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Frente a ello, distintos expertos opinaron sobre las repercusiones que podría tener el indicador para la actividad económica nacional. “También está sucediendo algo con las leyes del cobre, los costos de producción aumentan y no es tan fácil incrementar la producción”, señalaron.

La Comisión Chilena del Cobre (Cochilco) informó que la producción minera del metal rojo bajó casi 220 mil toneladas durante el año 2016, la mayor caída en ocho años.

Se trata de la segunda baja más grande desde que se tiene registro y sólo es superada por la del año 2008.

En su informe Cochilco además reveló que el país alcanzó una participación de 26,9 por ciento en el mercado mundial, su nivel más bajo desde 1998, lo que significa que perdió tres puntos de mercado en un solo año.

El vicepresidente ejecutivo de dicho organismo técnico, Sergio Hernández, admitió que las cifras de producción seguirán disminuyendo, producto de huelgas similares que se desarrollan tanto en Chile como en Indonesia.

El personero indicó que si los números continúan en esta dirección, puede haber un impacto negativo en el Índice Mensual de Actividad Económica: “Se puede reflejar en un impacto en el Imacec del país en total, que prácticamente sería una disminución del 0,9 por ciento. En otras palabras, si el Imacec de Chile fuera en un mes, por ejemplo, de un 2 por ciento de crecimiento, que es bastante razonable para una economía que está marchando relativamente bien respecto de los problemas de la economía global, ese crecimiento en vez de ser el 2 por ciento sería de un 0,1 por ciento”, argumentó.

En relación a la producción chilena de cobre, añadió que en 2016 presentó una caída de 3,9 por ciento, situándose en 5,55 millones de toneladas, lo que se explica, principalmente, por la menor producción de Escondida y Anglo American Sur. Para 2017, agregó que se prevé un crecimiento de 4,3 por ciento, con lo que la producción se situaría en 5,79 millones de toneladas y que Escondida daría cuenta casi de la totalidad del aumento. Asimismo, para 2018 la producción de cobre de Chile crecería 3,4 por ciento y se aproximaría a los seis millones de toneladas.

Para el economista Andrés Solimano, se deben aclarar los fundamentos de por qué la producción está a la baja.“También puede ser que como viene el precio a la baja desde por lo menos el año 2012 y 2013, las compañías estén reaccionando por esa vía. También está sucediendo algo con las leyes del cobre, los costos de producción aumentan y no es tan fácil incrementar la producción”, detalló.

El experto en política económica nacional e internacional, Andrés Solimano, manifestó sus cuestionamientos al precepto que algunos de sus pares han declarado sobre que la baja en la producción podría provocar efectos negativos para el crecimiento del país.

Solimano indicó que por una primera parte los impuestos otorgados al fisco por las empresas privadas son mínimos y, por otro, al haber baja producción, los precios deberían ir en alza, lo que significaría un beneficio especialmente para la estatal Codelco.

“Habría que ver el efecto mito, el efecto de caída de producción versus los mayores precios internacionales que se están comenzando a ver, no estoy seguro que esto sea una fuente de desaceleración necesariamente, pero habría que constatar el efecto que podría tener sobre la demanda agregada y el nivel de actividad. Hay una probabilidad alta de que los precios continúen incrementándose por la mayor demanda de China, el efecto del dólar y la demanda especulativa sobre metales”, precisó.

Según el informe de Cochilco, sólo tres de las 15 mayores compañías mineras que explotan yacimientos en el país crecieron, una se mantuvo y 11 retrocedieron su producción respecto al año pasado. Entre las que más retrocedió se encuentra precisamente Escondida, que este jueves inició su huelga legal.

Crédito: Rodrigo Fuentes – Diario UChile