El presidente del Colegio de Profesores aseguró a nuestro medio que el paro convocado para el próximo 28 de agosto será a modo de advertencia para el gobierno, pues el dirigente afirmó que no ha habido respuesta al petitorio del profesorado, que pretende mejorar las condiciones laborales de los maestros.

24 horas, un día completo durará el paro nacional convocado por el Colegio de Profesores para el próximo 28 de agosto y que será una de las primeras pruebas de fuego para la recién asumida ministra de educación, Marcela Cubillos.

El gremio demanda mejorar una serie de condiciones laborales y económicas que hasta el momento no han tenido respuestas, por lo que se decidió, por amplia mayoría, parar las funciones en todo el país como medida de advertencia a las autoridades gubernamentales.

El presidente del Colegio de Profesores, Mario Aguilar, dijo a Radio y Diario Universidad de Chile que el Ministerio de Educación solo se ha quedado en buenas intenciones pero que no han propuesto nada concreto.

“La etapa que viene es la de un paro de advertencia de 24 horas, el que se ratificó en asamblea el fin de semana porque la respuesta que hemos tenido del Gobierno a nuestro petitorio, hasta ahora, es nula. No hay avances, solo declaraciones de buenas intenciones, pero no hay una solución concreta a las demandas que se han planteado, por lo tanto, la Asamblea Nacional decidió aprobar, de manera casi unánime, desarrollar este paro nacional de 24 horas que tiene el carácter de advertencia”.

El dirigente gremial explicó algunos de los puntos del petitorio, y aclaró que gran parte de ellos no dependen de presupuesto, sino de la voluntad del Gobierno.

“Mejorar las condiciones de trabajo, mejorar las condiciones de trabajo con los niños, el tener un sistema mucho más pedagógico y menos orientado hacia resultados de pruebas estandarizadas, queremos una escuela más democrática, donde el profesorado pueda participar de las decisiones pedagógicas que se toman y no tener un sistema vertical y autoritario, y por supuesto hay demandas económicas como el tema de la deuda histórica, resolver una discriminación odiosa que hay contra nuestras colegas de educación diferencial y de párvulos que no tienen pagos igual que el resto, pero en general la mayoría de las demandas no son de tipo económica, por lo tanto más bien depende de la voluntad del gobierno que de tener recursos”.

Respecto a la relación que el profesorado mantendrá con Marcela Cubillos, Mario Aguilar explicó que de parte del gremio tienen la mejor disposición para llegar a acuerdos y trabajar juntos. Por su parte, también cree que las declaraciones de Cubillos han sido bastante amigables, pero deben demostrarse con hechos concretos.

“Nosotros tenemos la mejor disposición y a la luz de las declaraciones que ha hecho la ministra, nosotros esperamos que esas declaraciones se concreten en una efectiva disposición de diálogo y de interlocución permanente. Nuestra disposición está más allá de las diferencias que tengamos. Creemos que este es el camino que hay que tener”.

Sin embargo, el presidente del Colegio de Profesores aclaró que, si el camino de desvía, propiciando un diálogo de sordos, los profesores recurrirán a marchas y paros. Así lo harán si es que la paralización del 28 de agosto no desemboca en un diálogo para concretar acuerdos respecto a sus demandas.

“El plan de acción señala que si no hay respuesta, pasaremos a una fase de paro prolongado. Nosotros esperamos que no sea así, pues estamos por llegar a un acuerdo, pero evidentemente si no hay respuesta de la autoridad, la fase siguiente y el derecho que tenemos todos los trabajadores, –la propia ministra lo ha reconocido- que las marchas y manifestaciones son legítimas y en eso muestra una diferencia con Varela, que de entrada descalificó las marchas”.

El dirigente docente aseguró que desde el gremio ya pidieron un encuentro con la nueva titular de educación, y este martes se reunirán con el subsecretario, Raúl Figueroa, a quien le plantearán sus demandas sin dejar de lado las movilizaciones, pues aseguró que ambas estrategias no son incompatibles.

Crédito: Camilo Villa J. – Diario UChile