Según un informe realizado por científicos de la Organización de Naciones Unidas (ONU), establecer el aumento de la temperatura global en un máximo de 1,5 grados Celsius podría evitar la agudización de catástrofes naturales e impedir daños irreversibles para el planeta.

Un informe publicado por el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático de la Organización de Naciones Unidas informó que nuestro planeta se encuentra en un momento límite para frenar efectos catastróficos del calentamiento global, pues comenzar ahora a implementar nuevas medidas permitiría que en 2030 se registren menos emisiones dañinas y, por lo tanto, un menor aumento de la temperatura global.

A través de un informe que contiene 728 páginas, el panel afirmó que es de suma urgencia trabajar para que la temperatura no aumente más de 1,5°C. Sin embargo, en el Acuerdo de París de 2015, al que suscribieron 195 países, entre ellos Chile, se fijó el límite en los 2 ° C para fines de este siglo.

Según el grupo de científicos que trabajó en esta investigación, la diferencia de 0,5°C podría significar serios cambios en los efectos sobre el planeta, pues, de continuar con esta meta, sumado a la baja de Estados Unidos de este acuerdo, podría provocar que los futuros desastres naturales tengan altas intensidades y severos efectos.

Thelma Krug, vicepresidenta del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC), indicó a nuestro medio asociado Radio Francia Internacional que con el aumento actual de un grado, ya se han registrado importantes daños, por lo que de continuar el incremento, la situación del planeta irá empeorando. “Ya a 1° C sentimos los impactos del cambio climático y de ahí a 1,5 estos serán mayores, y en 2°C aún más, entonces, este informe muestra muy claramente que los impactos de un aumento, aunque sea poco, importa mucho. Es importante notar que todos los sistemas, naturales y humanos seremos afectados por el tema del calentamiento global”, explicó.

Además, Krug explicó que para poder lograr el límite de 1,5°C es importante reducir varias emisiones en el planeta, ya que son estas las que están provocando un aumento significativo del calentamiento global.

Para cumplir con la propuesta de los científicos se debe disminuir el consumo mundial de carbón, el que para 2030 debe bajar en dos tercios, y casi eliminarse en 2050. También debe reducirse el uso de petróleo y gas a la mitad y en un tercio, respectivamente. Además, las energías renovables deberían aportar el 60 por ciento de la electricidad mundial.

El estudio afirma que los principales cambios se verán en la agudización de incendios forestales, sequía extrema, lluvias torrenciales y otros desastres naturales, los que afectarán, entre otras cosas, a la agricultura y, por lo tanto, también la producción de ciertos alimentos.

Paulina Aldunce, investigadora del Centro de Ciencia del Clima y la Resilencia CR2 de la Universidad de Chile, señaló que el informe viene a reafirmar que los impactos son muy severos, y que se necesita un cambio urgente en las políticas públicas y en las prácticas de la población.

En esa línea dijo que “es muy relevante que no solo dejemos la responsabilidad en manos de los gobiernos y en los acuerdos internacionales, sino que tomemos esto como una responsabilidad de todos, de todos los actores sociales, gobierno, academia, población civil y también de las empresas privadas, y en distintos niveles desde lo internacional a lo local”.

Además, la académica explicó que, aunque ya se han implementado medidas, el dinamismo del cambio climático obliga a que estas se vayan mejorando y modificando constantemente para lograr responder de forma acelerada.

Respecto a la situación de Chile frente a este tema, el senador PPD Guido Girardi comentó que, debido a las condiciones geográficas del norte de Chile, nuestro país “podría dar energía solar limpia a todo el planeta, y por ahí tiene que avanzar, en prohibir las termoeléctricas y las fundiciones a carbón, porque ya que tiene energía solar, es inaceptable que genere energía con carbón. Además, debe firmar el tratado de Escazú que obliga a los países vecinos a tomar estándares”.

El parlamentario también dijo que nuestro país debe trabajar en incentivar a otras naciones a mejorar sus políticas públicas en lo que refiere al medio ambiente.

Si se logran reducir las emisiones y estancar el aumento de la temperatura global en 1,5°C habrá menos muertes y enfermedades por smog y calor, los mares subirían casi 4 pulgadas menos, se registrarán menos olas de calor, aguaceros y sequías, y la capa de hielo de la Antártida Occidental podría no derretirse de manera irreversible.

Crédito: Andrea Bustos C. – Diario UChile