Organizaciones de migrantes y expertos criticaron que autoridades políticas enarbolen discursos de rechazo a la inmigración y que asocien a las personas que vienen a residir a nuestro país con la delincuencia. De acuerdo a cifras consultadas por Diario y Radio Universidad de Chile, estos vínculos serían una construcción discursiva arbitraria.

La delincuencia sigue siendo un argumento recurrente en los últimos meses. Políticos de diferentes sectores lo han utilizado para sostener sus campañas, y algunos de ellos han ido más allá vinculándola con el aumento de la migración hacia nuestro país.
Uno de los focos se ha puesto en la zona norte del país, por ejemplo la región de Tarapacá, donde políticos y algunos sectores de la ciudadanía rechazan la presencia de extranjeros en sus ciudades.
Radio y Diario Universidad de Chile consultó algunas cifras sobre delincuencia, tanto en la región de Tarapacá como a nivel nacional, que pudieran arrojar algunas luces respecto de lo planteado por algunos personeros, como el caso del senador ex PS, Fulvio Rossi, especialmente sobre su crítica a que la migración estaría en el “descontrol absoluto” y propiciando el crimen organizado.
En primer lugar, según Gendarmería a mayo de 2017, del total de la población penal condenada en Chile, sólo un 3 por ciento corresponde a extranjeros.
Luego, de acuerdo al Boletín Estadístico N°2 de la Mesa Interinstitucional de Acceso a la Justicia de Migrantes y Extranjeros de septiembre de 2016, instrumento que muestra la cantidad de extranjeros involucrados en delitos, entre 2014 y 2015 bajó la cantidad de extranjeros detenidos por la justicia de 5 mil 740 a 5 mil 415, con una variación negativa del 6 por ciento.
Para expertos y organizaciones de migrantes, estas evidencias demuestran que los discursos que apuntan a asociar a la migración con la delincuencia son absolutamente falaces, además de generar estereotipos y percepciones erradas entre la población, dando pie a que puedan emerger escenarios de violencia hacia los extranjeros.
Para Rodolfo Noriega, presidente de la Coordinadora Nacional de Migrantes, este tipo de discursos y declaraciones, dichas por personas que tienen una autoridad política, como es el caso de Fulvio Rossi, sólo genera efectos de “alta tensión” y de violencia hacia las minorías migrantes que residen en Chile.
“Esta situación nos deja a los inmigrantes frente al reproche público, genera odiosidad en un hecho que ni siquiera él tiene certeza porque si tuvo la contusión no debe tener conciencia de lo que pasó. Sí nos parece muy grave, por eso requerimos la investigación. Acá no hay pie para otra cosa, se tienen que esclarecer los hechos, esperamos que así sea, y si tiene que operar la justicia que opere y se determinen las responsabilidades individuales de los que sean, efectivamente, los responsables”.
La socióloga y académica de la Universidad de Chile María Emilia Tijoux sostuvo que todo acto de violencia debe ser condenado, tanto agresiones a políticos como el eventual asesinato de la ciudadana haitiana Joane Florvil. “Deberían provocar la misma conmoción”, aseguró la socióloga.
Además, María Emilia Tijoux criticó tanto los dichos de este jueves de Fulvio Rossi en los que expresó su inquietud de que se estuviese formando una narcocultura en la región de Tarapacá, los que consideró “de una gran irresponsabilidad”.
“Creo que ya la construcción de sentido común y el modo en que está armando lo que está armando, debería ser revisado, porque por ejemplo en los lugares donde hay análisis sobre la apología de la violencia, esto estaría siendo objeto de examen, dado que entonces cualquier persona que tuviera las características de las personas que él supone, o que él vio que lo atacaron, o antes de su ataque, donde ya había comenzado esta estrategia, esta campaña, podría ser entonces objeto de violencia por parte de chilenos y chilenas que consideran que es una persona peligrosa”.
La jefa regional Metropolitana del Instituto Nacional de Derechos Humanos, Macarena Rodríguez, sostuvo que las cifras que entregan las instituciones judiciales respecto de la participación de extranjeros en delitos “son súper claras” sobre la baja incidencia de criminalidad entre la población migrante: “No tenemos hoy día ningún antecedente cierto que nos permita sostener una afirmación de ese tipo”, enfatizó.
“Surgen generalizaciones o asociar la migración a la criminalidad, cosa que no es cierta. Nos lleva a situaciones complejas como el aumento de la violencia o a un aumento de la discriminación que ya viven día a día los migrantes”.


Rodolfo Noriega reiteró la peligrosidad de los discursos anti inmigración, los que pueden hacer eco en determinados grupos, especialmente con filiación neo-nazi, que ya han realizado amenazas y actos de violencia en contra de extranjeros y organizaciones de migrantes como la que él dirige.

Crédito: Gonzalo Castillo – Diario UChile