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El Comité de Ministros aprobó por unanimidad la Resolución de Calificación Ambiental (RCA) sobre el nuevo relleno sanitario que se instalaría en la comuna de Til Til, en la Región Metropolitana.  Las autoridades locales y vecinales calificaron la decisión como un atropello a los derechos humanos de los vecinos.

El polémico proyecto “Centro Integral de Gestión de Residuos Industriales” (CIGRI) de la empresa Ciclo S.A, fue aprobado en enero pasado por la Comisión de Evaluación  Ambiental de la Región Metropolitana y, en esta oportunidad, fue ratificado por los cinco secretarios de estado que conforman el Comité.

Esta planta concentraría alrededor del 60 por ciento los residuos industriales del país en la comuna y consistiría en la construcción de un centro de tratamiento, disposición y eliminación de elementos peligrosos y no peligrosos. Todo esto, considerando que en Til Til ya se sitúan otros tres vertederos.

El ministro de Medioambiente, Marcelo Mena, afirmó que el proyecto cumpliría con todas las normativas ambientales y que, entendiendo las preocupaciones de la población, el proceso se habría apegado a la legislación.

Mena traspasó la responsabilidad de “emplazar un nuevo relleno” en esta comuna al Plano Regulador Metropolitano que establece sectores habilitados para este tipo de instalaciones, entre ellos el sector de Los Ciruelos en Til Til y el Noviciado en Lampa, pero esta última zona sería más vulnerable a inundaciones.

No es un rol der sistema de Evaluación de Impacto Ambiental, sino del plano regulador comunal”, recalcó.

Y es que la nueva planta de residuos tóxicos aprobada hoy, se suman a las 2 chancherías que existen ya en la zona, las que generan una serie de malos olores, particularmente en el sector de Rungue y Montenegro hasta donde llegan los fétidos olores de “Porkland”. También a los relaves mineros de la Planta Andina de Codelco (que pronto comenzará su nuevo proyecto 244) y el muro de Anglo American. Todo esto sumados a los dos vertederos que ya operan en la zona (de las empresas KDM y GERSA) que reciben cerca del 70 por ciento de la basura y percolados de la Región Metropolitana.

Por su parte, el alcalde de Til Til, Nelson Orellana, rechazó la votación por los perjuicios que provocaría una nueva planta de estas características para quienes tendrían que convivir de manera más cercana con la contaminación.  Sobre todo el edil cuestionó que la máxima autoridad de Salud, Carmen Castillo, no planteara reparos respecto de las inminentes emergencias ambientales que tendría que enfrentar la comuna.

En esa línea informó sobre la presentación de un recurso de reclamación ante tribunales sumado a una apelación ante el Tribunal Ambiental para lograr revertir esta decisión.

El abogado Ricardo Camargo y académico de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile, quien ha trabajado con las comunidades de Til Til, explicó que el Tribunal Ambiental debería revisar el proyecto de manera más técnica a diferencia de este comité que se caracteriza por resolver atendiendo a intereses políticos.

Por otro lado, el profesional cuestionó que las autoridades se respaldaran en la normativa ambiental considerando que en este y otros casos ha demostrado ser muy laxa y deficiente sobre todo en participación ciudadana, donde la normativa es consultiva y no vinculante.

Hay dos línea argumentales que hay se deben alegar en el Tribunal Ambiental, por una parte hay que evr la resolución pero es probable que no contenga argumentaciones técnicas tan latas o desarrolladas, por lo tanto, se entendería que se trata de una resolución más bien política. En ese caso, diría “este proyecto ha cumplido con los estándares en todas sus etapas, no agregue más elementos”. De ser así, las autoridades de Til Til pueden alegar que existen una serie de análisis del Colegio Médico y de la Universidad de Chile que se declararon procedentes en instancias anteriores y que en este caso no se estarían considerando”, precisó.

Un atropello a los derechos humanos

Desde la sociedad civil también rechazaron esta medida y desde la mañana los vecinos de la comuna desarrollaron protestas en Polpaico y Rungue.

El integrante de la Corporación de Desarrollo Coherente de Til Til, Alejandro Rojas, afirmó que se trata de un nuevo tropello a los derechos humanos de los vecinos y criticó que los ministros en algún momento se acercaran al municipio a solicitar que terminaran las manifestaciones ciudadanas a cambio de apoyarlos en la tramitación ambiental.

Se prestó el apoyo en primera instancia para ellos votar a favor de la comunidad, es decir, en contra del proyecto y eso lo hicieron saber al alcalde de la comuna. Ese era un compromiso para que declinaran las manifestaciones”, enfatizó

Rojas agregó que se reunirán durante la tarde para organizar las actividades en rechazo a esta medida y evaluar la estrategia judicial que seguirán. “Esta es una vulneración a nuestro derecho a vivir en un lugar limpio”, recalcó el vecino de Til Til.

Crédito: Natalia Figueroa – Diario UChile