Juan Ignacio González asumió el cargo luego que el monseñor Alejandro Goic renunciara al puesto. No obstante, Juan Carlos Cruz aseguró que González fue una de las personas que formó parte del círculo de protección del obispo de Osorno, Juan Barros.

Molestia causó entre las víctimas de Fernando Karadima, la decisión de la Conferencia Episcopal de nombrar al arzobispo de San Bernardo, Juan Ignacio González, como reemplazante de monseñor Alejandro Goic en el Consejo de Prevención de Abusos.

A través de sus redes sociales, Juan Carlos Cruz aseguró que González fue una de las personas que formó parte del círculo de protección del Obispo de Osorno Juan Barros: “Con razón el Papa los echó a todos, no entienden nada. Ojalá que se empiecen a aceptar las renuncias luego, ¡vayanse!”, señaló el periodista.

Por su parte, José Andrés Murillo, lo calificó como “un tipo con la empatía de piedra, prepotente, despectivo y con una historia turbia durante la dictadura. Muy mal, que se vayan todos los Obispos”, sostuvo.

Respecto de su salida, Goic recalcó que se debe, exclusivamente, para poder dedicarse a tiempo completo a resolver la crisis que afecta a su diócesis.

Por su parte, el obispo auxiliar de Santiago, Fernando Ramos, planteó que la situación de la Iglesia en Rancagua exige la presencia “total” de Goic, por lo que su renuncia al Consejo era lo que el obispo debía realizar.

“La situación que se está viviendo en su Iglesia exige su presencia total. Creemos que era lo que tenía que hacer. De manera que se produjo esta situación en la que él mismo reconoce que no actuó con la suficiente celeridad para enfrentar esto y que él pide disculpas y perdón por no haberlo hecho con la velocidad que correspondía”, dijo.

En tanto, el vocero de los Laicos de Chile, Gustavo Madrid, planteó que el gesto del eclesiástico es un acto de humildad para el resto de los obispos.

“Que él renuncie tiene el lado positivo de que está dando una señal a los obispos. Claro, nosotros los laicos estamos buscando a alguien que nos represente y queremos que siga ahí, pero él va a seguir ligado a los laicos”, sostuvo.

La Fiscalía de Rancagua ha iniciado una investigación para determinar si existen o no ilícitos en el comportamiento de los sacerdotes. Al respecto el fiscal regional de O’Higgins, Emiliano Arias, señaló que se perseguirá a los responsables independiente de su cargo.

“En relación a una causa formalizada todos sabemos que no puedo referirme al contenido preciso de aquello, pero sí está esta diligencia que es de naturaleza pública. Lo que puedo señalar al respecto es que él fue citado, de un día para otro, y fue bastante larga la declaración ante un fiscal especializado en delitos sexuales. Duró aproximadamente tres horas y entregó la información que le solicitamos y hubo otra información que accedió a entregarla con posterioridad”.

Arias detalló que se están realizando diligencias sobre los cómplices y los encubridores, siendo estos últimos los que podrían recibir una pena en dos grados mejor a la de quien realiza el delito.

Junto con eso agregó que “lo peligroso del encubrimiento en organización es que se puede convertir en un favor” y añadió, además, que “no habrá una decisión autónoma, será una que se dará en tribunales”.

Esta decisión se toma luego de la renuncia del Obispo de Rancagua Alejandro Goic, luego del escándalo desatado en su diócesis, conocido como “la Cofradía” donde un grupo de sacerdotes se protegió para ocultar una serie de prácticas de índole sexual.

Crédito: Claudio Medrano – Diario UChile