Los estudiantes advierten que el problema de fondo tiene que ver con la democracia al interior de la Facultad. Mientras que para vicedecano, Claudio Moraga, el conflicto se desató por la inquietud que provocó en los estudiantes la ampliación de matrícula.

En una carta enviada a El Mercurio, un grupo de ex alumnos de la Escuela de Derecho de la Universidad de Chile mostró su preocupación por la toma de la Facultad que se ha extendido por más de cuatro semanas. Los egresados solicitaron a las autoridades que la medida del aumento de matrícula se suspenda para que sea revisada en una instancia triestamental.
En tanto, el presidente del Centro de Estudiantes de Derecho, Juan Cristóbal Cantuarias, señaló que durante este lunes y martes han vuelto a votar la continuidad de la movilización, que posteriormente será discutida en una asamblea durante esta jornada.
Esto, luego del acuerdo alcanzado este lunes en el Consejo de Facultad, donde se decidió que seis de los 11 puntos del petitorio serían de fácil despacho en una comisión que se constituirá 24 horas después de depuesta la toma. Mientras que los otros cinco serán discutidos en comisiones que se formarán la próxima semana.
Los ejes prioritarios que plantean los estudiantes son: que no se elimine el bloque de almuerzo, con el objetivo que siga siendo de libre disposición paras las actividades de la comunidad, y que no se establezcan dos jornadas fijas, como propusieron en un principio las autoridades, sino que secciones de los cursos, para que los alumnos tengan libertad de elegir ramos tanto en la mañana como en la tarde.
Además, advirtió que esperan que “los acuerdos que sean tomados en la comisión de implementación sean efectivamente aplicados, porque esta instancia es favorable para que estudiantes y funcionarios puedan instalar sus demandas, pero generalmente no son considerados en el Consejo de Facultad”.
Finalmente, exigen garantías académicas una vez que se baje la toma, es decir, recalendarización y marcha blanca. También solicitan que no se hagan sumarios contra funcionarios y académicos que participaron de la movilización.
Para el dirigente el problema de fondo tiene que ver con la democracia interna de la Escuela. En esa línea, se refirió al aumento de 200 cupos para el próximo año, indicando que como estudiantes están de acuerdo con la ampliación de matrícula. No obstante, advierte que no hubo un proceso de discusión sobre el tema.
“Han sido aplicadas ciertas medidas que no son discutidas con el resto de la comunidad, hay un problema serio de autoritarismo. Lo que nosotros esperamos es que después de la toma podamos empezar una forma de toma de decisiones que incluya a todos, que no sea una triestamentalidad de papel. No solo se deben tomar en cuenta nuestros argumentos, sino también se tienen que respetar nuestros tiempos de organización. Hasta el momento el gobierno del profesor Harasic ha sido una gestión por el pueblo pero sin el pueblo”, sostuvo.
Cantuarias, quien también es senador universitario, indicó que uno de los problemas de este aumento es que faltan cupos de equidad. El estudiante comentó que de los casi 600 nuevos alumnos que se matricularán el próximo año solo el 15 por ciento lo hará por cupos de ingresos especiales, es decir, por vías distintas al puntaje PSU. Aunque reconoce que este porcentaje creció bastante el último año, espera que siga aumentando hasta llegar al menos al 25 por ciento, como actualmente ocurre en la Facultad de Economía y Negocio (FEN).
Por su parte, el vicedecano de la Facultad, Claudio Moraga, dijo que no comparte la apreciación que hacen los estudiantes sobre la gestión “autoritaria” del decano Davor Harasic. Manifestó que no ha habido otra administración que se interese más en las posturas de los estudiantes, funcionarios y académicos que esta.
“Solo a modo de ejemplo, uno de los puntos del petitorio de los estudiantes es la idea de que se les otorgue derecho a voto en el Consejo de Facultad, ya que solo cuentan con derecho a voz. Esto fue propuesto hace muchos meses atrás por el decano, quien ofició al seños rector para que modificara el reglamento con el objetivo de que esto se pudiera realizar”, argumentó.
Desde su perspectiva, el conflicto de fondo es la inquietud que provoca en los estudiantes el aumento de matrícula y si efectivamente la Facultad cuenta con las condiciones necesarias en cuanto al claustro de profesores, la infraestructura, la modernización del currículo y dela programación académica, para implementar correctamente esta medida.


“Hemos tratado de disipar esa inquietud a través de un trabajo que se lleva realizando hace más de cuatro meses. Lamentablemente los estudiantes, que fueron invitados a participar en la instancia que trabajó este tema, se restaron. Ellos vinieron a conocer el resultado de esa comisión el último día”, afirmó.
Por otro lado, algunos miembros del Senado Universitario solicitaron que el rector de la institución, Ennio Vivaldi, interceda entre las partes para poner fin a la ocupación. Sin embargo, desde la instancia aseguraron que han preferido mantenerse al margen del conflicto y que dicha postura solo responde a opiniones personales.
Sobre esto último, Claudio Moraga, indicó que no ha sido necesaria la intervención del rector porque los acuerdos que han logrado se basan en la mediación que llevó a cabo el prorrector Rafael Epstein.

Crédito: Karina Palma – Diario UChile

 







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