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El diputado del Partido Liberal reiteró que el Frente Amplio, del cual forman parte, debe erigirse como una tercera alternativa al “duopolio político”, pero para eso debe aspirar a las transversalidad, que aspire a aglutinar a los sectores progresistas.

Los partidos emergentes están diseñando sus distintas estrategias y alianzas políticas con miras a los procesos eleccionarios de 2017, siendo el que más ha llamado la atención el  Frente Amplio que aspira a transformarse en la tercera fuerza política nacional.

Justamente, terminar con el “duopolio” en política representado por la Nueva Mayoría y Chile Vamos es uno de los objetivos de este grupo de movimientos y partidos mayoritariamente de izquierda que están llevando a cabo la creación de este nuevo referente, entre los cuales figura el Partido Liberal, que tiene como cara visible al diputado Vlado Mirosevic.

En conversación con Radio y Diario Universidad de Chile el diputado por Arica realizó un balance sobre el tiempo que hasta ahora ha recorrido el Frente Amplio, pero también proyectó el futuro inmediato de la colectividad de cara a las elecciones parlamentarias y presidenciales de 2017, sin olvidar la contingencia política que marca este movido inicio para todos los partidos del espectro político nacional.

¿Qué le parece la decisión del Servel de flexibilizar el proceso de refichaje, considerando las dificultades que los partidos tradicionales estaban demostrando para alcanzar los 18 mil militantes?

La Ley de Partidos ya fue creada bajo la idea de los partidos tradicionales de hacerse un traje a la medida. Fue muy difícil la pelea que tuvimos en el Congreso para poder tener una ley competitiva realmente. En este caso, la verdad es que se inclinó la balanza hacia una ley que tuviera ciertos privilegios para los partidos políticos tradicionales, uno de esos privilegios tenía que ver con el refichaje con cierto plazo, a los partidos tradicionales se les dio un plazo bastante largo para que pudieran hacer el refichaje sin ningún problema, sin embargo los partidos tradicionales dado que no han logrado tener el apoyo ciudadano de la reinscripción de sus partidos, entonces ellos lo que están haciendo hoy día es pedir todavía otro privilegio, ya que no lograron ni siquiera cumplir con el traje a la medida que se habían hecho ellos en el Congreso, otro privilegio que significa que el Servel les dé flexibilidad para poder inscribir por Internet, misma flexibilidad que no tienen los partidos nuevos que estamos inscribiendo nuevas fuerzas. Esa posibilidad sólo la van a tener ellos, y obviamente a pocos meses, en abril, que se les cumpla el plazo del refichaje. Obviamente, esto es porque los partidos tradicionales han hecho una presión indebida hacia el Servel, por lo demás institución que nosotros le dimos autonomía constitucional en el Congreso, y sin embargo hoy día vemos cómo los partidos lo han presionado para que les dé flexibilidad porque, de lo contrario, pareciera que grandes partidos podrían estar en complicaciones de reinscribirse.

¿El Servel sucumbió entonces a estas presiones?

Lo que se ve es que el Servel crea un mecanismo digital justo dos meses antes de que se cumpla con la fecha fatal para que los partidos tradicionales se reinscriban, por lo tanto, me parece a lo menos raro, y yo creo que aquí la responsabilidad está sobre todo dado por los partidos tradicionales que han hecho una presión indebida frente al Servel. Hace meses que vienen hablando de una ley especial, de que quieren ampliar el plazo, no me extrañaría que lo hicieran, que presentaran una ley para ampliar el plazo, independiente de este nuevo procedimiento facilitador de inscripción, porque incluso puede darse el caso de que con este sistema los partidos tradicionales tengan problemas para inscribir, entonces nosotros lo hemos dicho con todas sus letras: desde la bancada independiente, del Partido Liberal y todas las fuerzas emergentes con las que hemos conversado, todos estamos de acuerdo en que nosotros rechazaríamos completamente una ley corta, de última hora, para darle este nuevo privilegio, este nuevo traje a la medida a los partidos tradicionales.

¿En el Congreso se ha planteado la posibilidad de legislar una ley exprés, porque públicamente los partidos han descartado sacar una ley que les permita prorrogar la fecha final de inscripción?

Eso es lo que dicen ahora, porque ya lograron conseguir lo del Servel, pero antes de eso estaban diciendo, al interior de la Nueva Mayoría y fue público, que algunos dirigentes de partidos del oficialismo habían solicitado al Gobierno que presentara una ley exprés para poder resolverles el problema a ellos, y claro como ahora ya se les resolvió por la vía del Servel, probablemente la ley ya no tiene mucho sentido, pero en un momento lo especularon de manera cierta. Y habría que preguntarse qué pasa si es que estos mismos partido que han pedido al Servel que les facilite el problema, qué pasa si el día de mañana aún no logran juntar las firmas, van a ir a pedir una ley exprés, no me cabe ninguna duda. Aquí también se ha sabido la verdad respecto de los padrones de algunos partidos que eran muy grandes, pero que en la práctica la gente hoy día no quiere refichar, la gente no está queriendo seguir probando con el mismo menú.

¿Qué opinión le merece la situación de la senadora Jacqueline van Rysselberghe y sus vínculos con Asipes?

Esto demuestra cómo estos grupos económicos, en el mundo de la pesca, lo que han hecho es pautear a algunos parlamentarios sobre cómo debiesen ser las leyes que les afectan directamente. Eso mismo hicieron cuando la senadora van Rysselberghe no era senadora, pero sí lo hicieron con algunos miembros de la bancada de la UDI en la Ley de Pesca. En esa Ley de Pesca ellos, abiertamente, influyeron para que sea una ley que les beneficiara, por eso que algunos hemos dicho desde el Congreso que esa ley tiene que modificarse, porque las investigaciones ya están bastante avanzadas en términos de lo que ha pasado con el senador Jaime Orpis, por ejemplo, en donde se ha ido demostrando que la empresa tenía una relación directa, un traspaso de dinero directo al parlamentario. Es una cosa bien brutal como para seguir defendiendo una ley que a todas luces, fue hecho bajo la presión y el cohecho.

¿Debería renunciar a la presidencia de la UDI la senador van Rysselberghe?

No me meto en los problemas de la UDI. Creo que es un tremendo error que ellos la hayan elegido como presidenta, no sólo por este tema. Pero es un tema de ellos, yo no me meto en lo que tenga que hacer la UDI.

¿Cómo se proyecta el futuro político del Partido Liberal de cara a los procesos eleccionarios de noviembre?

Estamos, desde su creación, en el Frente Amplio en las conversaciones con estas fuerzas alternativas al duopolio, pero hemos pedido y así se aprobó en el último comité ejecutivo del partido, es que los liberales queremos que el Frente Amplio sea un frente amplio, que no sea un frente de izquierda, porque hay sectores reformistas de centro, como el nuestro, que naturalmente es un centro laico, que quiere cambios, que no está por mantener el statu quo, pero venimos de culturas e historias distintas, entonces lo que le hemos pedido al resto de los movimientos y partidos del Frente Amplio es que tengamos la claridad de que esto no puede ser un frente de izquierda porque, de lo contrario, a nosotros y otros más, partidos regionalistas y otros, nos vamos a sentir excluidos de la invitación. Hemos tenido hasta el minuto una muy buena recepción de parte del resto del Frente amplio en términos de que ellos entienden que aquí se requiere un pacto de tercera vía, me refiero fuera del duopolio, y que le ofrezca al país algo distinto, y son ciertas causas que tienen más transversalidad que la pura izquierda, eso sería un tremendo error creer que este va a ser un pacto de izquierda. Nosotros lo hemos dicho con claridad, hemos tenido una buena recepción dentro del resto de los grupos, y esperamos que así sea, porque es la única manera de que exista en el próximo Congreso una bancada alternativa que tenga una participación de 10 o 15 diputados que puedan oponerse a algunas medidas que nos parezcan antidemocráticas de parte del Gobierno, o por el contrario impulsar otras iniciativas que requieren de más parlamentarios. En la bancada independiente sólo cuatro parlamentarios, de los 120, logramos romper el binominal y llegar al Congreso. Con eso es absolutamente insuficiente. Muchas veces nos oponemos a colusiones de Chile Vamos y la Nueva Mayoría, pero son oposiciones bien simbólicas porque no tenemos la fuerza para echar atrás ese tipo de decisiones. Ahora, necesitamos una fuerza alternativa que tenga realmente fuerza.

¿Se descarta cualquier tipo de acercamiento con Alejandro Guillier, ahora que está liderando las encuestas?

Con respecto a Alejandro Guillier, nosotros tenemos una muy buena relación a nivel del Partido Liberal, hemos empujado con él varias causas desde el Congreso, sin embargo él tomó un camino: en la Nueva Mayoría. Ante eso, nosotros hemos tomado una definición de ir por un pacto alternativo, fuera del duopolio, lo que nos imposibilita de apoyarlo, naturalmente. Eso es bastante claro.

¿Qué aspectos podrían atentar contra la unidad de ustedes con el resto del Frente Amplio?

Primero, las definiciones conceptuales del Frente Amplio. Segundo, los temas programáticos, yo creo que en esos temas no debiésemos tener grandes diferencias. Insisto, desde el Congreso hemos logrado tener consenso sobre las agendas, y no debiésemos tener problemas en temas como Agenda de Descentralización, reformas políticas para profundizar la democracia, avance en derechos sociales. No debiésemos tener problemas en esa agenda. Por lo tanto, más bien esto es una cuestión simbólica, es decir si el Frente Amplio se va a amparar en la vieja estética o va a ser capaz de construir una transversalidad mayor, porque yo creo que los temas programáticos estamos bastante de acuerdo. Es verdad que hay diferencias más de fondo en interpretaciones ideológicas, porque hay distintas corrientes dentro del Frente Amplio.

Nosotros venimos de una corriente liberal, igualitaria y que tiene interpretaciones distintas pero, sin embargo, nos podemos poner de acuerdo en un programa común. Eso está bastante claro. Quizás la diferencia vaya por la vía de quién va a ser el candidato presidencial. A nosotros nos parece clave que sea un candidato de cierta transversalidad. Ahora, lo cierto es que tampoco hay muchos nombres en el Frente Amplio, entonces nosotros estamos a la espera de ver qué nombres se proponen, se oficializan, quién está disponible y según eso se resolverá esta participación presidencial del Frente Amplio. Insisto, nos gustaría un candidato transversal, no nos gustaría un candidato de trinchera, no nos gustaría un candidato que repita los típicos candidatos que han estado en el 5 por ciento como candidatos de izquierda, a nosotros no nos representa eso. Nos representa un candidato que sea de un frente progresista, sin duda, pero que sea capaz de llevar también a sectores regionalistas, sectores de centro, sectores independientes. Que sea capaz de compatibilizar libertad e igualdad, como dos valores que van de la mano. Que sea capaz de tener una agenda que defienda los derechos sociales, pero también una agenda de entendimiento, de futuro, de innovación, que el país se pegue hacia el futuro. No son temas contradictorios y eso es lo que un candidato tiene que ser capaz de encarnar.

Crédito: Gonzalo Castillo – Diario UChile