Estaban todos invitados a reunirse en la catedral de la ciudad, para una misa encabezada por los enviados papales Charles Scicluna y Jordi Bertomeu. Si bien la expectativa de asistencia era baja, la sede se repletó de fieles. Lo que viene ahora para el futuro, anunció el arzobispo de Malta, es un proceso largo de reconciliación. Desde el movimiento de laicos afirmaron que recién se inicia un proceso de sanación.

No alcanzaron las hostias para todos los asistentes. Más de mil personas llegaron hasta la catedral de Osorno este domingo cerca del mediodía, a la eucaristía que encabezaron los enviados papales Charles Scicluna y Jordi Bertomeu, junto con Jorge Concha Cayuqueo, administrador apostólico de aquella ciudad, la que se ha visto en medio de la polémica desde que asumiera como obispo Juan Barros, el sacerdote al que las víctimas de Karadima sindican como un encubridor de abusos sexuales y de poder por parte del ex párroco de El Bosque.

La ceremonia comenzó con Scicluna y Bertomeu de rodillas frente a la abultada asistencia. En ese momento, el arzobispo de Malta pidió perdón a la comunidad por parte del mismo Francisco, “por haberles herido y ofendido profundamente”, en referencia al mal trato que le dio la máxima autoridad de la Iglesia Católica a los laicos de Osorno, cuando afirmó que estos fieles que pedían en su momento la salida de Barros sufrían nada más que por “zurdos y tontos”.

Unos minutos antes de que comenzara la misa, Mario Vargas, vocero de los Laicos Organizados de Osorno, declaró que la división sigue siendo profunda, y que esta no era una ceremonia “de reparación ni de reconciliación”.

“Lo hacemos también como gesto de gratitud a monseñor Scicluna y padre Jordi Bertomeu, quienes llegaron a nuestra ciudad para comprobar, desde la sencillez de nuestras comunidades, la insostenible crisis pastoral, sus dolores, y también de sus esperanzas. Con la salida de Juan Barros Madrid, no ha llegado aún a nuestra diócesis la paz, la verdad, ni mucho menos la justicia. Por el contrario, se inicia un largo proceso de sanación que durará mucho tiempo”, dijo.

La prédica estuvo a cargo del nuevo administrador apostólico, Jorge Concha Cayuqueo, quien afirmó que “la tentación de grandeza que anida en cada corazón y en nuestra sociedad, en la historia pasada y en nuestro presente y en nuestra iglesia, nos puede hacer tanto mal”.

“Hoy día vemos con mucha claridad que hay tantas formas de abuso que no pueden volver a ocurrir, que hay procedimientos que no se pueden repetir, que hay formas de hacer iglesia que se deben cambiar, y que hay tareas a las que no podemos renunciar”, agregó.

En ese sentido, Concha volvió a reiterar las palabras del Papa Francisco dirigida hacia los fieles católicos en Chile, diciendo que “con ustedes se podrá generar la transformación necesaria que tanto se necesita. Sin ustedes no se puede hacer nada”.

Al final de la misa, Charles Scicluna leyó un comunicado final de la misión en el sur, y entregó sus agradecimientos a todos por “habernos permitido experimentar el amor de la iglesia que peregrina en esta tierra, que nos ha conmovido profundamente”.

“Vinimos aquí para comunicar la cercanía del Santo Padre, el Papa Francisco, al pueblo de Chile, en modo particular al pueblo de Osorno. Para monseñor Jordi Bertomeu y para mí fue una experiencia profunda de encontrar tantas comunidades parroquiales, tantas personas que han tenido generosidad de compartir con nosotros sus heridas, experiencias dolorosas, así como también sus esperanzas y amor”, añadió.

Por último, declaró que una “una reconciliación verdadera no se logra con una misión de pocos, días, sino que un don de Dios que debe ser acompañado de un proceso largo, que requiere paciencia, generosidad, fortaleza, y humildad”.

Ambos enviados papales ya regresan a Santiago para, antes de su regreso a Roma, anunciar la apertura de una oficina al lado de la Nunciatura –en las Obras Misionales Pontificas– encargada de recibir denuncias de abusos.

Los dichos del hermano de Karadima
La misa de reconciliación tuvo lugar el mismo día en que el diario La Tercera publicó una entrevista a Óscar Karadima, hermano del expárroco de El Bosque y quien reveló el distanciamiento con su hermano luego de revelarse las acusaciones. En sus palabras, Óscar contó que se reunión con el Papa Francisco y que este les pidió perdón como familia por la actuación de Karadima.

Al final, hizo un llamado a su hermano, afirmando que el ex religioso debe pedir perdón por el daño hecho a las víctimas y a todos.

Créditos: Nicolás Massai D. – DiarioUChile