En conversación con Radio y Diario Universidad de Chile, el diputado socialista y miembro del Frente Amplio en Uruguay, señaló que el acuerdo busca que las empresas tengan absoluta libertad en sus intercambios, relegando la potestad de los estado al servicio de las grandes compañías.

El diputado socialista del Frente Amplio de Uruguay, Roberto Chiazzaro, se refirió a la ratificación del Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Chile y Uruguay que fue firmado en octubre del año pasado entre la Presidenta Michelle Bachelle y su par uruguayo Tavaré Vázquez, el cual aún no ha sido aprobado por los parlamentos de ambos países.

Este viernes la coalición del Gobierno uruguaya, el Frente Amplio, sostuvo una reunión para analizar el tema, ya que un grupo importante de parlamentarios oficialistas se oponen a este acuerdo.

El diputado socialista dijo que la primera observación que hacen es que cuando se firmó el tratado no intervino la sociedad civil, por lo que no garantizó la participación de las partes involucradas en el acuerdo.

Del mismo modo, Chiazzaro aseguró que como parlamentarios no se les informó sobre los beneficios del tratado. “Objetivamente no sabemos si esto es bueno para Uruguay o no. Si se firma un acuerdo, lo ideal es que vaya acompañado de un análisis en el cual se señalen los beneficios de acuerdo a estudios específicos”.



El parlamentario afirmó que hasta el momento ya existen tres acuerdos con Chile, que garantizan el libre comercio entre ambos países y los aranceles liberados. En esa línea, explicó que ahora se están firmando lo que conoce como “tratados de nueva generación” que no solo implican materias de mercado, sino también de propiedad intelectual, servicios e inversiones.

A su juicio, estos acuerdos buscan que las empresas transnacionales tengan absoluta libertad en sus intercambios, relegando la potestad de los Estado de regular la economía al servicio de las grandes compañías.

“Hay una pérdida de soberanía para ambos estados. Existe una estrategia, que nosotros no compartimos, de seguir avanzando en este tipo de acuerdos que se asemejan a lo que es la Alianza del Pacífico. Los intereses que están más atendidos en estos tratados son los de las empresas transnacionales y no los de los países”, afirmó.

Roberto Chiazzaro señaló que una de las cláusulas de este acuerdo permite que las empresas acudan a instancias internacionales si existen problemas con el acuerdo, acción que los Estados no pueden realizar.

Finalmente, mencionó que este tema se tratará en la Mesa Política del Frente Amplio, donde participan todos los partidos de la colectividad. Sin embargo, advirtió que es muy probable que la discusión no se resuelva hoy.

Por su parte, desde la plataforma Chile Mejor sin TLC coincidieron coincide con los argumentos de Chiazzaro y solicitaron a los políticos de ambos países no avanzar en este tratado. Esteban Silva, miembro de la organización, enfatizó en la necesidad de contar con informes que den cuenta de los impactos que el tratado pueda tener en las áreas que abarca.

“Es fundamental que antes de que se apruebe existan estudios sobre el impacto de cada uno de los 20 capítulos que componen el acuerdo. Me refiero a condiciones de inversión privada, ventas y servicios públicos, temas que afectan la producción de medicamentos genéricos, condiciones del comercio exterior y de regulación que va a afectar también la legislación laboral”, sostuvo.

Silva agregó que desde la organización consideran que es innecesario suscribir un acuerdo como este, porque aseguraron que desde el 2012 que Chile tiene un tratado de intercambio comercial y de contrataciones públicas que ha sido renovado.

Desde su perspectiva, este TLC persigue adquirir la modalidad de la Alianza del Pacífico para en los intercambios comerciales, lo que según sus palabras perjudicaría a las economías locales y nacionales.

Crédito: P. López y K. Palma  – Diario UChile