Presidente comparte lecciones del plebiscito en la ONU: “Los resultados son la expresión de una ciudadanía que demanda cambios sin poner en riesgo sus logros presentes”

El su primera intervención en la Asamblea General de la ONU, el mandatario dio cuenta del proceso político del país, descartando una derrota para el Gobierno en el resultado del referéndum. “En democracia la palabra popular es soberana”, sostuvo.ç

En su participación en la septuagésima séptima Asamblea General de la ONU, realizada en la ciudad de Nueva York, el Presidente de la República, Gabriel Boric Font, llevó un discurso con el que hizo hincapié en la importancia de la colaboración internacional para enfrentar los grandes desafíos colectivos, tales como el alza de los combustibles y desabastecimiento de granos y fertilizantes que ha provocado “la injusta guerra de agresión” -calificó- de Rusia contra Ucrania; los desajustes que ha provocado en la economía global la guerra comercial entre Estados Unidos y China, “desatada el 2018 bajo la administración anterior de Trump”, y la pandemia del Covid-19.

En otra dimensión, el Presidente apuntó a “la crisis humanitaria en Venezuela producto de su prolongada crisis política” que ha generado un flujo migratorio inédito en la región y abordó las repercusiones de la crisis climática en el continente Americano y el Caribe.

“En Chile de hecho contamos con siete de los nueve criterios de vulnerabilidad establecidas por las Naciones Unidas (…) Sin embargo nuestro país, como probablemente muchos de los de ustedes, muchos del sur global produce y es responsable de una parte mínima, en nuestro caso el 0,24 por ciento de las emisiones de gases de efecto invernadero, mientras los países de las economías más grandes, del G-20 como nos recordaba el Secretario General, produce el 80 por ciento de los gases de efecto invernadero. Como resulta evidente en estos días, ningún país sea grande o pequeño, humilde o poderoso puede pretender salvarse solo”, sostuvo.

Pero el aspecto central de su alocución lo enfocó en las lecciones que ha dejado el proceso político por el que cruza el país, deteniéndose en la “grave crisis política y social” que devino en el estallido social del año 2019, en el cual una mayoría ciudadana “manifestó su malestar frente a la desigualdad y los abusos”, señaló.

Si bien reconoció los logros alcanzados en los años de transición, afirmó que “resulta indesmentible que el modelo de desarrollo que adoptamos en Chile ha mantenido una alta concentración de la riqueza llevándonos a ser uno, y esto nos duele, de los países más desiguales del mundo”. 

“El estallido social que viviera Chile el 2019 dejó perplejos a muchos observadores, algunos de ustedes que preguntaban qué está pasando en este país, y también algunos actores de la vida nacional y es que a muchos les llamó la atención que un país que ha logrado índices importantes de crecimiento económico y de desarrollo humano que dan cuenta de importantes mejoras en la calidad de vida de su población, se haya visto enfrentado a la vez a una crisis tan profunda”, sostuvo.

En ello advirtió que “desgraciadamente lo que ocurrió en mi patria no fue casualidad, sino la consecuencia de innumerables historias de dolor y postergación que se fueron incubando y afectando el corazón mismo de nuestra sociedad y quiero decirles que aquello que aunque no se espere puede pasar en sus países también, por eso los quiero invitar a anticiparse, a anticiparnos todos juntos, en la búsqueda de una mayor justicia social”.

Lamentando las vulneraciones a los derechos humanos cometidos en el desarrollo de las manifestaciones Boric reafirmó el compromiso del Gobierno por garantizar la reparación. Sin perjuicio de ello, destacó el llamado a la dignidad que levantó la ciudadanía en las protestas que devinieron en la apertura del proceso de redacción de una nueva Constitución, enalteciendo el estándar democrático de la Convención de igual forma que el nivel de participación que concitó el plebiscito de salida del pasado 4 de septiembre.

“En este evento electoral los ciudadanos rechazaron de manera clara la propuesta, por un 62 contra un 38 por ciento, por lo que hoy como país estamos buscando nuevas fórmulas para construir ese lugar de encuentro entre todos los chilenos y chilenas. Mi opción personal en ese plebiscito fue la de aprobar la propuesta que nos hacía la Convención, pero el resultado fue el contrario. Algunos han querido ver el resultado del plebiscito como una derrota del Gobierno y con toda humildad quiero hoy día decirles a estas Naciones Unidas que nunca un Gobierno puede sentirse derrotado cuando el pueblo se pronuncia. En democracia la palabra popular es soberana y la guía para todo momento”, señaló.

Interpretando el resultado del referéndum, el mandatario sostuvo que “Chile le ha exigido a su democracia y a sus actores políticos estar a la altura de sus demandas y el desafío de hoy de nosotros es estar a la altura de ellas“.

“Los resultados son la expresión de una ciudadanía que demanda cambios sin poner en riesgo sus logros presentes, que quiere un mejor futuro construído con seriedad y sin caer en nuevas inseguridades, un futuro de cambio con estabilidad”, afirmó.

Además, sostuvo que “el camino para enfrentar los problemas que aquejan a nuestras sociedades se pavimentan con más democracia y no con menos, incentivando la participación y no restringiéndola, fomentando el diálogo jamás censurándolo y por sobre todo respetando a quien piensa distinto, incorporando sus puntos de vista y entendiendo que tener opiniones diversas no nos vuelve enemigos”.

Finalmente el Presidente llamó a robustecer la cooperación internacional para fortalecer la democracia en cada país y comprometerse “desde el multilateralismo con la justicia y la paz en todo momento y en todo lugar”, de modo de “realizar las acciones que sean necesarias y no solo declaraciones para detener la injusta guerra de Rusia contra Ucrania y poner fin a todos los abusos de los poderosos en cualquier lugar del mundo; a movilizar nuestros esfuerzos para detener la violencia contra las mujeres sea en Irán, en memoria de Mahsa Amini, muerta en manos de la policía esta semana, o en cualquier lugar del globo”.

A no naturalizar las permanentes violaciones a los derechos humanos contra el pueblo palestino, haciendo valer el derecho internacional y las resoluciones que año tras año esta misma Asamblea establece que conduzcan a su derecho inalineable a establecer su propio Estado libre y soberano, como también a garantizar el legitimo derecho de Israel a vivir dentro de fronteras seguras e internacionalmente conocidas”, agregó.

Imagen: Agencia Aton.

Crédito: Diario UChile

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