oficialista podrían terminar de sepultar el pacto programático creado para apoyar la presidencia de Michelle Bachelet. A poco andar, los integrantes de la Nueva Mayoría comenzaron a discutir sobre temas internos, tónica que se agudiza con el paso de los meses.

A menos de un año de las elecciones presidenciales, las diferencias son más profundas, al punto que un sector de la DC estaría dispuesto a no participar de las primarias presidenciales del grupo, levantando a Carolina Goic como su abanderada. El debate tiñe también lo que ocurre con la negociación en las listas parlamentarias. Disputa que los secretarios generales han decidido trasladar para marzo, donde se debe zanjar si compiten en una única lista, potenciando el mejor candidato en cada sector, o se rompe el pacto para que cada uno levante sus propias cartas.

En este contexto, la prohibición de la entrada de Aylwin a Cuba solo profundizó las distancias entre el PC y la falange. Un nuevo foco de conflicto que asoma en la Nueva Mayoría, en tiempos en que se deben tomar decisiones electorales clave, junto con los problemas que ha provocado a los partidos las exigencias para refichar militantes y de esta forma legalizarse como colectividades políticas.

Crédito: Claudio Medrano  – Diario UChile