“Él decía que la política es la humanidad, y si la política no sirve para hacer de la humanidad un lugar mejor, entonces no sirve”, recordó su nieto Sebastián Aylwin durante la velatón que familiares y amigos realizaron la noche de este viernes.

Abogado y político chileno, por décadas militante de la Democracia Cristiana falleció a los 93 años de edad, luego que en los últimos días se mantuviera en un delicado estado de salud.

“Él decía que la política es la humanidad, y si la política no sirve para hacer de la humanidad un lugar mejor, entonces no sirve”, recordó su nieto Sebastián Aylwin durante la velatón que familiares y amigos realizaron la noche de este viernes.

El abogado fue diputado entre 1990 y 1998, antes entre 1965 y 1973 ejerció la misma función representando a la Octava Agrupación Departamental que incluía las comunas de Melipilla, San Antonio, San Bernardo y Maipo.

Nacido en Viña del Mar, hijo de Miguel Aylwin Gajardo y Laura Azócar Álvarez, perteneció a una familia de importantes nombres vinculados a la política nacional, hermano de Patricio, ex presidente de Chile luego del término formal de la dictadura militar.

Casado con Mónica Chiorrini, Andrés fue padre de cuatro hijos. Además, autor de libros como Ocho días de un relegado o Simplemente lo que vi: 1973-1990, escritos donde retrata en primera persona el horror del régimen militar chileno.

Profesional egresado de la Universidad de Chile, siempre estuvo comprometido con el mundo laboral. Su primer contrato fue en el Consultorio Jurídico del Colegio de Abogados de San Bernardo, para luego asumir como abogado del Consejo de Defensa del Estado.

Su trayectoria política se inició en 1949, mientras cursaba derecho en la universidad. Ese año se incorpora a la Falange Nacional, para luego -en 1957- sumarse al Partido Demócrata Cristiano.

Fue uno de los trece firmantes en contra del golpe militar, misiva en la que se condena “categóricamente el derrocamiento del Presidente Constitucional de Chile, señor Salvador Allende, de cuyo Gobierno, por decisión de la voluntad popular y de nuestro partido, fuimos invariables opositores. Nos inclinamos respetuosos ante el sacrificio que él hizo de su vida en defensa de la Autoridad Constitucional”.

En su vida llamó a no olvidar “los horrores que tienen en la actualidad a relativisarse e incluso a justificarse”.

Las palabras son muestra de su intransigencia política, esa que lo mantuvo de pie mientras luchaba contra la dictadura; esa que lo llevó a enfrentarse a jueces de la Suprema que le pedían ´no molestar´ al los ´Salvadores de la Patria´.

En 1978 fue detenido con un grupo de doce militantes demócrata cristianos. Lo llevaron a Guallaitire, una aldea aymará a 4.500 kms de altura. Cuando recobró su libertad, arremetió con fuerza en la defensa de las víctimas del régimen que por 17 años cubrió de oscuridad al país.

Durante esa época, se abocó incesantemente a la defensa de los Derechos Humanos a través de la defensa judicial y en su calidad de abogado en el Comité para la Paz y la Vicaría de la Solidaridad.

Fue exiliado y, en su vuelta, se convirtió en el presidente de la Agrupación de Abogados Pro Derechos Humanos y director de la Comisión Contra la Tortura, siendo abogado en innumerables causas de detenidos desaparecidos.

Los reconocimientos
Numerosos galardones acompañaron el permanente compromiso del abogado con la defensa de los derechos humanos.

Fue distinguido con el premio “Hugo Tapia Arqueros”, del Colegio de Abogados en enero de 1991; el mismo año recibió el galardón de la Asociación Latinoamericana de Derechos Humanos.

Meses después, la Comisión de Derechos Humanos de la VI Región lo destacó con el premio “Monseñor Raúl Silva Henríquez”; el Colegio de Ingenieros lo destacó por el mismo compromiso.

En 1992, fue presentado como candidato al Premio Nobel de la Paz; mismo año en el que recibió el premio a la personalidad política más destacada de 1991, “Voz Cuidadana 91”, otorgada por el Centro de Expresión Ciudadana.

Las reacciones
Sus hijos informaron del deceso: “Esta mañana ha fallecido nuestro querido padre Andrés Aylwin Azócar. Tal como fue su vida, falleció en paz en su casa, acompañado de todos sus hijos y nietos. Damos las gracias a todas las personas q nos han acompañado en estos días dándonos tantas muestras de cariño y afecto… Nos sentimos orgullosos de lo que fue su vida, un ejemplo de honestidad, austeridad, rectitud, y ética en política y en la defensa de los DDHH. Sus hijos Cecilia, Andrés, Pedro y Verónica”.

Mientras que la ex presidenta Michelle Bachelet recordó la “triste partida la de don Andrés Aylwin. Demócrata que en las horas más oscuras se dedicó a defender a quienes estaban siendo silenciados, perseguidos y desaparecidos por la dictadura. Su consecuencia y humildad en su grandeza son una inspiración y un orgullo para nuestra Patria.”

Carlos Gajardo, ex fiscal del caso Penta, señaló que “hay muchas maneras de ejercer la profesión de abogado. Pocas más dignas que la de Andrés Aylwin y su dedicación a la defensa de los DDHH. Descansa en Paz”.

En conversación con Radio Universidad de Chile, Lorena Pizarro, presidenta de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos señaló que “en una época que todos relativizaban la vida, él nunca la relativizó”, además recordó su “valentía”, que le permitió nunca “relativizar sus principios”. “Él siempre fue de una conducta. Parte un grande de Chile, ojalá que muchas de las nuevas generaciones lo hubieran conocido actuando. Él siempre estuvo con su palabra, con su firma, con su participación. Cuando durante estos años se quiso relativizar el genocidio, él nunca lo hizo. Era un hombre de principios, que incluso lo distanció de su familia por mantenerlos”.

En la conversación, Pizarro recordó la soledad con la que durante muchos años trabajó para defender a los oprimidos. “Andrés Aylwin se enfrentó a su propio círculo para mantener sus principios. Eso hay que recordarlo en un día donde desde todos los sectores le reconocerán su labor. Muchas veces se enfrentó solo a todo”.

El diputado de Revolución Democrática Miguel Crispi señaló que “Andres Aylwin deja una huella imborrable en la defensa de los derechos humanos. Un imprescindible en la historia de Chile que puso sus convicciones y profesionalismo al servicio de la democracia. Gracias por la búsqueda de justicia, gracias por demostrarnos tanta dignidad humana”.

Mientras que el parlamentario Gabriel Silber dijo a través de su red social Twitter que “hoy nos deja una persona que dejó huella y dio sentido a su vida desde la causa de los DDHH en Chile! La Patria hoy despide a un grande en Santiago, Chile”.

El ex ministro y hoy senador socialista, José Miguel Insulza pidió “solidaridad y cariño para la familia de Andrés Aylwin, gran defensor de los derechos humanos e incansable luchador por la democracia”.

Mientras que le presidente de la DC, Fuad Chahin le dio “gracias por su testimonio de profunda humanidad, sencillez, valentía e idealismo. Ha partido un verdadero héroe que sin aspavientos defendió a los perseguidos bajo el único “contexto” válido”.

La presidenta de la Cámara Baja y nieta del ex presidente Salvador Allende, Maya Fernández, lo recordó como “un hombre consecuente”, entregándole sus condolencias a su familia y compañeros(as) de partido”.

Este lunes, sus restos serán velados en el salón de honor del Congreso.

Según información oficial, la familia espera despedirlo con una misa en el colegio San Ignacio de Alonso Ovalle.

Sus restos serían trasladados hasta el Cementerio General, donde serán enterrados junto a año.

Crédito: Paula Campos – Diario UChile