Tres días llevan acampando en una torre de alta tensión, tres habitantes de la comunidad de La dormida en la V Región, todo esto en rechazo a la construcción del proyecto Cardones Polaico. Mario Aravena, director de dicha comunidad, conversó con Radio y Diario Universidad de Chile e indicó que estas construcciones no solo afectan a la vida de los pobladores sino que atentan contra una reserva mundial de la biósfera.

Al año 2012, durante el primer gobierno del presidente Sebastián Piñera, se remonta la planificación del proyecto Cardones Polaico, una carretera de 750 kilómetros y más de 1700 torres de casi 60 metros de altura cada una. La empresa que se hizo acreedora de dicho proyecto, ya en el 2015, fue la trasnacional Interchile.

Sin embargo, por estos días, la comunidad de la cuesta La Dormida, en la V Región, llama la atención debido a que tres personas llevan a cabo, desde el último martes, una protesta que consiste en acampar en una de las torres de alta tensión del proyecto, exigiendo su retiro de la zona.

Mario Aravena, director de dicha comunidad, explicó a este medio el riesgo que significa este proyecto para las y los habitantes de la zona.

“La participación ciudadana fue nula y falsearon información. Además, la empresa nunca declaró que iban a ingresar a un área protegida, a un lugar llamado reserva mundial de la biósfera La Campana Piñuela, que tenemos en la Quinta Región, una de las diez reservas que tenemos en Chile”, enfatizó el director.

Aravena asegura que tanto Sernatur como la Conaf advirtieron a Interchile de estos riesgos, sin embargo la construcción siguió su curso y hoy se han ubicado torres incluso a 50 metros de viviendas habitadas en La Dormida.

Ante esto, los pobladores presentaron un escrito ante el Servicio de Evaluación Ambiental explicando que nunca fueron parte de un estudio de impacto ambiental. La respuesta que recibieron de parte del director del SEA, para Aravena, fue sorprendente.

“Dijeron que nosotros éramos personas que no teníamos interés en el proyecto, que nos tardamos mucho en presentar este escrito porque el proyecto ya se estaba construyendo, y que porqué nos ocupamos tanto si vivimos en Limache, siendo que nosotros vivimos en Olmué”, explicó el dirigente.

La siguiente entidad a la que recurrieron, según el relato de Aravena, fue el Tribunal Ambiental de Santiago e incluso se les dio la oportunidad de exponer su situación ante la Comisión Medio Ambiental del Senado.

El SEA, finalmente, fue interpelado por dicho tribunal mediante un documento para que acoja el petitorio de esta comunidad, sin embargo los trabajos no han cesado. Por esta razón, tres personas, dos hombres y una mujer, decidieron subir a una de las torres del proyecto y acampar allí.

Hasta el momento, solo la gobernadora de Valparaíso, Carolina Corti, se ha acercado al lugar de los hechos y se mostró preocupada por el riesgo vital que corren las personas participantes en esta protesta.

La comunidad en su conjunto apoya esta medida y aprovechó para entregar a dicha autoridad un petitorio con sus demandas: el retiro de las fuerzas especiales como resguardo del proyecto y que el SEA acoja la resolución del Tribunal Ambiental de Santiago.


Ambas solicitudes quedarán al análisis de las autoridades, en una reunión de diálogo a la que asistirán también el seremi de energía y el de medio ambiente.

Crédito: Diario Uchile