Luego de 10 días en Chile, el arzobispo de Malta prepara las conclusiones de las escuchas de distintos actores que acusan encubrimiento del obispo Juan Barros en caso Karadima. A la vez, no se descartan indagaciones en el caso marista.

Este miércoles el arzobispo de Malta, Charles Scicluna finalizó la misión encomendada por el Papa Francisco la que pretendía recabar antecedentes sobre la participación del obispo Juan Barros en los abusos del sacerdote Fernando Karadima, donde se apuntaba como encubridor.

En total fueron 10 días de estadía en Chile, ya que el arzobispo de Malta incluso debió postergar algunas jornadas de escuchas producto de una intervención médica, delegando la responsabilidad en el sacerdote Jordi Bertomeu.

Aunque no se relacionaba con la principal misión, también fueron atendidos víctimas que alegan abusos por parte de miembros de la congregación de Hermanos Maristas mientras cursaban sus estudios en los colegios católicos dependientes de tal congregación.

En este ámbito, los denunciantes emitieron hoy un comunicado de prensa en el que señalan que, pese a reconocer la presunción de inocencia de la que deben gozar los denunciados, exigen urgentemente que se tomen las medidas de seguridad para niños y niñas que se encuentran estudiando en los colegios católicos maristas, ya que consideran que no están dadas las condiciones necesarias de cuidado para los estudiantes.

“Solicitamos que todo laico o religioso que hasta la fecha haya sido mencionado como abusador, cómplice o encubridor, de un paso al costado mientras se realizan las investigaciones correspondientes, especialmente si ellos ejercen cargos dentro de las instituciones educativas. El propio Papa Francisco ha expresado que todo cómplice, facilitador o encubridor también es un abusador”.

Luego de finalizar las entrevistas, el vocero de la Conferencia Episcopal, Jaime Coiro se refirió a ambas misiones. “Monseñor Scicluna junto con agradecer el testimonio que ellos ofrecieron, les aportó información y consejo respecto de las normas y procedimientos canónicos. Así mismo en algunas situaciones que a monseñor Scicluna le pueden parecer pertinentes él mismo hará llegar los antecedentes respectivos a la Santa Sede”, afirmó el periodista.

Las conclusiones de la misión llevada a cabo por el arzobispo de Malta en nuestro país parecen positivas. Coiro en representación de Scicluna dijo a los medios que se sentía “muy agradecido porque ha sido parte de un diálogo sereno y que lo ha vivido siempre en un clima de respeto y confianza”, y agregó que el enviado del Papa valoró la actitud con la que siempre se encontró al dialogar con las personas y grupos que le visitaron.

Respecto de otras informaciones sobre la visita del representante del Vaticano, se confirmó que no hubo conversaciones con Fernando Karadima pero si con el cardenal Ricardo Ezzati. De manera escueta el arzobispo de Malta catalogó el encuentro de ‘muy bueno’.

Para la agrupación de Laicos opositores a Barros el religioso Ricardo Ezzati estaría al tanto de lo ocurrido, pues dicen, por sus manos pasaron los hechos de abuso. Es por esto que lo catalogan como encubridor de delitos sexuales según informó radio Biobío.

A las reuniones se suman a que el pasado viernes se confirmó la participación del obispo Barros en las escuchas, aunque no existe aclaración si se dio por iniciativa del Vaticano o del religioso protagonista de la investigación.

Este jueves monseñor Charles Scicluna dejará el país luego de un último chequeo por la cirugía de extirpación de la vesícula que se realizó en la clínica de la Universidad Católica.

Crédito: Sofía Navarro – Diario UChile