Pese a que el candidato de derecha ha cambiado su discurso para intentar captar a quienes adhirieron a la abanderada del Frente Amplio, el representante de la Nueva Mayoría ha jugado una estrategia de no presionar al joven conglomerado, mientras anuncia fin al CAE y al monopolio de las AFPs.

Los comandos de Alejandro Guillier y Sebastián Piñera se encuentran enfocados en captar a los votantes de los candidatos que no lograron pasar a segunda vuelta, para así crecer del 24 y 36 por ciento que obtuvieron respectivamente.
Por posición política, el Frente Amplio es lo que está más cerca del candidato de la Nueva Mayoría, quien ya cuenta con el apoyo de la Democracia Cristiana, el PRO y País. Desde el joven conglomerado ya son dos los partidos que no apoyarán a Guillier directamente, el Humanista y el Ecologista-Verde, aunque dieron libertad de acción a sus militantes, evitando un desagravio total al abanderado oficialista.
Pero por potencia electoral, es Revolución Democrática el partido que más puede decir en el Frente Amplio cuando se trata del veinte por ciento que obtuvo Beatriz Sánchez en la primera vuelta. Por lo mismo, la colectividad se encuentra realizando un plebiscito en línea para definir la postura que tendrán en segunda vuelta.
Las opciones que  Revolución Democrática ofrece a sus militantes, son tres: llamar a votar por Guillier, llamar al candidato a que sume las propuestas del Frente Amplio para ganar o simplemente llamar como partido a que la ciudadanía participe de los comicios en segunda vuelta.
Paula Poblete, secretaria general de este partido político, explicó a nuestro medio que si bien el plebiscito se enmarca dentro de las decisiones previas que había tomado el partido, no depende de la colectividad el destino de los votos que apoyaron a Beatriz Sánchez, sino que es trabajo de cada uno de los candidatos el captar a los votantes.
Por otra parte, pese a que no es su sector, la difícil posición en la que quedó Sebastián Piñera lo ha obligado a modificar el discurso que había llevado durante toda su campaña, abriéndose a temas como la gratuidad en la educación técnico-profesional, para intentar seducir a los votantes de Beatriz Sánchez.
Para Paula Poblete no existe posibilidad de que la estrategia del candidato de Chile Vamos dé resultado, puesto que la ciudadanía conoce las ideas del abanderado de la derecha y el sector que representa.
“Lo veo imposible, nuestro proyecto político era clarísimo, fue construido colectivamente por casi 20 mil personas, donde se planteaba el fin de los privilegios y la asunción de los derechos sociales para todas las personas. Eso se contrapone con lo que Sebastián Piñera plantea, por lo que veo muy difícil que alguien que votó por Beatriz Sánchez vaya a votar por él”, dijo.
Más allá de los movimientos que ha realizado el Frente Amplio, Alejandro Guillier, quien lleva su campaña adelante con un equipo de confianza acotado, no ha seguido la tónica de los dirigentes de partidos de la Nueva Mayoría y sus diversas opiniones sobre lo que debería hacer el bloque que apoyó a Beatriz Sánchez, por lo mismo ha tomado un discurso más cauteloso, sin presionar al conglomerado que alberga a Revolución Democrática.
En el relanzamiento de su campaña, en el Teatro Coliseo, el abanderado oficialista se comprometió con poner fin al CAE, de manera gradual. A la vez, dijo que sí salía electo presidente iba a poner fin al monopolio con que las AFP manejan el sistema de pensiones, girando a la izquierda en sus promesas de campaña. Sin embargo, nada señaló respecto de la realización de una asamblea constituyente, medida propuesta en el programa de gobierno elaborado por Beatriz Sánchez.
Según el análisis entregado a nuestro medio por la académica del Instituto de Asuntos Públicos de la Universidad de Chile, Claudia Heiss, “la fragmentación de la izquierda es la principal fortaleza de la derecha” a juicio de la analista, este sector político no es más sólido porque “tenga un mejor programa, ni porque tenga más votos ni más apoyo electoral, de hecho la derecha tiene menos votos que la centro izquierda. Pero es la fragmentación de la centro izquierda es lo que le da la posición más sólida a Sebastián Piñera”.
En el caso de Sebastián Piñera también es un desafío captar la votación de José Antonio Kast y los sectores que apoyaron a Manuel José Ossandón en las primarias. Este último basó su campaña en criticar al abanderado de Chile Vamos, por lo tanto su ingreso al comando del ex presidente ha sido tibio. Por el lado de Kast, quien sí ha sido más enérgico, no es un secreto que parte de sus adherentes pertenecen a la familia militar, sector que no respalda a Piñera por haber cerrado el Penal Cordillera.
Pero el análisis que hace Juan Carlos Aguilera, quien fue el jefe de campaña de Kast, es que el 8% que obtuvo su ex candidato responde al “sentido común”, a un votante que no quiere la “negatividad” de Alejandro Guillier, según sus palabras.


Este miércoles se conocerán los resultados del Frente Amplio y más allá de la determinación ya adelantaron que en caso de resultar Alejandro Guillier electo, ellos serán oposición, tal como en el caso de Sebastián Piñera.

Crédito: Maximiliano Alarcón – Diario UChile